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Condonación y emergencia:

Productores insisten que medidas no alcanza para enfrentar las secuelas de inundaciones y sequía

CHARATA (Agencia) Luego de conocerse días atrás la declaración de emergencia en la provincia, y la condonación para algunos sectores del agro, los productores del sudoeste insisten que no es suficiente el abordaje a la crisis. El trigo y el girasol están siendo muy castigados por la sequía, y la esperanza está puesta en que llegue la lluvia para comenzar con la soja, el maíz y el sorgo.

Parecen dos mundos paralelos. Entre enero de 2019 y febrero de 2020, los campos transformados en lagunas artificiales. Suelos perdidos, cosechas, animales, máquinas. El corazón productivo del Chaco fue arrasado por las peores inundaciones de las que se tienen memoria.

Solo seis meses después, la tierra está agrietada, solo se ven cascotes, y la lluvia sigue sin llegar. La sequía condenó las campañas de girasol y de trigo, los incendios consumieron miles de hectáreas, y la pandemia se transformó en la otra variable. El campo, a pesar de todo, fiel a su esencia, no paró

Eduardo Kempe, productor de Charata, proviene de una de las primeras familias en trabajar la tierra en la región. Aseguró que la situación hoy es muy compleja.Foto: Norte (Agencia Charata)

“El trigo no está bien, estuvimos probando cosechar, pero hay algunos granos verdes, por lo cual vamos a esperar unos días; pero sabemos que los rindes serán bajos –entre 500 y 500 kilos por hectáreas- desde que se sembró, la tierra está intacta, no se llegó a tener ni dos o tres milímetros”, confirma el productor Eduardo Kempe, y no hace falta decir mucho, solo ver el cultivo.

“En nuestro caso, este lote se hizo sobe alfalfa, más que nada para mantenerlo con cobertura pero no nació bien, no llovió y no tuvo posibilidad de reacción. Se ven espigas de 12 a 15 granos, cuando generalmente tienen más de 30”, agregó.

Kempe decidió levantar la cosecha, pensando que los números alcancen para –la menos- pagar cosecha y porque “hay que levantarlo igual”. Para tener semilla. “Es un cultivo complicado para la región, pero se lo elige para cobertura en lotes complicados. Empezamos con mucha agua en febrero, y hoy tenemos tierra seca hasta un metro abajo”, confirmó.

El girasol, castigado

“Es el segundo año que no hacemos girasol, no solo por la humedad, sino porque ya lo planificamos así”, reconoció el productor. “Los vecinos que siempre hacen, tienen cultivos en mal estado, sin reacción. Son contados los lotes que tienen un buen girasol. Pero, en general no se llegará ni a los mil kilos”, analizó Kempe.

En la planificación de los Kempe, un 30 por ciento será soja, el resto se distribuye entre maíz y algo de sorgo. “Esperamos la lluvia, todavía tenemos un margen, pero la tierra está muy seca, (incluso afectó al barbecho) vemos muchas grietas, hasta podes meter la mano en algunas. Estuvimos cavando, y a unos 80 centímetros hay barro, pero arriba está muy seco el suelo. Necesitamos que llueva muchas veces. Estamos a dos meses de empezar a sembrar”, vaticinó.

Las obras que se siguen esperando 

Los caminos rurales aún tienen las huellas de las decisiones desesperadas de las inundaciones, y la tierra se ha secado tanto que cuesta trabajarla. “Cuando estábamos complicados con el agua se planteó hacer cosas para que cuando vuelva a llover mucho no se repita lo que nos pasó. A seis meses sin lluvias, los que recorremos la zona vemos que se hicieron pocas cosas, pero hay muchos otros lugares donde no se hizo nada”, manifestó Kempe.

El productor destacó la actividad de los consorcios, “a fuerza de la ayuda de los vecinos que están haciendo cosas, pero hay limitaciones por el poco dinero que tienen a disposición. La seca no favorece, porque la tierra está una piedra”.

Emergencia y condonación de deudas

Respecto a la declaración de emergencia, Kempe dijo “siempre estamos con el mismo tema. La Provincia y la Nación se pasan la pelota. La condonación es para dos o tres, que son allegados, y luego son palabras. Dicen que van a ayudar a todo el mundo, y la gente los escucha y cree que todo es color de rosa, pero nunca llega nada. Todos los años pasa lo mismo”

“Estamos en emergencia total. Hoy la gente está fundida, la gente que realmente trabaja y necesitan que lo apoyen está sola”, insistió. 

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