Doce mujeres rurales destacadas del 2020
SAENZ PEÑA (Agencia). Doce mujeres vinculadas estrechamente a la actividad primaria de la provincia, fueron reconocidas el grupo Agroperfiles, integrado por productores, técnicos y empresarios del sector.
El grupo consideró que las mujeres son una pieza fundamental en el proceso de producción, desarrollo y seguridad alimentaria. Han hecho un trabajo silencioso y sacrificado en este 2020 donde todo se volvió oscuro para la humanidad, dicen desde el sitio Agroperfiles, señalando que sin embargo, “ellas se pusieron al frente y una vez más, han demostrado su capacidad y coraje para seguir en pie, cada una desde el lugar que le tocó hacer patria”.

Las doce mujeres reconocidas son Ana Hupaluk. Alina Ruiz. Alicia Rodich. Gladys Mikuskiewicz. Mónica Lardone. Liliana Trecha. Juana Sáez. Lucia Marinich. Etelvina Gesualdo. Diana Piedra. Sofia Rak y Karina Wiese, sobre quienes se hace una breve reseña de sus tareas y dejan sus mensajes para este 2021 que se aproxima.
LAS MUJERES, EN ACCION
Ana Victoria Hupaluk, 65 años, fue la voz del sector forestal que desde la Asociación Empresaria y Forestal del Oeste Chaqueño-AEFOCh- de Los Frentones, defendió la actividad de la foresto-industria en tiempos de pandemia cuando por un amparo judicial de organizaciones ambientalistas, se puso en riesgo el sustento de 24.000 familias que dependen en forma directa de la actividad.
Por este motivo Ana Victoria fue condecorada con la mayor distinción en este desafío tomado por Agroperfiles. Cuando se refirió a sus deseos para este 2021, no dudó en decir: “Para Navidad, en la mesa, brindé por la familia y por la vacuna, para que la mayor cantidad de argentinos pueda acceder a esta medicina para frenar el coronavirus que tanto dolor ocasionó”.
Alicia Rodich, de Las Garcitas, es ingeniera agrónoma. Se ocupó de recuperar el campo de su padre que se había cubierto de malezas. Pasaron de ser tierras improductivas a lotes de algodón, soja, trigo, y también fortaleció la ganadería. Para este 2021, dice que el mensaje debe ser “No perder las esperanzas”. Agregó que “dejamos un año muy duro e incluso muy triste para algunos, un año de muchas pérdidas, pero de grandes enseñanzas, donde esa palabra “Esperanza” siempre nos mantuvo en pie.

Karina Wiese, otra de las mujeres reconocidas, es ingeniera agrónoma, tiene 43 años, reside en el paraje El Ñandubay, entre Coronel Du Graty y Santa Sylvina. Impulsora de la actividad agropecuaria con especial énfasis en producción agrícola. Fue junto a su hermano la responsable de restaurar un molino usado por su abuelo en 1970. Ahora luce con los colores celeste y blanco de la bandera argentina, y funciona perfectamente.
Karina dice que sus deseos para el año 2021, es “que los argentinos tengamos perseverancia y resiliencia frente a las adversidades que estamos atravesando, que salgamos fortalecidos en todo lo que estamos haciendo, y seguir proyectando futuro”.
SOFIA RAK: “CADA DIA ES UNA LUCHA CON VICTORIA”
Sofía Rak es de Bajo Hondo, en la zona sur de Sáenz Peña. Tiene 61 años de edad, y trabaja al lado, como mujer idónea, de su esposo Carlos Romachesky. Hace los números y los cálculos, tomando a la actividad como una empresa agropecuaria familiar.
“Cada día es una lucha, pero cada día es una victoria”, dice y pide para el 2021 que “Dios quiera que los que nos gobiernan sean inteligentes y sabios para dirigir los destinos de este país”.
En tanto, Alina Ruiz tiene su emprendimiento familiar en la zona de Castelli. Produce hortalizas, frutas, cría ganado menor y mayor. Es por naturaleza una amante de la gastronomía regional, y puso en marcha un restaurante con comida casera, incluidos los postres.
La pandemia golpeó muy fuerte a su emprendimiento, ya que no pudo abrir casi todo el año. Sin embargo, Alina, de 42 años de edad, junto a su familia, jamás bajaron los brazos. Es más, parece haberlos fortalecido. “Deseo para el 2021 que se pueda trabajar en libertad y que el productor sea reconocido como tal, ya que deja todo su capital de vida en cada intento de una siembra o de cría de ganado o en la producción de miel o de hortalizas”, dice.

Gladys Mikuskiewicz, de Los Frentones, es una algodonera de ley. Su ímpetu y apuesta por el algodón va marcando un hito en el Oeste chaqueño. “Me siento con muchas ganas de luchar para que nuestro departamento Almirante Brown pueda ser un polo de desarrollo productivo y para eso quiero poner mi granito de arena”, dice. El brazo de apoyo de su esposo Nicolás Uzelak, siembra, cosecha, prepara los productos agroquímicos, hace todo lo que un hombre puede hacer en las tareas del campo.
“Es un honor que me hayan distinguido por trabajar para este Chaco que tanto queremos”, dice y deja este mensaje: “los mejores deseos y bendiciones a todas la mujeres del país y en especial a las chaqueñas que somos las más sufridas”
Liliana Trecha es de Hermoso Campo. Tiene 53 años y comparte junto con su esposo la actividad ganadera y algodonera. Además, tiene una carnicería en la localidad. La mujer rural cumple un papel preponderante en el campo de hoy. Desde “tomar el toro por las astas” a ser empresarias agropecuarias, o hasta subir al tractor y cosechar lo que el suelo les brinda, entre otras tantas actividades. Liliana es un claro ejemplo de esta realidad.
Graciela Lardone, oriunda de Córdoba, vive hace más de una década al norte de Los Frentones. Es una mujer todoterreno: cría aves de corral, ganado, sabe cocinar y de las cualidades gastronómicas se habla mucho en la zona. No pide mucho, pero dice que es necesario elevar una plegaria al cielo, pidiendo paz, libertad, trabajo y Educación.
“El trabajo duro lo hacemos nosotros, pero apostamos por este país y queremos que nuestros hijos y nietos reciban una Argentina más justa”, dice.
Juana Sáez es de profesión escribana, pero dice que “el amor al campo y en especial a la ganadería lo lleva en el alma desde muy pequeña”, cuando vivía con su padre en la zona rural de Machagai. Allí tiene su campo donde se dedica a la actividad bovina.
“Mis orígenes, mi crianza y todo lo vivido lo recibí cuando lo tuve a papa, él me dejo lo mejor, me enseño de los límites y sabiduría de amar el campo como base de producción y desarrollo”, comenta.
ETELVINA “CHIQUITA” GESUALDO, UNA MUJER DEL INTA
Desde su lugar de trabajo en la Agencia de Extensión Rural del INTA General Pinedo. Chiquita Gesualdo abrió sus conocimientos hacia los demás y sobre todo, fue y sigue siendo una ayuda esencial para los pequeños productores agropecuarios. Por eso, Agroperfiles la distingue por esta apuesta.

“Muchísimas gracias la verdad que agradezco muchísimo esto”, dice, y como pedido para el 2021 señala que “es hora que sepamos valorar lo aprendido y continuar hacia adelante con una visión que nos permita seguir compartiendo y contribuyendo al desarrollo de nuestra región”.
Lucia Marinich tiene 28 años y es de Quitilipi. “Mi gran deseo para este nuevo año es que el campo salga adelante a pesar de todos los tropiezos que tienen pero que Dios nos ilumine y nos ayude con el clima, con los precios porque sin el campo no podemos sacar un país adelante”.
Lucia siempre al lado de su hermana, Melina, que tiene 27 años, se dedican a toda la tarea de cuidados del ganado vacuno. “Sabemos de inundaciones, de sequías, pero queremos saber cómo seguir produciendo sin tantas trabas”, señala.
DIANA PIEDRA Y EL APORTE DEL INTA
SAENZ PEÑA (Agencia). La ingeniera Diana Piedra es uno de los valores del INTA que desde un primer momento estuvo al lado de la idea de reunir a toda la cadena productiva primaria junto a técnicos para hacer propuestas como lo hizo Agroperfiles. Hoy, el grupo la distingue por su lucha, por su pasión por los temas del campo y por su acompañamiento a los pequeños y medianos productores.
“Deseo de todo corazón que podamos alcanzar nuestras metas, servir a la región desde el rol de cada uno de nosotros y que, definitivamente, pongamos a rodar todo el potencial para lograr un desarrollo como el que todos pretendemos y merecemos”, dice la directora del centro regional Chaco-Formosa del INTA.










