Qué hacer para evitar que el estrés afecte los pies
La sociedad se acostumbró a convivir con el estrés, ya sea por los cambios a nivel laboral, social o emocional, y más aún en núcleos urbanos donde la prisa impera. Este estrés constante es capaz de producir agobio, tensión o ansiedad, y crear hábitos nocivos como puede ser comer demasiado o aumentar el consumo de tabaco.

El estrés son respuestas derivadas de una acumulación de estímulos que provocan diversos trastornos. En la mayoría de las ocasiones, siempre que se habla de estrés, en lo primero que pensamos es en su repercusión a nivel psicológico, pero este problema va más allá afectando también a nivel físico y motriz.
El estrés es un estado emocional adverso que puede provocar alteraciones musculares o posturales, entre otras. Ante este problema, nuestro cuerpo reacciona creando una serie de cambios que, irremediablemente, afectan al pie y a nuestra forma de caminar, ya que deben ser compensados mediante un esfuerzo musculoesquelético mayor que se traduce en un aumento de cansancio, dolor, pesadez, etc.

Es fundamental que, cuando lleguemos a casa, utilicemos un calzado cómodo e, incluso, es positivo caminar descalzo sobre superficies blandas como moqueta, césped o arena. Esto estimula nuestro organismo, ya que en el pie tenemos muchas terminaciones nerviosas.
En cualquier caso, para disminuir las molestias lo ideal es incidir sobre la causa y averiguar el por qué. Entonces, debemos acudir al podólogo ya que, en el caso de ser necesario, una solución podría ser el uso de plantillas personalizadas. Este tratamiento aportará confort y podrá prevenir y corregir futuras patologías.
Es importante recordar que el uso de un calzado inapropiado puede contribuir a la aparición de estas dolencias. Por ello, es importante evitar las puntas estrechas y los tacones por encima de 4 centímetros.
Es esencial utilizar un calzado adecuado para cada ocasión. Además, existen varios ejercicios y hábitos para realizar en casa con los que podemos relajar los pies tras una jornada de estrés.
MANTENER LOS PIES EN ALTO
Mientras estamos descansando en el sofá, mantener los pies en alto. Esta postura favorece la circulación sanguínea y, por lo tanto, se alivia el cansancio y la pesadez. Podemos utilizar una almohada e incluso la pared.
BAÑOS DE AGUA CON SAL
Tras una dura jornada, podemos sentir calor o inflamación en los pies. Para solucionarlo, poner 15 ó 20 minutos en agua templada con un poco de sal. Estas molestias disminuirán.
MASAJEAR E HIDRATARLOS
Uno de los ejercicios para aliviar la tensión en la planta de los pies es masajear esta parte del pie. De este modo, conseguiremos que se relajen las estructuras. Estos masajes son muy sencillos: pasar los pulgares desde el talón hasta los dedos ejerciendo presión. También podemos ayudarnos con los nudillos y movilizar las articulaciones de los dedos.

Se puede aprovechar este momento para aplicar una crema específica y contribuir así a la hidratación de los pies logrando mantener la piel en buenas condiciones.
ESTIRAMIENTOS PARA TERMINAR CON LAS MOLESTIAS
Los estiramientos alivian la tensión que sufren los pies. Estos son algunos de los más sencillos y eficaces para realizarlos en casa:
Agarrar los dedos de los pies con la mano y doblarlos lentamente hacia el empeine.

Sentados en el suelo con la ayuda de una toalla, llevar el pie hacia la espinilla flexionado el tobillo.
Situados al borde de un escalón apoyando las puntas de los pies, dejando caer los talones.
Realizar movimientos circulares con los tobillos.
Rodar una pelota sobre toda la planta.










