Una ley de IVE “es necesaria para dar acceso igualitario”
Una lideresa religiosa respalda que se cumplan más derechos de las mujeres.
En medio de las exposiciones por una ley para la interrupción voluntaria del embarazo y contra el mito de que los creyentes no la avalan, la evangelista Claudia Tron se pronunció a favor del proyecto.

La pastora de la comunidad Valdense del Río de la Plata es una de las voces que derriba el prejuicio más habitual con las personas dedicadas a predicar la fe cristiana. “Es necesaria una ley que permita el acceso igualitario a la interrupción voluntaria del embarazo”, declaró al diario La Voz de Córdoba.
Como ella, la presidenta de Católicas por el Derecho a Decidir María Teresa Bosio aseguró a La Radio 104.7 que “la iglesia es un espacio muy amplio con lugar para muchas posiciones”.
La comunidad protestante a la que pertenece Tron -consagrada desde 1992- tiene presencia en Uruguay y Argentina desde fines del siglo XIX, con el arribo de familias del norte de Italia para las que “la vida y el trabajo en y con la tierra es parte de su identidad”.

En una entrevista publicada el jueves explica que su comunidad acompaña un espacio ecuménico y en el que se relee la Biblia desde la confianza y esperanza en una vida plena, en otro mundo posible. “Desarrollamos seminarios donde nos informamos y estudiamos los fundamentalismos políticos y religiosos en Latinoamérica. Es imprescindible aportar para una lectura crítica y el desarrollo de experiencias comunitarias que acompañen caminos de cambios concretos”, define.
-¿Qué posición tiene sobre la legalización del aborto?
-Nuestra iglesia atribuye un valor muy preciado a la libertad, tal vez por el largo tiempo en el que nos privaron de ella, por la persecución sufrida en los primeros siglos de historia del movimiento. Por tanto intentamos ofrecer información y espacios de reflexión comunitaria para que cada persona tenga herramientas de análisis para decidir en libertad. Es necesaria una ley que permita el acceso igualitario a la interrupción voluntaria del embarazo. En lo personal, desearía que ninguna mujer tenga que abortar. Quisiera que todas pudiéramos acceder a una educación sexual para decidir, a anticonceptivos para no abortar y al aborto legal, para no morir.
De ahí la importancia de un marco legal que garantice un acceso igualitario a la interrupción voluntaria del embarazo. Y por supuesto, el garantizar educación sexual integral. Cuantos más resultados se logren desde la ESI y el acceso a programas de anticoncepción, menos necesidad de llegar a la instancia del aborto. Tener una ley de IVE no obliga a nadie a abortar.
-¿Y sobre la ESI en escuelas?
-Es imprescindible profundizar y asegurarla. Algunos sectores religiosos intentan frenar el avance de leyes que garanticen derechos sexuales y reproductivos, como si las políticas públicas debieran estar sujetas a principios de esos grupos.










