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Atentos para prevenir la próxima pandemia

Expertos de distintos países coinciden en señalar que la pandemia de Covid-19 no será la última emergencia sanitaria que padecerá el mundo. La Organización Mundial de la Salud también comparte ese diagnóstico, por eso afirma que ahora es el mejor momento para prevenir la próxima pandemia.

Cuando las primeras noticias del nuevo coronavirus que hacía estragos en la lejana ciudad china de Wuhan llegaron al Chaco, nadie pensaba que al virus le tomaría unos pocos meses llegar a estas latitudes. Parecía imposible que un patógeno detectado en diciembre en China llegara en marzo a nuestra provincia. Pensar que una emergencia sanitaria que tenía como epicentro una ciudad del gigante asiático, ubicada a más de 18.000 kilómetros de distancia, podía llegar en tan poco tiempo a la capital chaqueña resultaba totalmente descabellado. Sin embargo, el virus desembarcó tomando por sorpresa hasta a los más avisados, generando en la provincia -según los últimos registros- poco más de 17.900 contagios y 531 fallecimientos desde el inicio de la pandemia.

Ahora que todo el mundo sabe de qué se trata, los expertos vuelven a advertir que la humanidad puede verse sacudida por una nueva pandemia. La pregunta, otra vez, ya no se formula para saber si habrá una nueva emergencia sanitaria, sino para estimar cuándo podría presentarse. Hace pocos días, el fundador de Microsoft, Bill Gates, dijo que “con suerte, podría ser dentro de 20 años”, pero a la vez advirtió: “Debemos suponer que podría ser dentro de 3 años”.

Desde la OMS, en tanto, remarcan que existe una necesidad urgente de estar preparados para hacer frente a la próxima pandemia. Sin ánimo de generar preocupación, se puede decir entonces que en algún lugar del mundo se podría estar incubando la próxima pandemia, y es aquí donde hay que prestar especial atención, ya que uno de los lugares señalados como potencial foco es la selva amazónica, en Brasil.

Mientras que China resultaba lejos para el sentido común de cualquiera que vive en estas latitudes, el gigante sudamericano y su majestuosa selva, en cambio, se presentan como una realidad mucho más cercana. Sobre el peligro que representa la destrucción de la selva en Brasil, la investigadora uruguaya, responsable de programas del Grupo ETC (Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración) en México, Silvia Ribeiro, observa que la cría masiva de animales está relacionada con la destrucción de hábitats naturales y de biodiversidad, que sirven como barreras naturales de contención de la expansión de virus en poblaciones de animales silvestres.

Por su parte, la FAO advierte que la causa mayoritaria de deforestación en el mundo es la expansión de la frontera agropecuaria industrial. Según la misma fuente, en América Latina esa expansión causa el 70 por ciento de la deforestación, y en Brasil hasta un 80 por ciento.
Por su parte, la investigadora del Instituto de Investigación Leonidas y Maria Deane de Brasil, Alessandra Nava, que se especializa en los estudios del comportamiento de murciélagos, no duda en afirmar que la próxima pandemia saldrá de la Amazonia. Nava dedica gran parte de su trabajo a investigar a estos mamíferos que constituyen importantes reservorios de diferentes familias de virus, algunos de los cuales son causantes de enfermedades emergentes graves para el ser humano, tales como el virus del ébola, los causantes del Síndrome Respiratorio Agudo y Severo (SARS), y el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS), entre otras 200 especies de estos patógenos que podrían pasar a los seres humanos si se sigue destruyendo el hábitat de los murciélagos.

Este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que las actividades humanas impactan tanto en la estructura como en las funciones de los ecosistemas, alterando la biodiversidad autóctona. “Algunas de estas alteraciones reducen la abundancia de ciertos organismos, propician la multiplicación de otros, modifican la interacción entre ellos y alteran las interacciones entre los organismos y sus entornos físico y químico. La manera en que se presentan las enfermedades infecciosas se ve influida por estas perturbaciones”, explica una publicación del organismo internacional en la que se indica además que la deforestación es uno de los principales procesos que afectan a los reservorios y la transmisión de las enfermedades infecciosas. Es necesario prestar atención a las advertencias de los especialistas y estar preparados para cuando ocurra la próxima emergencia sanitaria.

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