Reparar las alas rotas y no profundizar la herida
El agricultor, en una mañana de domingo, salió a caminar por el campo para reflexionar en su único día de descanso. Mientras avanzaba le llamó la atención ver que miles de aves levantaron vuelo, hicieron un giro en el cielo, y se perdieron en el horizonte, en busca de una estación más propicia, porque la que se venía en esta parte les resultaría adversa.
El hombre, seguía caminando por entre medio el barbecho, y alcanzó a ver a un pichón de ave que no había podido levantar vuelo junto a los suyos. Lo tomó en sus manos, y pudo ver que tenía un ala rota.

MOMENTOS DIFICILES
La Argentina vive momentos muy difíciles. En el norte el clima es muy cruel, y está generando un gran impacto negativo y este fin de año Chaco no tendrá girasol: eso implica menos dinero circulante y no tener recursos para encarar lo que se viene.
En el ámbito de las pequeñas y medianas empresas, se aplican distintas estrategias a fin de evitar achiques que –más allá del decreto presidencial prorrogado suspendiendo despidos injustificados—se siguen dando.
En estos tiempos tan difíciles, y cuando se habla de “pos pandemia”, ¿Cuántos productores, cuantas pymes y cuantos emprendedores podrán volar, cuando aún no se sabe la cantidad de ellos que tienen las alas rotas?
¿Qué se hace para ir curando esas heridas? ¡Lo que no debe hacerse, es naturalizar esta situación, porque no es normal. Lo normal es que se apliquen medidas de darle impulso productivo.
NO PESCAR EN LA PECERA
En medio de esta complicada situación, hay cuestiones muy esenciales en las cuales seguramente el gobierno tendrá que tomar decisiones. Nos referimos a las trabas que reciben quienes se dedican a la producción primaria en distintos ámbitos. Desde los altos costos de producir-cuestión del mercado o sea del sector privado- pasando por medidas que deben aplicarse desde los organismos públicos, este sector debe recibir un fuerte apoyo de las políticas de gobierno, porque de ellos depende la recuperación del país.
Es inconcebible seguir poniéndoles trabas a la producción. El sector forestal intenta bajo una nueva dinámica de gestión cuidar el recurso, pero es tan fuerte el hostigamiento que recibe desde algunos sectores que bajo la bandera del cuidado del medio ambiente, empuja cada vez más al sector a desinvertir. Y eso acarreará miles de puestos de trabajo. Y el gobernador ya ha tomado nota de esto.
Hoy el segmento de productores agropecuarios de pequeña escala prácticamente está agonía. Está pidiendo, ante la sequía y ante los efectos de la pandemia, medidas de subsistencia.
Lo que menos debe hacerse es abrir más las heridas. Todo lo contrario. Hay que sanarlas con medidas de fomento de la actividad primaria, del comercio, de la industria y de los servicios.
EL MINISTRO TRABAJA EN LA EMERGENCIA
Sebastián Lifton, el superministro de la gestión Capitanich por tener tres carteras de relevante importancia: Producción, Industria y Empleo, es el funcionario que mayor conexión tiene con todo el arco productivo y de las pymes de la provincia. De manera constante, es consultado desde los lugares más lejanos de la capital provincial por temas inherentes al Ministerio.
Precisamente, ayer Lifton le confirmó a este periodista que ante los pedidos de declaración de emergencia y desastre por la emergencia hídrica, está avanzando en convocar a la comisión provincial mientras recibe las actas de los municipios declarando esta medida, que luego debe ser homologada por la Nación.
“El cuadro de situación es mucho más problemático del que se piensa, el impacto es muy fuerte y golpea a los pequeños y medianos productores que no tienen espaldas para soportar esta situación”, dijo el ministro.










