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Chagas, enfermedad tropical desatendida

Según la Organización Mundial de la Salud, existen veinte enfermedades tropicales desatendidas que impactan en las condiciones de vida de más de 1.200 millones de personas en todo el mundo. Una de esas enfermedades es el Mal de Chagas que, sólo en la Argentina, registra 1,6 millones de infectados, de los cuales cerca de 300.000 presentan algún grado de avance de este padecimiento.

La OMS propuso conmemorar cada 30 de enero el Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas, también conocidas por la sigla ETD, para generar conciencia sobre el alcance de estas dolencias que, pese al impacto que tienen en amplias franjas de la población, no reciben tanta atención de la comunidad internacional ni las respuestas que ofrecen los grandes laboratorios para otras enfermedades.

En esta oportunidad es necesario poner el foco en el Mal de Chagas por tratarse de un flagelo que está presente en nuestra región. Los especialistas observan que, por sus características, es una enfermedad silenciosa; pero también es una enfermedad silenciada porque afecta mayoritariamente a sectores con menores recursos económicos y, en la mayoría de los casos, con muy poca visibilidad. Debe señalarse que es una enfermedad que tiene altas probabilidades de curarse, pero para eso es necesario que sea detectada y tratada en forma temprana. Por eso es importante no bajar la guardia e impulsar nuevas campañas para generar conciencia en la comunidad sobre este grave problema que impacta en la salud pública.

Hoy se sabe que la combinación de factores biológicos, ambientales y sociales, como la pobreza, facilitan la aparición del mal de Chagas, una enfermedad cuyo causante, el Trypanozoma cruzi, tiene la propiedad de ser mucho más complejo que otros parásitos, lo que dificulta, por un lado, la tarea de llevar adelante una correcta inmunoterapia y, por otra parte, avanzar en el desarrollo de vacunas efectivas.

Es, como se dijo, una enfermedad producida por el Trypanozoma cruzi, un parásito que transmiten las vinchucas, insectos que se alimentan de sangre y habitan principalmente en zonas rurales y periurbanas de Latinoamérica, aunque en las últimas décadas se ha observado con mayor frecuencia en los Estados Unidos, Canadá, España, y también en algunos países del Pacífico Occidental. Esto obedece, en gran medida, a la migración de la población entre América Latina y el resto del mundo. La enfermedad se transmite a las personas principalmente por las heces de las vinchucas o a través de transfusiones de sangre provenientes de una persona infectada, por ingesta de alimentos o bebidas contaminadas, o por transmisión de una madre infectada a su hijo durante el embarazo o en el parto. Pueden pasar muchos años hasta que se manifiesten los síntomas, que son de tipo cardíaco o digestivo. Las causas más comunes de fallecimiento son por afecciones cardiovasculares y, en ocasiones, muerte súbita.

En Estados Unidos, por ejemplo, a partir de información brindada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) las autoridades sanitarias de ese país estiman que aproximadamente 300.000 personas están infectadas. La mayoría de ellas con residencia en los estados de Texas, Florida y Nueva York, no sabe que padecen la enfermedad.

La falta de diagnóstico es uno de los obstáculos más frecuente que encuentran quienes luchan contra este padecimiento. En efecto, casi el 90 por ciento de las personas infectadas desconoce que ha contraído la infección. Por eso son importantes las campañas que se realizan para generar conciencia en la población y para lograr, por ejemplo, que todas las mujeres en edad fértil y todos los bebés nacidos de madre afectada, accedan a diagnóstico y tratamiento. Esto último es, justamente, lo que se propone la campaña “Ningún bebé con chagas”, que existe en el país, generando conciencia sobre la importancia que tiene que la mujer joven que tiene la enfermedad, antes de quedar embarazada, haga el tratamiento. Lo que se pretende es que de esta manera, cuando quede embarazada, no transmita la enfermedad al bebé.

En estos tiempos en los que muchos esfuerzos están destinados a evitar la propagación de la pandemia de Covid 19, es importante que el Chagas no continúe siendo una enfermedad desatendida y que se continúen con los trabajos para la detección temprana, porque de esa manera el paciente tendrá mayores posibilidades de recibir un tratamiento que prolongue y mejore sus condiciones de vida.