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CARTA DE LECTORES

Considerar la discapacidad y a las personas con discapacidad

desde una perspectiva de derechos humanos

Señor director de NORTE:

Me dirijo a usted, y por su intermedio en especial a la periodista Claudia Araujo a fin de agradecerles la entrevista telefónica y la nota publicada "Lo mucho que aún falta cambiar para lograr entornos inclusivos y seguros", con motivo de conmemorarse ayer 15 de marzo, el Día Nacional de la Accesibilidad en atención a la sanción de la Ley Nacional 24.314.  Asimismo, solicito la publicación de la carta que adjunto, en referencia a este mismo tema, a fin de generar conciencia en la sociedad respecto de la consideración de la discapacidad y de las personas con discapacidad con una perspectiva y enfoque de derechos humanos. 


Día Nacional de la Accesibilidad, un derecho humano

El 15 de marzo de cada año se conmemora en nuestro país, el “Día Nacional de la Accesibilidad” en reconocimiento a la sanción de la Ley Nacional 24.314 conocida como Ley de la Accesibilidad, modificatoria de la Ley Nacional macro en materia de discapacidad, la ley Nacional 22.431 – “Sistema Integral de Protección de los discapacitados” que reconoce el Derecho de Todos a un “Entorno Inclusivo”. 
Veintiséis años han transcurrido desde tal hecho histórico en el camino de la discapacidad y en el transitar, en el peregrinaje de las personas con discapacidad y las ONG avocadas a la defensa de sus Derechos Humanos, entre ellos, la suscripta en lo personal y desde nuestra Fundación Cabildo Abierto Discapchaco, que seguimos bregando porque se la conozca, difunda y se cumpla su articulado. Un articulado que no sería letra muerta si se la aplicara y cumpliera, y ello sólo ocurriría si existiera un real reconocimiento social no solo legal normativo del Derecho Humano a la Accesibilidad en favor de toda persona y en especial, en este caso, de las personas con discapacidad.
La Provincia del Chaco adhirió a la Ley 22.431-t. o- según Ley 24.314 mediante la Ley 4.015. 
Si bien conmemoramos la sanción de estas Leyes 24.314 (de 1994 que refiere a las personas con movilidad reducida- modificatoria de la Ley 22.431 que refiere a los “Discapacitados), reconociéndoles derecho de acceder —sin barreras arquitectónicas y urbanísticas— a un edificio, a una obra pública, a un espacio público y al transporte, a la fecha no podemos ni debemos dejar de mencionar la “Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad” y su Protocolo Facultativo —I Tratado de Derechos Humanos del Siglo XXI - Instrumento de Derecho vinculante— a la que adhiere la República Argentina por Ley nacional 26.378 con rango de jerarquía constitucional mediante ley 27.044 y el Chaco mediante Ley 1794 B-Antes Ley 6.477, la que, sumándose a la postura más abierta de la Ley 24.314, nos traslada a un cambio de paradigma, a una nueva visión de la discapacidad, ahora con una perspectiva de Derechos Humanos.
De fundamental valía, reconoce a la persona con discapacidad —con esta denominación— a partir de su condición de personas y el respeto a su dignidad inherente como tales, y los principios de autonomía y de no discriminación, como sujetos de derecho, con capacidad jurídica y como titular de derechos y obligaciones, con facultad por sí, para la toma de decisiones y el pleno uso, goce y ejercicio de los Derechos Humanos. Implica en lo normativo-  el cambio desde un modelo caritativo, asistencialista, sustentado en considerar la discapacidad como una característica y un problema perteneciente  a los individuos, una desviación del estándar de normalidad por su deficiencia, sus características físicas, sensoriales o psíquicas, hacia un paradigma y una perspectiva de Derechos Humanos y a un modelo social que  considera que la discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás. Implica la consideración como derecho al acceso a un derecho —valga la redundancia— y la lucha contra las barreras del entorno.
De ahí la importancia y trascendencia de la incorporación y consideración de La Accesibilidad como figura transversal, sustantiva, surgida en este siglo XXI, para acoger la situación de las personas con discapacidad en el ejercicio de sus derechos. Puede definírsela como el conjunto de condiciones que deben cumplir la información, las instituciones, comunicaciones, los procesos y procedimientos, los bienes sociales, los servicios, el transporte, el espacio físico, la tecnología, el trabajo, la educación, las relaciones personales, intimas, el ocio y la recreación, de forma que puedan ser utilizados por todas las personas, de la forma más segura y confortable posible. La Accesibilidad es un derecho. A pesar de que la Convención no crea derechos, es una figura que plantea aspectos de exigibilidad para el Acceso a los Derechos. Puede tomársela en sentido restringido, como lo hemos mencionado, o en un sentido amplio, cuando ella conlleva el acceso a bienes y derechos, y se constituye en real contenido de derechos. 
Así debiéramos llegar al Concepto de Accesibilidad Universal, de Diseño Universal, única forma de llegar a una sociedad accesible, solidaria, equitativa e inclusiva. A 26 años de la sanción de la ley 24.314, y 22 años desde que Argentina en el 2008 adhirió a la Convención, no habrá cambio de la perspectiva de la discapacidad sin la inserción y el abordaje de la discapacidad con perspectiva y un enfoque de derechos humanos. Para ello debemos apuntar y accionar juntos, como sociedad, hacia un cambio sociocultural profundo, estructural, moral, y ético, que implique la real eliminación de barreras  sociales, políticas, y actitudinales, como lo son los prejuicios, estereotipos y prácticas nocivas y discriminatorias,  asumiendo, reconociendo y aceptando en nuestra “alma”, en nuestro interior, en nuestra conciencia, mente, pensamiento, lengua, lenguaje y acción, a toda persona sin distinción de ninguna índole, por razón de nacionalidad, edad, género, origen étnico, ideología política, religiosa, discapacidad y características físicas u otras, y en especial a la persona con discapacidad, como seres humanos y sujetos de derecho, titular de derechos y obligaciones, autónomas, independientes, dueñas de tomar sus propias decisiones, en todo cuanto hace a sus asuntos y su vida, de tener y llevar a cabo un proyecto de vida, acorde y conforme a su slogan: nada sobre nosotros sin nosotros. Un tiempo donde no hablemos más de “nosotros y los otros,”, ni de nosotros y los demás. 
Las leyes son el eje, el tronco que sustenta y nos otorgan derechos, pero ella sola y el devenir del tiempo cronológico que transcurre, no son suficientes para alcanzar el paradigma de derechos humanos, sin una sociedad y un estado (comprensivo de los tres poderes) que vire, y aborde la discapacidad desde una perspectiva de derechos humanos, con un carácter transversal, intersectorial, e interdisciplinario. Juntos, - reitero, en sentido transversal – el sector público y privado, todos, nuestros gobernantes hacia la población y en un sentido inverso, sin olvidar que el pueblo gobierno a través de sus representantes-  y la sociedad, a partir de una educación ciudadana en derechos humanos y una participación ciudadana protagónica y activa. Debe ponerse al hombro la mochila de la aceptación de la diversidad como condición de la naturaleza humana, e incluir-  al ser humano – como lo es (también) la persona con discapacidad, en su contexto y dentro de un contexto socio comunitario, en una posición social activa, como padre, madre, hijo, trabajador, trabajadora, artista, alumno, estudiante, profesional, titular y real poseedor de una vivienda, con parte simbiótica integrante de su familia, su barrio, su ciudad, su entorno. Si logramos la accesibilidad en sentido amplio, el acceso al derecho, sólo vendrá, tras sí, la accesibilidad en sentido restringido, esto es a bienes, servicios, y productos- sin barreras arquitectónicas, urbanas, a la información, la comunicación, tecnológica y al transporte).
A este efecto, es determinante que la sociedad toda, coadyuve, con una visión humana integral, hacia el bien común y la consideración y la mirada hacia el otro, su semejante, su igual. 

AMALIA ÉLIDA DOLINSKY
DNI 12.816.666
Presidenta de la Fundación Cabildo Abierto Discapchaco 
Güemes 765 - Local 1
Resistencia 

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