Sin lugar para la mezquindad política
La solicitada firmada por los 24 gobernadores para llamar a la unidad de los argentinos en la pandemia, además de ser un respaldo a las medidas que llevan adelante el gobierno nacional y las distintas jurisdicciones para evitar el aumento de los contagios en todo el país, es también una claro mensaje para un puñado de dirigentes políticos que, en forma temeraria e irresponsable, siguen agitando fantasmas para convocar a marchas.
“En una pandemia no hay lugar para actitudes irresponsables que pongan en riesgo la salud”, expresa el documento firmado, en forma unánime, por todos los gobernadores y las gobernadoras del país. “Estamos junto al presidente y a cada intendente en todo el país frente a esta lucha para reducir los daños y salvar la mayor cantidad de vidas posible”, agrega la solicitada que lleva por título “Unidos vamos a salir adelante”.
En respuesta al llamado a la unión de los argentinos, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, publicó un mensaje en la red social Twitter agradeciendo el respaldo de las máximas autoridades provinciales y del jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, remarcando que la unidad es la mejor herramienta que tiene la sociedad frente a una crisis sanitaria que no tiene precedentes en el país y en el mundo.
El documento de los mandatarios recuerda que el riesgo de contagiarse sigue presente y que hay responsabilidades que alcanzan a todos los argentinos, sin distinciones de ninguna naturaleza. “El mundo demuestra que la pandemia se extiende en el tiempo. Por eso, es necesario recuperar paulatinamente nuestras actividades de manera segura, cuidando la vida, el trabajo y la educación al mismo tiempo. Son tiempo excepcionales, sin precedentes, que exigen soluciones novedosas”, señala el documento de los 24 gobernadores que, acaso sea necesario recordar, pertenecen a distintas fuerzas políticas y con perfiles muy diferentes entre sí: Jorge Capitanich (Chaco), Axel Kicillof (Buenos Aires), Juan Schiaretti (Córdoba), Sergio Ziliotto (La Pampa), Arabela Carreras (Río Negro), Omar Perotti (Santa Fe), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Valdés (Corrientes), Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Sáenz (Salta), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Rodolfo Suárez (Mendoza), Sergio Uñac (San Juan), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Mariano Arcioni (Chubut), Gildo Insfrán (Formosa), Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Juan Manzur (Tucumán), Horacio Rodríguez Larreta (CABA), Gerardo Morales (Jujuy), Omar Gutiérrez (Neuquén) y Alicia Kirchner (Río Negro).
En las antípodas de este ejemplo de sensatez se ubican dirigentes y un puñado de comunicadores que parecen inspirarse en polémicas figuras como Donald Trump o Bolsonaro, los dos mandatarios de esta parte del mundo que se burlaron de la pandemia y terminaron contagiados (aunque, claro, al momento de la atención sanitaria gozaron de condiciones privilegiadas de atención que no tuvieron ni tendrán quienes creen en sus irresponsables declaraciones). El caso de la presidente del PRO, Patricia Bullrich, que -a contramano del llamado de los 24 gobernadores- volvió a convocar a una movilización, exime de cualquier comentario. Integrantes del propio Cambiemos, como el gobernador de Jujuy, el radical Gerardo Morales, se mostraron en desacuerdo con la imprudencia de Bullrich. “Hay que tratar de evitar todas las aglomeraciones de personas, sino se generan contagios”, advirtió el mandatario que, a diferencia de la exministra de Seguridad de la Nación (que parece empecinada en levantar su perfil opositor a cualquier precio, inventando las excusas más insólitas para empujar gente a las calles), está al frente del Ejecutivo en su provincia y tendrá que rendir cuentas a los jujeños de su gestión de la pandemia. Bullrich se ha convertido en la cara más visible de sectores a los que no les interesa el cuidado de la salud de los argentinos. Su falta de imaginación para hacer política en estos tiempos de pandemia es tan llamativa como la metamorfosis que muestra su trayectoria.
Por suerte para el país, todos los gobernadores mostraron estar a la altura de estas difíciles circunstancias, y por eso -más allá de las diferencias partidarias- se unieron para pedir a todos los argentinos que continúen con las medidas de cuidado necesarias para evitar nuevos contagios, respetando las restricciones de circulación allí donde sea necesaria.










