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2021 el año de las secuelas: ¿cuáles serán las tuyas?

“Lo que eres es lo que has sido, lo que serás es lo que haces a partir de ahora”. La frase, atribuida a Buda marca lo que este 2020 ha sido para la humanidad, y –quizás- lo que será el 2021. Una de las preguntas que más repite el marketing, de cualquier tipo, es: ¿qué aprendiste de este año?. Les cambio la pregunta: ¿cuáles han sido las secuelas que les dejó el año del Covid-19?

Cuando comencé con estas columnas, iniciamos hablando de cambios. Sin dudas, la humanidad había cambiado, sin dudas nosotros teníamos que cambiar- queriendo o no- nuestras vidas. Pero, lejos de muchas teorías creo que no todo cambio es permanente (ni si quiera el impuesto).

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Mi secuela más positiva del 2020: volver a escribir, desde este rincón. Gracias queridos lectores por leer.

El diccionario de la RAE (Real Academia Española) define secuela como “consecuencia o resultado de algo”. Mayormente, nuestra cultura, nuestra historia le ha dado un contexto negativo a la palabra; pero no todas las “consecuencias o resultados” de un cambio a corto o largo plazo son negativas. ¿Puede haber algo positivo de una crisis de salud mundial, de una pandemia que mató a 1.7 millones de personas, y contagió a 81 millones en todo el mundo?

Bueno, esa es una respuesta personal. Hay gente que ha perdido uno o más seres queridos, hay gente que perdió su trabajo, hay gente que ha sufrido “secuelas” importantes con la enfermedad. Pero, también hay gente que fue empujada a un cambio en su vida; que redescubrió una pasión, un amor, un talento. Gente que emprendió –porque no había otra o por opción - un nuevo camino en sus vidas. Gente que descubrió que le gusta la soledad, y gente que no.

¿Nos habremos dado cuenta con este virus que –queramos o no- nuestras decisiones afectan a los demás?. ¿Sacó el virus lo mejor y/o lo peor de nosotros?. Los procesos tienen diferentes tiempos ninguno es igual a otro y eso, a pesar de que todos estamos inmerso en este escenario apocalíptico/ de ciencia ficción, es una verdad. Quizás, la única certeza que tenemos en el caos que produce el cambio.

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Mi sobrina, hace tres años, me enseñó a mirar el mundo con otros ojos. Esta foto, es uno de los paseos que permitían a los niños, en una ciudad enjaulada.

¿Cuándo llegará la pos pandemia?, ¿funcionará la vacuna?, ¿cambiará algo en el mundo?. La única pregunta que podemos responder y de la cual somos absolutamente dueños de la respuesta es ¿qué secuelas ha dejado la pandemia en nuestra vida?. Serán negativas y positivas, serán a corto y a largo plazo, pero serán.

Ninguna definición de la RAE sobre el cambio puede aplicarse a lo que vivimos. Será por eso que la misma RAE, a través de Fundeú (Fundación del Español Urgente) tuiteó el 29 de diciembre que “confinamiento” ha sido la palabra del 2020, bajo la definición “Lo ha cambiado todo... Nos ha cambiado a todos”.

Este confinamiento, aislamiento, cuarentena nos obligó a parar, a mirar hacia adentro, a mirar al otro, a alejarnos del otro, a estar solos, a estar desamparados, a estar desesperados, a estar en paz, a estar en silencios –no tan cómodos- para encontrarnos.

Estoy segura que con o sin pandemia cada año nos marca, cada día, cada experiencia de vida. El significado tan profundo que le dimos a este 2020, más allá del aspecto político, publicitario, apocalíptico, fue el hecho de que nos afectó a todos.

Pero Mariana, hay muchas cosas que nos afectan a todos: el cambio climático, la desigualdad, la violencia, las oportunidades, la solidaridad, los sueños, el dolor, la esperanza. Sí, pero quizás este virus sobre el que tenemos tantas teorías y pocas certezas hizo que en un solo año nos diéramos cuenta de todo eso.

Las secuelas, como el propio virus, no serán solo individuales. Nuestras decisiones, los cambios afectarán a otros. No importa si es una científica húngara que logró encontrar la base de la vacuna, una empresa de biotecnología o un gobierno que distribuyó la vacuna, un funcionario político, un docente, una profesora, un delincuente, un sacerdote, un pastor, un médico, un enfermero, un actor famoso, el dueño de un hotel, o de un salón de eventos, vos, yo, todos tendremos secuelas de este 2020.

Cuando te apures por elegir la ropa de “Año Nuevo”, la casa donde se celebrará la fiesta, la comida, la fiesta clandestina donde “tan osado/a” vas a ir, pensemos qué vamos a elegir de estas secuelas para el nuevo día que comienza, justo segundos después de despedir “el año que marcó a la humanidad”; recordando que como la frase que da título al libro de Juan Forn, que a su vez fue inspirado por el escritor y periodista estadounidense Ernest Hemingway, que a su vez se inspiró en el discurso político de John Donne (demostrándola con una cierta ironía literaria) y que esta periodista chaqueña ha decidido utilizar para cerrar la columna: “Ningún hombre es una isla”.

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