Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

La estrecha relación entre clima y salud

Los cambios drásticos en el clima afectan la salud de la población en todo el planeta. Así lo advierte la Organización Panamericana de la Salud en un informe en el que describe los efectos directos del cambio climático sobre la salud humana. El organismo internacional observa que en los últimos años se registraron olas de calor más frecuentes y duraderas en diferentes regiones del mundo, lo que se tradujo en un incremento de los índices de mortalidad y un mayor agotamiento por calor.

Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) señaló que el avance del calentamiento global en 2020 hizo que se transformara en uno de los tres más cálidos de la historia. Si bien se esperaba que la reducción de la actividad industrial y del movimiento del transporte aéreo durante la pandemia se traducirían en una menor contaminación y, por lo tanto, en un menor calentamiento del planeta, todo indica que el impacto no fue todo lo positivo que se anunció en un principio. Así, 2020 se posicionó como uno de los más calurosos, sólo superado por 2016 que sigue siendo el más cálido del que se tiene registro.

En el Chaco son bien conocidos los padecimientos por las altas temperaturas. El lunes pasado, la sensación térmica llegó a 42 grados en la ciudad de Resistencia, exigiendo al máximo al sistema eléctrico. En esa misma jornada en distintas localidades de la provincia también se registraron altas temperaturas.

Especialistas del Programa de Cambio Climático de la Organización Panamericana de la Salud señalaron que los fenómenos extremos en el clima afectan en forma directa a la salud de las personas, y por eso recomiendan extremar los cuidados en los días golpeados por olas de calor. En ese sentido, el organismo observa que el cambio climático no es solo un problema para las futuras generaciones, sino que lo es también para las actuales porque la amenaza ya está presente en el planeta, con registros de temperaturas medias más altas cada año.

Además, advierte que existen enfermedades que son muy sensibles a los cambios de temperatura y pluviosidad, entre las que se pueden mencionar aquellas que son transmitidas por vectores, por ejemplo, el paludismo y el dengue.

Expertos de la Organización Mundial de la Salud señalan que indicadores de salud revelan que en las próximas décadas se producirán unas 250.000 muertes en el planeta por los cambios extremos en el clima, por lo que recomienda que se realicen mejores inversiones en los sistemas de salud para transformar las instalaciones para la atención en edificios sustentables con el uso de paneles solares, equipos de eficiencia energética y gestión de residuos.

Según la OMS, en la región de las Américas un 67 por ciento de los hospitales e instalaciones de atención médica están ubicadas en áreas proclives a desastres. Debe señalarse que la relación entre salud y la variabilidad del clima a la que aquí se hace referencia adquiere una gran importancia en nuestra región, ya que algunos desastres naturales, como las olas de calor, sequías o inundaciones pueden potenciar ciertas enfermedades.

Por otra parte, se sabe que los sectores de menores recursos son los que más sienten el impacto de los efectos sobre la salud vinculados al cambio climático, de ahí la necesidad de prestar especial atención a la protección de los sectores de la población que son más vulnerables. Distintos documentos de la OMS y la OPS coinciden en señalar que el ciclo de las enfermedades transmitidas por vectores depende, en gran medida, de los cambios en la vegetación, disponibilidad de reservorios o huéspedes intermedios asociados a los efectos directos de la temperatura y la humedad sobre los parásitos y vectores. También se observa que el aumento de las precipitaciones, por ejemplo, afectan a las poblaciones que habitan las zonas costeras o riberas de ríos, y en mayor medida a los que viven en asentamientos irregulares.

Te puede interesar