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Primarias con problemas edilicios, falta de personal y clases combinadas

Directivos describen parte de las dificultades que se deben afrontar después de casi un año sin clases presenciales. La comunidad da muestras de respaldó a la lucha docente

Una recorrida por escuelas públicas de Resistencia permite advertir algunas de las deficiencias estructurales y necesidades a corto plazo que empujaron a un alto acatamiento al paro provincial. En Villa San Juan, el paro fue total en una escuela donde no es frecuente que el personal adhiera.

Un establecimiento de nivel primario que ayer exhibía en su acceso que el paro tuvo un acatamiento generalizado.

“Esta vez sí debido a la situación salarial; si hay alguna decisión favorable del gobierno seguro estarán presentes”, explica la directora de la primaria 831.

María de los Ángeles Sotelo agradece que tantos padres valoren el trabajo docente en un barrio con muchas familias en situación de vulnerabilidad. Los 530 niños inscriptos en dos turnos son un indicio de que la matrícula sigue creciendo y Sotelo remarca que hasta el año pasado se recibía refrigerio, por lo que aguardan novedades.

Deterioro por falta de mantenimiento e inversión en infraestructura escolar.

NORTE pregunta qué preocupación destaca y la docente responde: “Contar con los elementos para cumplir los protocolos de higiene y limpieza. Recibimos el primer kit, que realmente no es lo que se necesita, no alcanza”.

En cuanto a las condiciones del edificio explica que se hicieron los trámites para que Infraestructura Escolar repare una cañería de los tanques de provisión de agua y el reemplazo del cerco perimetral que tiene peligro de derrumbe, un problema de arrastre en un edificio de casi 50 años (se creó en 1973). Al norte de la ciudad, en Villa Río Negro, en la 835 tampoco hubo clases presenciales con el 90% del personal de paro y sin suministro de agua en el edificio.

“Sobre la red se informó y estamos a la espera de que se resuelva. Tienen que venir a ver cuál es el problema”, explica la directora. Durante la breve visita el paso de mamás de alumnos fue incesante.

Deterioro por falta de mantenimiento e inversión en infraestructura escolar.

“La mayoría vino el viernes y apoya la medida de fuerza”, describe Sandra Lagraña. Si se destraba el conflicto, la mayoría de los maestros podría concurrir y solo algunos (por problemas de salud o por la edad) seguirán de manera virtual. La institución alberga a unos 590 alumnos y eligió la modalidad combinada, con prioridad de que los de primer grado asistan; y a medida que los maestros se incorporen se definirán las burbujas

“Muchos padres nos ven como vagos”, asegura un director de secundaria

Durante la recorrida por barrios de Resistencia, un profesor de secundaria plantea algo distinto. “Los docentes tenemos que mirar que nuestra fortaleza radica en el apoyo que recibimos de los padres de nuestros alumnos; hoy, por más que publiquemos y digamos cosas, ellos nos están mirando como vagos”, reflexiona.

El hombre pide reserva de nombre y aclara que su situación es muy particular. Si bien accedió por concurso a un cargo directivo, la formación provino de otra rama. Antes de dar clases trabajó en la actividad privada, en fábricas, sin vacaciones de invierno, ni dos meses en verano, dice.

“Los beneficios laborales en educación son buenísimos; por eso creo que se están equivocando. Es razonable decir que estamos ganando menos que la inflación pero miremos el contexto”, pidió.

También fue crítico con las autoridades: “Si hay desconfianza, se la ganaron. Quienes tenemos casi tres décadas en el sistema podemos decir que todas las gestiones hicieron algo para que un docente hoy desconfíe. Hay un proceso histórico de descrédito”, afirmó.

Notable contraste con escuelas privadas

Por el tránsito de vehículos en horarios de ingreso y salida, y el movimiento de chicos con uniforme en veredas, la actividad privada se diferenció claramente de la estatal.

Los dos sistemas comparten tanto en jardines de infantes como en primaria un regreso a la presencialidad que es gradual (menos horas los primeros días) y el estricto cumplimiento de protocolos.