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Rubén Sinat, de la Cámara de Desarrolladores Urbanos del NEA

“Si arranca la economía, arrancan las obras”

El empresario habla del “efecto cascada”, pero con una versión contrapuesta a la del gobierno, porque considera que la buena cantidad de proyectos inmobiliarios en la ciudad podrá ponerse en marcha si cambian las condiciones macroeconómicas con foco en la clase media.  

Relanzar el mercado y generar condiciones apropiadas para la inversión, incluyendo un financiamiento accesible para las familias de clase media sin ahorros, son premisas necesarias para echar a andar los proyectos que tiene en carpeta el sector desarrollador inmobiliario. “Proyectos hay muchos, pero esto es un efecto cascada: si arranca la economía, arrancan las obras. Si no, es muy difícil porque son proyectos a mediano y largo plazo”, analizó Rubén Sinat, presidente de la Cámara de Desarrolladores Urbanos del NEA (Cedunea). 

“Los desarrollos que estaban encaminados, están avanzando, a un ritmo que responde al flujo de caja de cada empresa, a veces más lento, otras más rápido. Y proyectos nuevos hay muchísimos, pero su desarrollo dependerá de las condiciones macroeconómicas de acá en más”, trazó en diálogo con NORTE. 

Dijo así que “las destinatarias de las unidades funcionales que desarrollan los socios del Cedunea son personas de clase media, un sector castigado”. “La pandemia hizo que la gente quiera volver al campo, a lugares más verdes. Y la universidad cerrada hizo que las unidades chicas tuvieran poca rotación”, reflejó. 

Por otra parte, Sinat ponderó que, a nivel local, la gestión municipal agilizó la aprobación de documentación para obras de construcción “entendiendo que la inversión va al corralón y al supermercado”. “Se entendió la consigna de que a la plata que se genera en el Chaco, queda en el Chaco. Hay un gran cambio, un respeto al profesional. Es muy positivo y ojalá se mantenga”, valoró. 

Rubén Sinat, de la Cámara de Desarrolladores Urbanos del NEA, resaltó el rol del Estado otorgando incentivos, difiriendo pagos impositivos y sacando impuestos como el IVA, que afecta a toda la cadena de valor de la vivienda individual privada. 

“Una especie de reactivación”

Indicadores del sector de la construcción difundidos recientemente revelan que el Chaco cerró el 2020 con un aumento del 13,3% en el consumo de cemento, y volvió así a crecer tras dos años de caídas (ver recuadro). En tanto, el sector de la construcción -que estuvo buena parte del año paralizado en casi todo el país- mostró un incremento de los costos de los materiales del 64,4% en comparación con los 12 meses de 2019. 

“Los números (de consumo de cemento) nos indican que en el Chaco hay una especie de reactivación de la actividad, sobre todo de la obra vial y de las pequeñas obras privadas como refacciones, mejoramientos de viviendas y pequeñas ampliaciones. Pero faltan en el medio obras del Estado, como la obra pública de arquitectura y, en el sector privado, falta actividad económica para que la cantidad de proyectos acumulados que hay se pueda lanzar”, analizó Sinat.  

El empresario marcó que “la escasez” de materiales básicos para la construcción terminó generando “una distorsión en los precios”. “Pese a la poca actividad del año por la pandemia, hubo faltantes de hierro, cemento, ladrillos cerámicos y plásticos”, indicó y sumó: “Me preocupa esta coyuntura porque ya la vivimos en 2001-02, y todo llevó a una destrucción de los valores, como se nota en el 64% de aumento promedio en el costo de los materiales”. 

 

Me preocupa esta coyuntura porque ya la vivimos en 2001-02, y todo llevó a una destrucción de los valores, como se nota en el 64% de aumento en el costo de los materiales. 

 

Mercado 

A eso, Sinat agregó que “la escasez hizo que la gente que ya tenía obras en marcha, no pudiera parar porque ya tenía al obrero trabajando y los compromisos asumidos, y terminó convalidando precios que no existen. Es un mercado irregular el que estamos teniendo”. 

Asimismo, resaltó que “en los últimos 20 años nunca hubo un valor tan bajo, en valor dólar real, de la construcción, que a la empresa le cuesta, pero al que tenía dólares ahorrados le convenía y le conviene hacer inversiones en metros cuadrados”. 

“Sabemos que esta situación no va a durar mucho tiempo, aunque tendríamos que extenderla para poder reactivar la economía”, trazó. Así, dijo que “se debería aprovechar y armar el mercado”, garantizando que haya “un precio razonable de insumos”, mientras que el costo de la mano de obra recién aumentó en noviembre un 25%, y volverá a hacerlo en febrero, aunque todavía queda por debajo del costo de vida y muy por debajo de la evolución del costo de los materiales. 

En esas condiciones para generar mercado, ofreciendo incentivos al constructor privado, resaltó la importancia del “rol del Estado otorgando incentivos, difiriendo pagos impositivos y sacando impuestos como el IVA, que afecta a toda la cadena de valor de la vivienda individual privada, porque ahora con la pandemia nos dimos cuenta de que el quedate en casa era difícil de cumplir porque la gente no tiene dónde vivir”. Se lograría así que “el costo actual de 400 dólares de la construcción pasara a 200 dólares, un 50% menos”. 

Sinat resaltó que, a todos esos temas, otros países los pudieron resolver hace tiempo, como Uruguay y Perú. “Con las tasas actuales, es muy difícil sacar un crédito hipotecario. A los bancos no les conviene financiar al privado a largo plazo. Es imposible así solucionar el tema de la vivienda. Hay que invertir en tecnología para la vivienda, donde el trabajador pueda producir más, y alargar la vida útil del trabajador, con lo cual es ganar-ganar en toda la cadena. Pero hace falta que el Estado acompañe”, subrayó. 

Blanqueo para inversión 

Acerca del proyecto de ley para el blanqueo de capitales destinados a inversiones en la construcción, que trataría la Cámara de Diputados de la Nación, Rubén Sinat recordó que el sistema de Certificados de Depósito para Inversión (CEDIN) “ya se dio en otra oportunidad y sería bueno que se aplique nuevamente”.  

“Todo lo que sea aumentar la disponibilidad de unidades habitacionales en el país, genera en la industria de la construcción mano de obra y una cadena de valor que abarca al 80% de los rubros”, trazó, y resaltó la necesidad de “hacer hincapié en un salto tecnológico para poder construir con nuevas tecnologías”. 

El empresario indicó que en el país hacen falta 4 millones de viviendas para que cada cual pueda vivir en su casa. “A eso debemos apuntar, pero el esfuerzo debe ser de todos, brindando las condiciones para que cada uno tenga su vivienda asequible, que es la que cada uno pueda tener. Eso generará salud, mejor trabajo, educación, menos violencia e inseguridad. La casa tiene un contenido social muy fuerte”, concluyó

Tras dos años de caídas, en 2020 se recuperó el consumo de cemento en el Chaco 

El consumo de cemento en el Chaco durante el 2020 fue por un total de 230.073 toneladas, incrementándose en un 13,3% respecto al año anterior, siendo de este modo el primer crecimiento luego de dos años consecutivos de caída.

A estos datos se llega tras conocerse los resultados del mes de diciembre de 2020, donde el consumo de cemento en la provincia del Chaco mostró un incremento del 47,6% comparado con el mismo mes del 2019, con alzas tanto en el consumo en bolsa como a granel, indicó la consultora Politikon Chaco en un informe recientemente publicado, basado en los datos de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP).

Durante diciembre, a nivel nacional, el consumo de cemento creció un 33,3%, registrando un total de 976.944 toneladas. En este marco, el consumo de cemento en bolsa se incrementó en un 40,6% y a granel creció 21,5%. De esta manera acumuló cuatro meses consecutivos de incrementos anuales, pero el consumo se retrajo respecto a noviembre en un 10,6%, y de esa manera cortó con una racha de siete meses consecutivos de crecimientos mensuales.

Con ello, el 2020 a nivel nacional terminó con un consumo total de 9.741.446 toneladas, una caída del 11,5% que está explicada por las fuertes caídas globales durante los primeros meses de pandemia y la muy lenta recuperación de los distritos de mayor volumen de consumo. Además, la caída anual está concentrada en mayor nivel en el cemento a granel, que tuvo un descenso anual del 37,9%, mientras que el consumo en bolso creció un 7,7%.

Resultados en la provincia 

El consumo de cemento en el Chaco durante diciembre fue por un total de 19.741 toneladas, un volumen que es 47,6% mayor que en diciembre de 2019. De este modo, Chaco acumula seis meses consecutivos de alzas interanuales. Sin embargo, la retracción generalizada observada en diciembre también se dio en el Chaco, que comparado con noviembre cayó un 15,6%.  

De este modo, el 2020 en la provincia del Chaco terminó con un consumo total de 230.073 toneladas, registrando un incremento del 13,3% y formando parte del lote del pequeño lote de ocho provincias que terminaron el año con alzas (Chaco tiene la cuarta mayor a nivel nacional y se ubica segunda en el NEA).

Observando el consumo total del 2020 por envase, el resultado positivo del año está concentrado en el cemento en bolsa, que en la provincia representa el 82,4% del total del consumo de cemento, y tuvo un incremento anual acumulado del 14,5%; el cemento a granel, por su parte, creció un 8,4%, resultado al que llegó luego de haber tenido grandes caídas en el primer semestre del año, pero mostrando importantes aumentos en los últimos cinco meses del 2020, donde creció a un promedio mensual del 77% interanual.

En el NEA

En la comparación regional, Chaco tuvo el segundo mayor incremento del NEA: Corrientes terminó el año con un alza del 19,6%, le sigue Chaco (+13,3%); Misiones se ubica tercera con 10,6% y Formosa, por su parte, culminó el año con 0% de variación.

En términos de volumen, el Chaco es la segunda mayor consumidora de cemento en el NEA, participando del 28,5%, y quedando por debajo de Misiones, que participó del 30,6% del total consumido en la región durante el 2020. Por su parte, Corrientes participó de un 27,7% y Formosa del 13,2%.

Chaco y Misiones son de hecho las dos principales consumidoras de cemento en la última década, y durante el período 2010-2020, el Chaco lideró el consumo en 2010, 2011, 2015 y 2017.

Observando también el período 2010-2020, en 2017 el Chaco mostró el mayor incremento anual en la década (+21,5%), y el alza del 2020 es el segundo más alto del período, aunque en términos de volumen aún le falta para llegar al pico histórico que se dio en 2015 con más de 276 mil toneladas de cemento consumidas.