La defensa de los intereses regionales
Un nuevo capítulo en la defensa de los intereses regionales se escribió este fin de semana en la ciudad de Resistencia con la puesta en marcha del Consejo Regional del Norte Grande, en un acto que contó con la presencia de gobernadores de las provincias del NEA y el NOA.
La iniciativa tiene como objetivo dar un nuevo impulso al proceso de integración apostando a la producción, el empleo y las exportaciones.
“Tenemos un Norte”, se titula el documento que lleva las firmas de los gobernadores del Chaco, Jorge Capitanich; de Formosa, Gildo Insfrán; de Catamarca, Raúl Jalil; de Tucumán, Juan Manzur; de La Rioja, Ricardo Quintela; de Jujuy, Gerardo Morales; de Corrientes, Gustavo Valdés; de Misiones, Oscar Herrera Ahuad; de Santiago del Estero, Gerardo Zamora; y de Salta, Gustavo Sáenz.
En el texto, los mandatarios expresan su voluntad de “ser protagonistas de la recuperación de la República Argentina de la mano de la producción, el empleo y las exportaciones, curando las heridas del pasado, corrigiendo las asimetrías del presente y construyendo el destino común de un futuro venturoso”.
Las diferentes identidades partidarias de los gobernadores revelan la voluntad política de construir espacios institucionales que contribuyan a transformar la realidad económica y social de la región más postergada del país que abarca una superficie de 850.000 km2, el equivalente a un 30 por ciento de la superficie nacional, y que hoy tiene más de 9 millones de habitantes.
En el acto que se llevó a cabo en el Centro de Convenciones de la capital chaqueña se puso en marcha el Consejo Regional del Norte Grande y también la Asamblea de Gobernadores, cuyo primer presidente pro témpore será el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich.
Se conformó, además, la Junta Ejecutiva que estará integrada por ministros de las distintas provincias, y se designaron dos coordinadores, uno de cada región, por el NOA y el NEA.
El trabajo que tienen por delante no es menor. El Norte Grande posee “la mitad del ingreso por habitante del país y los indicadores sociales más adversos fruto de asimetrías históricas que pretendemos corregir mediante una fuerte cooperación”.
Así lo señala el documento firmado por los diez gobernadores que, entre otras cosas, comparten la necesidad de iniciar la recuperación de las economías provinciales tras la pandemia y encontrar herramientas que aseguren sustentabilidad al crecimiento. Para eso será necesario que la Argentina avance en un camino de verdadero federalismo que deberá construirse día a día con una agenda de trabajo que defina el rumbo a seguir.
Esa agenda acaba de ser presentada en el lanzamiento del Consejo Regional y contiene una serie de temas considerados prioritarios, como un Plan de infraestructura, un Programa Federal de Viviendas, una agenda ambiental de cambio climático, la deuda contraída por los estados provinciales con la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (Cammesa), su actualización y movilidad tarifaria; y, por supuesto, la necesidad de contar con una tarifa energética diferencial, como tiene la región Patagonia con los subsidios al gas, entre otras cuestiones que son de interés para el Norte Grande.
En rigor, el proceso de integración comenzó en el año 1986, cuando el entonces gobernador de Salta, Roberto Romero, dio el puntapié inicial con una convocatoria que planteó la necesidad de unir esfuerzos por una Argentina más federal. Pero recién en 1999 se pudo concretar la firma del primer acuerdo regional de integración.
Más tarde, en 2004, se aprobó el Estatuto para el Consejo Regional del Norte Grande. Pero desde el año 2008 en adelante este espacio institucional no registró actividades importantes y no fue sino hasta esta semana que, por iniciativa del gobernador Capitanich, se lanzó de manera formal el Consejo Regional.
Es de esperar que esta valiosa herramienta política institucional creada para la defensa de los genuinos intereses regionales contribuya, a través del diálogo y los consensos, a la construcción de un NEA y un NOA más desarrollados que potencien al sector productivo, generen una mayor previsibilidad, con un mejor clima para inversiones que permita crear empleo de calidad para todos los que viven en estas provincias del norte argentino.










