El efecto elefante
Debe ser uno de los temas a los que menos importancia se les da en materia de seguridad vial. Aunque no lo parece, el hecho que existan objetos sueltos o mal sujetos en los asientos traseros del auto, o bien en la zona de carga de un SUV o hatchback; los torna peligrosos, ya que pueden provocar lesiones graves.
Es que, en caso de un tener que frenar de manera enérgica o en caso de un accidente, las cosas sueltas que viajen en el interior del automóvil pueden convertirse en un proyectil peligroso: el resultado son lesiones graves en la cabeza y la columna vertebral.

Se lo conoce como "efecto elefante" por la fuerza con la que un objeto suelto dentro del vehículo golpearía a cualquier ocupante en esas circunstancias y que multiplicaría hasta por 40 veces su peso a 50 km/h.

Los estudios demostraron que un niño de tres años cuyo SRI (Sistema de Retención Infantil) estuviera mal anclado y viajara en el asiento trasero, en caso de accidente, golpearía al conductor u ocupante del asiento delantero con la misma fuerza que si una jirafa (a 50 km/h) o un elefante (a 90 km/h).
No usar cinturón de seguridad en los asientos traseros agrava el riesgo ya que un pasajero que pesa 75 kg, impactaría contra el asiento delantero con el equivalente al peso de un elefante de 4,2 toneladas.
Las cosas chicas
En el caso de las mascotas, un perro de tamaño pequeño, de entorno a unos 5 kg, en el caso de un accidente a una velocidad de 60 km/h, multiplica aproximadamente por 56 su peso debido a la inercia.

Pero no hace falta a irse a personas o animales para ver la amenaza que supone dejar cualquier objeto suelto por pequeño que sea. Una tablet (560 g) impactaría con la misma fuerza que lo haría un perro de 23 kg, a 50 km/h; o un San Bernardo (75 kg), a 90 km/h.
De igual forma, una notebook (2,2 kg), que es habitual llevar sobre el asiento trasero, supone una carga que en caso de frenazo o accidente impactaría con la misma fuerza que si fuese un jabalí (85 kg) o un oso pardo europeo (275 kg), a 50 km/h y 90 km/h respectivamente.

Es fácil darse cuenta que un termo, o una caja de zapatos pueden volverse proyectiles peligrosos en casos de choque y el hecho de que el accidente distraiga sobre este tipos de riesgo hay casos fatales documentados de herramientas que salieron volando, cruzaron todo el coche y terminaron impactando la cabeza de un acompañante.
La manera de conjurar este peligro es colocar las cosas en el piso de las plazas traseras si no pueden ser sujetas con los cinturones de seguridad. En el caso de perros y niños hay en el mercado gran cantidad de productos orientados a la seguridad que pueden evitar malos ratos.










