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Verónica Mazzaroli

“Decisiones tan repentinas causan una gran pérdida económica al sector gastronómico”

Desde la asociación que agrupa al sector advierten las pérdidas económicas que generó una “decisión repentina” del gobierno de obligar al cierre el fin de semana largo. “No podemos estar pagando las culpas de otros”, marca la dirigente, apuntando a actividades ilegales. 

La presidenta de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines del Chaco, Verónica Mazzaroli advirtió el impacto negativo que tienen las nuevas medidas adoptadas por el gobierno provincial en busca de contener los contagios de coronavirus, las que perjudican al sector y en especial a aquellos emprendimientos que funcionan en horario nocturno. “No podemos estar pagando las culpas de otros”, sostuvo en referencia a las reuniones y fiestas clandestinas que –dijo- no reciben sanciones. 

Tras el fin de semana largo sin atención al público, locales gastronómicos volverán a abrir desde hoy. El horario permitido es de 8 a 21.

“La noticia nos tomó por sorpresa”, aseguró en diálogo con NORTE; porque explicó que, si bien participó de la reunión del Comité de Desescalada la semana pasada, el anuncio de la medida de alarma sanitaria y cierre de toda la actividad gastronómica el fin de semana fue repentino. “Fue un golpe para la actividad gastronómica, porque nos habíamos preparado, veníamos en un ritmo y funcionando con la inversión que conlleva poner en marcha un establecimiento en este sector”, trazó. 

Comentó así que ante un fin de semana –y más si es largo- los negocios del sector toman previsiones para una mayor provisión. “Nuestra mercadería es perecedera, si no la vendemos la tenemos que tirar”, lamentó. Y por eso enfatizó que “estas decisiones tan repentinas causan una gran pérdida económica”. 

 

Entendemos que los médicos están desgastados, pero nosotros también porque estamos agonizando con estas idas y vueltas.

 

De 8 a 21 

Desde hoy, tras el cierre del fin de semana donde sólo se permitió el trabajo con delivery, los locales gastronómicos podrán abrir de 8 a 21, hora a partir de la cual regirá la alarma sanitaria. 

Lo establece así el decreto N°1314/20, que indica que hasta el 24 de octubre, bares y restaurantes podrán abrir con atención al público de 8 a 21, con utilización de la plataforma de turnos, habilitándose la utilización de sectores al aire libre con no más de 4 personas por mesa. A partir de las 21 y hasta la medianoche, sólo podrán funcionar con modalidad delivery y/o retiro del local.

“Algo que pedimos, pero no tuvimos respuesta, es que la alarma sanitaria suene a las 12 de la noche, para que no perjudique a negocios gastronómicos que funcionan en horario nocturno”, expuso Mazzaroli. Marcó así que serán 15 días sin actividad gastronómica por las noches. 

Verónica Mazzaroli, presidenta de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines del Chaco .

“Estas decisiones generan desorientación porque los contagios no vienen de la actividad gastronómica nocturna. Nos hemos cuidado con todos los protocolos y hemos respetado todo lo recomendado. Somos empresarialmente responsables y además hemos tenido controles muy estrictos”, resaltó. Recordó así que hubo cuatro áreas municipales abocadas a los controles a locales gastronómicos, desde una unidad ejecutora, hasta Bromatología, Inspección General y Tránsito junto a la Policía. 

“Hubo fines de semana que ingresaban con cámaras filmadoras y controlaban hasta la cocina. Fueron controles muy fuertes, que nos parecen bien. No nos quejamos porque esas eran las condiciones para desarrollar la actividad”, indicó. Por eso afirmó que “de la actividad controlada y formalmente habilitada no ha salido esta disparada de contagios”

 

En estos dos meses trabajamos al 30%, porque no hay un desborde de gente saliendo.

 

Algunos abrieron con respaldo judicial 

Algunos locales gastronómicos de Resistencia, como el ubicado en avenida Laprida y Güemes, abrieron durante el fin de semana largo con atención al público amparados en una medida judicial, según consignaban carteles colocados en su ingreso.

Pese a ello, recibieron controles policiales que los instaron al cierre y a levantar las mesas de la vereda. 

Una medida contradictoria 

Mazzaroli consideró “contradictoria” la medida que busca evitar reuniones sociales y fiestas, pero cierra la gastronomía. “Es mejor que esas reuniones sociales se hagan en espacios y lugares cuidados y controlados, y no en las casas. Porque evidentemente la gente se sigue juntando en los hogares donde se producen los contagios y en fiestas clandestinas. Todo ese movimiento comienza después de las 12 de la noche”, indicó. 

En esa línea, la empresaria fue contundente: “Que ataquen a los que no cumplen y no a nosotros. Que toda la estructura del Estado para controlar situaciones fuera de la ley se disponga en el horario donde no están permitidas esas actividades. Es de público conocimiento que a la madrugada se empiezan a armar esos movimientos y fiestas clandestinas. Ahí tienen que ir y no a nosotros que cumplimos todo a rajatabla”. 

Dos meses al 30%

La presidenta de la asociación recordó que la reapertura de locales gastronómicos en Resistencia, tras casi cinco meses cerrados, fue el 8 de agosto. “Nos estábamos enderezando. Tampoco estábamos ganando. En estos dos meses trabajamos al 30%, porque no hay un desborde de gente saliendo, por la situación económica y porque las personas se cuidan”, describió. 

Tras marcar que son necesarios “varios factores” para un buen funcionamiento de la actividad, contando también a las condiciones climáticas que ayuden a las salidas de esparcimiento de las personas, sostuvo: “Apenas estábamos empezando a funcionar para pagar cuentas atrasadas y acomodándonos con impuestos y con los empleados. Por eso esta medida nos golpea en lo económico y en lo emocional. Es un desgaste muy fuerte”. 

Entendemos que los médicos están desgastados y cansados, pero nosotros también porque estamos agonizando con estas idas y vueltas. Estos cierres de golpe nos producen muchas pérdidas. Necesitamos certidumbre. No pueden estar tomando decisiones dos horas antes”, agregó. 

Por otra parte, indicó que desde hoy “trabajarán los negocios de día, y no los de noche”, y planteó: “Con qué cara le decís a tu personal que vuelva dentro de 14 días”. Además, precisó que, al trabajar con delivery o take away, los locales deben reducir a la mitad su personal. 

La dirigente reveló que son unos 25 negocios gastronómicos los que tienen modalidad de horario nocturno y funcionaban hasta las 2 de la madrugada según la anterior normativa. El resto, la mayoría, son de modalidad cafetería y bares. “Los restaurantes cerraban a las 12. Los bares que tienen como público a los jóvenes se extendían hasta las 2. Los cafés del centro cerraban a las 22. No hay una aglomeración porque hay rotación y comercios con distintos formatos”, afirmó. 

 

Esta medida nos golpea en lo económico y en lo emocional. Es un desgaste muy fuerte.

 

“Nos controlan hasta el último escarbadientes”

La titular de la asociación cuestionó “la informalidad, la comida callejera, los puestos que hay por todos lados, los partidos de fútbol en canchas de barrio y las fiestas clandestinas, que no tienen sanciones”. “A nosotros no nos perdonan. Si nos pasamos media hora, nos clausuran y salimos en todos los medios. Hasta el COE (comando operativo especial de la policía) salió a controlar comercios gastronómicos. Con nosotros no hay piedad en nada. Nos controlan hasta el último escarbadientes”, enfatizó. 

Por último, sostuvo: “Si no trabajamos, no tenemos ningún horizonte. Venimos con deudas hace ocho meses. ¿Qué pyme, que junta la moneda día a día, puede sostenerse? No nos cierran los números hace muchos meses y por supuesto que esto nos va a llevar a una crisis y a que más comercios cierren”. 

Hoteles, al borde de no poder volver a abrir 

“Los hoteles están abiertos, pero es una apertura simbólica porque las fronteras están cerradas”, describió Verónica Mazzaroli. Recordó así que “algunos hoteles trabajan con alojamientos de personas con Covid-19 o de profesionales”. 

“Están al borde de no poder volver a abrir sus puertas, porque la carga laboral y tributaria que igual existen, hacen imposible sostener los emprendimientos”, alertó, y marcó que “no vale la pena abrir si no entra nadie”. 

“Algunos hoteles abren de lunes a jueves a ver si pueden recibir algunos pasajeros, pero el fin de semana directamente cierran”, contó. 

78 años de la asociación 

La familia gastronómica y hotelera del Chaco conmemoró un nuevo aniversario de la fundación de la asociación que nuclea, protege y lucha por los derechos de los trabajadores del sector. “Son 78 años de trabajo y momentos de luchas, victorias y grandezas, pero así también momentos difíciles. El 2020 es un año que recordaremos como uno de los más tristes y duros; la esperanza siempre está, pero cuesta cada día más”, reflexionó Verónica Mazzaroli.  

Hace 78 años atrás, el 11 de octubre de 1942 se conformaba la primera comisión directiva presidida por el señor Serrano (Hotel Comercio). La asociación nace en un contexto de tensión entre los trabajadores. La idea de la comisión era unir al gremio y dar protección, y es en 1980 cuando se constituye de manera legal la institución, que hoy sigue con los mismos ideales. 

En aquel entonces fue presidida por Eleuterio Díaz; vicepresidente, Manuel García; secretario: Asterio Gaona; prosecretario, Rubén Roffe; tesorero, Luis José Peláez; protesorero, Antonio Nakasone; vocal titular primero, Carlos Moreno Najmías; vocal titular segundo, Armando Bargeri; vocal suplente primero, Americo Bonetto; vocal suplente segundo, Ricardo Juan Rouss; revisor titular de cuentas: Salvador Santalucía; revisor suplente de cuentas, Carlos Rodolfo Peláez.

“Hoy estamos en pausa. La actividad está totalmente paralizada, con algunos de sus establecimientos al borde del cierre”, alertó. “Y volvemos a llamar a tomar conciencia de que cuando un establecimiento cierra, cuando sus sillas quedan patas para arriba en una mesa, cuando sus luces se apagan, sus cocinas se apagan y su vajilla se guarda en cajas, se está perdiendo no solo un valor importante para la cultura, sino más importante aún una fuente de trabajo directa”, concluyó.