Siniestros viales, la otra epidemia
Según la Organización Mundial de la Salud las estadísticas de siniestralidad por hechos asociados al tránsito tiene características de epidemia en la mayoría de los países. En la Argentina, la emergencia sanitaria declarada por el Covid-19 limitó el movimiento de vehículos en calles y rutas y por ese motivo el número de siniestros se redujo en forma notable. Pero el lento regreso a las actividades también trae aparejado un mayor número de accidentes.
Antes de la pandemia en el área del Gran Resistencia el creciente número de accidentes de tránsito había impactado incluso en el Banco de Sangre del Hospital Perrando que, en algunas oportunidades, llegó a declararse en emergencia por la alta demanda provocada por choques en la vía pública. Pero desde marzo hasta la fecha los siniestros se redujeron, no porque existiera una mayor conciencia vial, sino simplemente porque la gente se quedó más tiempo en la casa. Pero ahora, a medida que los espacios públicos retoman el ritmo previo a la pandemia el número de siniestros comienza a aumentar. Basta recorrer las calles para observar las conductas temerarias de motociclistas y automovilistas que no frenan en las esquinas. En los horarios de mayor movimiento de vehículos también se pueden observar desplazamientos a velocidades superiores a las permitidas en ciudades, lo que lógicamente aumenta las posibilidades de un accidente.
Según los registros que lleva adelante la Asociación Civil Luchemos por la Vida, el año pasado en el Chaco se registraron 230 muertes en siniestros viales, mientras que en Corrientes en el mismo período los fallecimientos por ese motivo fueron 237, en Misiones 299 y en Formosa 110. En todo el país, en tanto, el número de fallecidos en accidentes de tránsito en 2019 fue de 6.627.
Un dato que sobresale en los informes que realiza esa organización de la sociedad civil es el que advierte que los peatones son el grupo más vulnerable en la vía pública y constituyen la cuarta parte de los muertos en el mundo. En Argentina, se estima que el 22 por ciento de las víctimas fatales son peatones, y en las zonas urbanas la cifra puede, incluso, superar el 40 por ciento. Los especialistas de la entidad remarcan que proteger a los peatones requiere de acciones educativas, controles y planificación urbana.
Una de las principales causas de accidentes en la vía pública es el exceso de velocidad, pero esa no es la única imprudencia que cometen los conductores de los vehículos. Hay otras que son igual de peligrosas, como el uso del teléfono celular al momento de conducir, la decisión de adelantarse en lugares donde esa maniobra no está permitida o manejar bajo los efectos del alcohol. Como se ha señalado ya en otras oportunidades en esta misma columna, el protagonismo de las motos en los siniestros tanto en el área metropolitana como en las distintas ciudades del interior provincial convierte a las calles en lugares de alto riesgo. En algunos casos se puede observar a conductores de motos que circulan a gran velocidad por avenidas y calles, a veces transportando niños de muy corta edad. En relación a este tema, debe señalarse que esta semana se llevó a cabo en el país en forma virtual el Primer Congreso Iberoamericano sobre Movilidad Infantil Segura, organizado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y la Asociación para la Disminución de Siniestros Viales (ADISIV), bajo el lema “Seguridad infantil más allá del patio de casa: La movilidad segura como construcción colectiva”. El encuentro contó con la participación de especialistas de distintas disciplinas de Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, México, Estados Unidos y España que plantearon propuestas que pueden servir para poner en marcha políticas públicas que articulen de manera integral educación, salud e infraestructura para garantizar una movilidad infantil segura. Los organizadores informaron que en los próximos días publicarán las conclusiones del encuentro, un material que sin dudas será de gran utilidad para las autoridades de las áreas de seguridad vial de los municipios chaqueños. En este encuentro se explicó, entre otras cosas, que la siniestralidad vial es la mayor causa de muerte y lesiones graves de niños, entre 5 y 14 años, y de jóvenes, entre 15 y 29 años, en todo el mundo según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Por último, es importante recordar que cerca del 90 por ciento de los siniestros viales se producen por fallas humanas y que la imprudencia al conducir es, por lo general, la causa principal de las tragedias.










