El increíble Hulk, una serie que marcó una época pero terminó mal
La historia se basaba en un superhéroe de la factoría Marvel pero el productor le introdujo cambios que le dieron un perfil propio.
Cualquiera que haya superado los 40 años de edad seguramente sitúa a “El increíble Hulk” entre sus programas favoritos del pasado. La serie, que comenzó a emitirse en 1977, fue un éxito mundial pero sucumbió a conflictos de producción.

Su historia se basó en el cómic creado por Stan Lee para la factoría Marvel, dueña de otros superhéroes, pero fue modificada por Kenneth Johnson, un productor de buen ojo para los éxitos. Poco antes había convertido en sendos sucesos a “El hombre nuclear” y “La mujer biónica”, otras dos tiras taquilleras de la época.
OTRO PERFIL
En su versión original, Hulk era una transformación monstruosa que sufría un físico llamado Bruce Banner. El gigante verde tenía una fuerza ilimitada que le permitía destruir todo a su paso. Johnson, cuando la encargaron convertir al comic en una serie de TV, aceptó a cambio de meter mano en la historia.

Y tomó una decisión que quizás haya sido el secreto de éxito y de que hoy el programa sea considerado de culto por fanáticos de todo el mundo: él buscó centrase en el drama personal de Banner. Le fascinó retratar a la desgracia de un hombre que sabe que lleva un monstruo dentro de sí y no puede hacer nada por evitar que aparezca de tanto en tanto.
El cambio no le gustó tanto a la gente de Marvel. Ni siquiera entendían por qué Bruce Banner en la TV pasaba a llamarse David. La versión en aquel tiempo fue que el canal que emitía el programa, CBS, consideró que Bruce era “un nombre demasiado gay”.
ÉXITO ARROLLADOR
Cuando los primeros capítulos salieron al aire, las mediciones de audiencia estallaron. Todo el mundo esperaba el momento en que Banner, presionado por alguna situación externa (generalmente una injusticia acompañada de violencia contra él o alguien de su aprecio), se tensaba tanto que sus ojos se tornaban blanquecinos, su rostro templaba y la ropa le estallaba para que pudiera salir a la luz el gigante verde en el que se terminaba convirtiendo.

Un inmenso humanoide lleno de músculos que ponía las cosas en su lugar y luego huía hasta que en algún lugar solitario volvía a ser David Banner.
El atormentado médico era intepretado por Bill Bixby, un buen actor en ascenso. Y su monstruo interior era el fisicoculturista Lou Ferrigno. Eran perseguidos por un periodista implacable, Jack McGee (a cargo del eficaz Jack Colvin).
En 1982, alegando costos de producción excesivos, la CBS dio por concluida la serie, sin permitir siquiera que se le diera un cierre digno a la historia.
En el fondo, tres grandes amigos
La intempestiva decisión de la CBS de levantar la se rie en 1982, sin siquiera permitir que los guionistas le dieran un cierre a la historia de Banner/Hulk, probablemente haya sido una venganza de la cadena televisiva por la manera en que los protagonistas habían resistido solidariamente un intento del canal de achicar costos desprendiéndose del actor Jack Colvin, quien interpretaba al villano del programa: el periodista Jack McGee. Bill Bixby y Lou Ferrigno se plantaron y advirtieron que si echaban a Colvin ellos también dejarían la producción. Eran, al fin de cuentas, tres grandes amigos.










