Sebastián Flores, el legado que dejó Nini en el mundo chamamecero
Sebastián Flores Guerra, hijo del gran y entrañable Nini y de la siempre solidaria Mariela Guerra, tiene 14 años y hace “hablar” al acordeón. Este es un claro ejemplo de que “lo que se hereda no se roba” o simplemente que “la fruta no cae muy lejos del árbol”.
Y así cientos de refranes populares para hacer referencia a que el talento está presente en el joven. Nacido el 2 de octubre, pasó a segundo año del secundario del Colegio Adventista.

Dueño de unos ojos azules que transparentan su alma de curioso y orgullo hacia su padre y su tío Rudi Flores. No se alejó del género del chamamé, pero escucha jazz y siente la necesidad de transmitir esta pasión a las nuevas generaciones.
En una entrevista donde no faltó la música de su acordeón y el recuerdo de su padre, conoceremos un poco más a Seba Flores.
- ¿Cuándo descubriste que tenías un don para la música?
- No sé si tengo el don para la música, pero siempre me gustó porque estaba muy ligado a ella ya que mi abuela era profesora de piano, mi hermano tenía una guitarra. Y bueno, mi papá y mi tío son unos grandes del chamamé.
- ¿Por qué el acordeón?
- Primero porque lo tocaba mi viejo, además es un instrumento maravilloso. Siempre estoy practicando y tratando de mejorar tanto en esta instrumento como en otros.

- ¿Tocás otros instrumentos?
- No pero me gustaría aprender piano.
- Sabiendo quién era Nini, ¿vos cuando te diste cuenta de qué significa tu papá en la música?
- Yo me di cuenta después de que él falleció. Si bien sabía que era buen músico, no dimensionaba lo importante que era a nivel nacional e internacional.
- Estás tocando con Rudi Flores, ¿qué se siente?
- Es increíble porque además de ser un excelente músico a mí me sirve para conocer un poco cómo era mi papá. Es su hermano y eso me hace estar un poco más cerca de su historia y poder ser parte de ella. Siempre me está contando diferentes historias.
- En la banda tenés a tu tío pero también hay otros músicos: ¿con quién te resulta mas fácil tocar?
- Es más fácil tocar con un familiar, porque aprendés desde otro lado.
- ¿Qué aprendés de Rudi?
- Muchas cosas, desde lo musical hasta en lo personal. Aprendo cosas sobre el acordeón, cómo ser compañero en una banda, la presencia escénica y la humildad en la vida.
- ¿Cúal fue el primer escenario al que subiste y qué sensación tuviste?
- El primer escenario fue La Vaca Atada, fue en el primer escenario que toqué, tenía 11 años.
Estaba muy nervioso porque era la primera vez que tocaba en público pero muy feliz porque lo hacía con mi tío.

- ¿Siempre quisiste ser músico?
- No, no siempre quise serlo.
- Y ahora que ya estás en este mundo, ¿te vas a dedicar a ser músico?
- Creo que es un poco temprano para saberlo pero creo que voy por ese camino porque no se qué otra cosa podría ser.
- Conociste a grandes maestros del género: ¿alguno te dio algún consejo?
- Siempre lo escucho a mi tío Rudi, aprendo mucho de él; pero también varios amigos de quien fue mi papá.
- ¿Qué sentís cuando te dicen que tenés que seguir con el legado de Nini?
- Uno siempre tiene esa presión pero por ahora yo estoy haciendo lo que me gusta pero me pone muy feliz que me digan que soy su semilla y espero poder seguir sus pasos.
- ¿Quiénes son tus referentes?
- Primero y principal mi papá, Nini Flores. Después en el chamamé sigo mucho a los pioneros como Cocomarola, Montiel y otros grandes.
- Sos nueva generación del chamamé, ¿sentís que tenés la obligación de transmitir?
- Si bien soy un poco nuevo en este mundo, siento que debo cumplir con el deber de transmitir a las nuevas generaciones lo que es el género y la pasión que genera.
- Fuera del chamamé, ¿quiénes son tus músicos favoritos?
- Hay un acordeonista que se llama Frank Marocco que lo conocí gracias a mi profesor, Lucas Monzón, y mi papá lo estudiaba mucho.
- ¿Qué aprendés de Lucas Monzón?
- Admiro su conocimiento, es muy inteligente. Además siempre lo tiene presente a mi viejo.
- ¿Cómo te manejas en el mundo chamamecero y siendo “el hijo de”?
- Yo me siento un músico más, no por ser el hijo de Nini tengo beneficios. Además siempre estoy aprendiendo y eso me ayuda.
-¿Cuál es tu mayor sueño con la música?
- Llegar a tocar en grandes festivales y llevar el chamamé por el mundo.
- Tu canción favorita
- “Refugio de soñadores”, de Nini Flores, es reflejado en esa letra mi papá. Siempre lo tengo en esa canción.











