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Cuidemos a los adultos mayores

Está comprobado que a medida que aumenta la edad de las personas se incrementa el riesgo de enfermarse gravemente a causa del Covid-19.

Ante el aumento de casos positivos en la provincia es importante que la comunidad colabore con los cuidados recomendados para evitar contagios y así proteger a los adultos mayores que son quienes corren mayor riesgo.
Algunos datos indican que el país podría haber ingresado ya en una segunda ola de contagios por coronavirus y, además, es importante tener en cuenta que según los investigadores del Instituto Malbrán la variante del virus que circula en Río de Janeiro ya está en la Argentina, por lo que cualquier situación de relajamiento por parte de la población en las medidas para evitar la propagación del patógeno resultará perjudicial para todos.
A nivel local también se incrementaron las consultas en el Hospital Perrando de Resistencia por síntomas compatibles con Covid-19, y se cree que esa situación está relacionada en forma directa con las reuniones familiares y de amigos por las fiestas de fin de año. Los chaqueños no debemos subestimar la capacidad de contagio de este virus que en pocos meses se extendió por todo el planeta.
Las probabilidades de que el Chaco se vea amenazado por un rebrote del virus serán más altas en la medida en que aumente el número de personas que subestiman la seriedad de la situación y no mantengan los cuidados. Debe hacerse especialmente un llamado a los jóvenes y adultos que tienen personas mayores en sus familias para que mantengan las medidas de prevención cotidianas, como el lavado frecuente de manos, el uso de barbijos en espacios públicos y el respeto del distanciamiento social.

Es comprensible que pueda existir cierto agobio por las restricciones, pero es necesario actuar con mucha cautela y entender que las imprudencias solo conducirán a una mayor circulación del virus y, por lo tanto, se necesitará más tiempo para ganar la batalla a la pandemia.
El virus está presente en distintos países y en cada uno de ellos se adoptan diferentes medidas para evitar contraer y propagar el virus. La llegada de las primeras dosis de vacunas abrió, es cierto, una puerta de esperanza, pero eso no significa que la pandemia terminó.

Es necesario actuar con prudencia para proteger a toda la comunidad y, especialmente, a las personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente entre los cuales se encuentran los adultos mayores. Las estadísticas que lleva adelante la Organización Mundial de la Salud con datos de distintos países revelan que, en comparación con los adultos jóvenes, los adultos mayores tienen más probabilidades de necesitar hospitalización si contraen Covid-19.

Por eso, aun a riesgo de ser repetitivos, es necesario remarcar que las personas con mayor nivel de riesgo, y aquellas que comparten el hogar con ellas, deben adoptar todas las precauciones posibles para protegerse de contraer el virus.
También debe tenerse en cuenta el extraordinario esfuerzo que viene haciendo el personal sanitario que, sin pausas, lleva adelante un agotador y estresante trabajo en pos de cuidar la salud de las personas internadas.

Controlar la propagación comunitaria del virus es la mejor manera de proteger a la población y también a las economías que fueron golpeadas por la pandemia, hasta tanto se logre la inmunización de la mayoría de las personas a través de las campañas de vacunación.

Los expertos coinciden en señalar que lo que puede suceder en aquellas comunidades que no respetan las medidas para controlar el virus es que se produzca primero una transmisión masiva e incontrolada en los grupos más jóvenes (que son los que por tener menor riesgo de muerte tienden a no respetar el distanciamiento social), lo que derivaría en un incremento de la mortalidad en toda la población ya que al regresar a sus hogares podrían contagiar a adultos y a adultos mayores.
Por todo lo expuesto, lo más aconsejable entonces es conducirse con mucha prudencia mientras avanza la campaña de inmunización con vacunas. Es necesario mantener la guardia en alto, es decir, respetando el distanciamiento social, cumpliendo con el lavado frecuente de las manos, protegiendo a los grupos vulnerables y sin olvidar el uso de barbijos en espacios públicos.