Todo lo que hay que saber de la bocina
La bocina, junto con el guiño, debe ser uno de los accesorios peor utilizados en los autos. Para algunos la bocina parece tener efectos de frenar a los demás ya que con solo tocarla generan el derecho a cruzar las bocacalles sin frenar ni mirar quien viene.
Para otros la bocina es el analista en el auto con quien descargar frustraciones y penurias del diario vivir a costa de la tranquilidad de los demás. La bocina también es un efectivo llamador cuando hay que buscar alguien en su domicilio y tantos otros usos como el de espantar y causar estampidas asustando animales en la ruta.

Todos malos usos de la bocina que se han vuelto una enseñanza primate que se transmite de padres a hijos sin que la ley de Tránsito contemple alguna penalidad severa para esos malos usos y solo le dedique un párrafo en la parte de prohibiciones.
El claxon
La bocina o claxon surgió a finales del siglo XIX para avisar a los peatones y a otros vehículos de la presencia de un coche.

El nombre claxon proviene de la marca comercial registrada de bocinas Klaxon. Antes de esto los automóviles debían ir precedidos de una persona portando una bandera o una linterna si circulaban de noche y cuando aparecieron las primeras ideas "mecánicas" se habló desde instalar una campana que sonaba cada vez que las ruedas realizaban un círculo completo hasta acoplar un sistema para lanzar bengalas de aviso.

Hasta 1914 la bocina era de accionamiento manual: (aquellas con forma de pera). Ese año, Robert Bosch presentó en Alemania la patente de una bocina eléctrica para vehículos y la primera salió al mercado en 1921.
Una cuestión musical
Aunque no lo parezca, cada bocina debe estar adaptada en intensidad al tamaño y potencia del vehículo; no puede llevar instalada una bocina de tren o camión en tu coche y viceversa. Además, tienen que estar reguladas a 105 dB a una distancia de 7 metros… pero son capaces de alcanzar intensidades de 120 decibelios.

Al principio la nota que tocaban la mayoría de las bocinas era un ‘Mi bemol’, pero a partir de los años 60 comenzaron a implantarse bocinas en ‘Fa sostenido’ porque se distinguían mejor entre el creciente tráfico. Hoy en día no todas las bocinas suenan igual: algunas tienen tonos más graves y otras son más agudas y estridentes.
Cuándo usar la bocina
Para evitar un posible accidente: podremos emplearlo para prevenir un percance cuando circulamos con baja visibilidad o por vías estrechas.
Al adelantar: siempre que el conductor que vaya delante no haya indicado su intención de realizar un adelantamiento, podemos avisarle de que vamos a hacerlo nosotros utilizando la bocina.
Durante una emergencia: si nos vemos obligados a trasladar heridos o en una emergencia médica se puede circular tocando en forma intermitente. Al mismo tiempo, hay que conectar las luces de emergencia e, incluso, agitar un pañuelo por la ventanilla.










