111 años de la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia
Fundada el 28 de agosto 1909, lleva 111 años de fecunda vida social, cultural y educativa.
Desde ese entonces la centenaria Biblioteca ha venido cubriendo a través de los años la necesidad del lector ávido de estudios y de solaz, de investigación y de consulta y cuanto aspecto hace a la superación del hombre.

Para ello contribuyeron destacadas personalidades que por diversos medios hicieron aportes de jerarquía a la obra de ese centro de educación y de cultura.

La primera comisión directiva estuvo integrada por Lizardo Molina Carranza (presidente), F. M. Guerrero (vicepresidente), José F. Nuñez (secretario), Florito, Eduardo Ruiz, Olaff With y Augusto Schulz (vocales titulares), Jacinto F. Espinosa y G. Vidal (vocales suplentes), y Gaspar De Nicola, José Bártoli, Antonio Anello, Emilio Urtizberea, José Serratrice y Emilio Rodríguez Román (colaboradores).
La primera bibliotecaria fue Carmen Vilallave de Ros y la Biblioteca Rivadavia, nació y fusiono en su casa particular. Cuenta la historia que a pesar de no tener título del bibliotecaria, se desempeñaba como las mejores, ayudando a cada uno de los lectores y hasta leyéndoles a quienes no sabían. Sus horarios eran hasta altas horas de la noche, para recibir aquellos que trabajaban y a la luz de la vela.

Entre los presidentes de su larga historia se destacan José García Pulido, Carlos Cabral, Ing. Mateo de Santis, Estela Cuatrocchio de Bernabeu, Nadal de Ghan. El Dr. Evaristo Ramírez presidió la institución durante 27 años (1964/1991) y fue continuado por Nelly Miro de Blanque, por 11 años (1991/2002), quien en una oportunidad dijo: “Somos una institución no gubernamental -desde el inicio hasta la fecha-. Esta es la auténtica Biblioteca de la ley de Sarmiento, la auténtica Biblioteca Popular”. Desde 2002 a la fecha su actual presidente es Mario Ramírez.
Las inquietudes culturales de los habitantes de la incipiente ciudad constituyeran la Sociedad Biblioteca Popular Rivadavia, con el propósito de propender a la elevación intelectual y moral del pueblo, difundiendo la acción poderosa del libro.

En sus comienzos y durante bastante tiempo, la biblioteca funcionó en la actual calle Arturo Illia al 140, domicilio particular de la señora de Ros, quien aportó a la institución una cantidad considerable de libros que pertenecían a la biblioteca personal de su esposo.
Los dos salones en los que funcionaba se convirtieron en sede de tertulias culturales. Costumbre que supervivió a la bibliotecaria inicial. Desde el 31 de mayo de 1976 funciona en su edificio propio de Pellegrini 80.
La Biblioteca Popular Rivadavia es una Asociación civil sin fines de lucro y aunque está encuadrada en la Conabip a nivel nacional, no está subordinada al estado como la biblioteca pública. Funciona de manera autónoma e independiente, con personería jurídica y dirigida por socios, que renuevan democráticamente a sus autoridades en asambleas de acuerdo a sus estatutos sociales.

Es una de las cuatro bibliotecas populares auténticas -es decir que no son unidades dependientes del Estado, que sobreviven en la provincia conservando ese régimen de gestión con el auxilio del gobierno provincial, que aporta -en el caso de esta institución- dos cargos de bibliotecarios. Y subsisten además gracias a los subsidios que recibe de la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares (Conabip), ente que sostiene también cuarenta de las bibliotecas dependientes del Ministerio de Educación del Chaco.
Allá por 1966 y después que los socios reflotaran la entidad decía en su discurso Catalina T. de Leira: “Vinimos a saber que esta biblioteca no fue el legado de un benefactor ni el resultado de un decreto de gobierno. Vinimos a saber que es el resultado de un sueño de la gente que constituía este pueblo: La expresión de un anhelo que pudo convertirse rápidamente en realidad”.
Quien escribió la historia de la Biblioteca Inés Robert de Alem decía en su prólogo: “No quiero que este trabajo quede incompleto ni que se olvide la tarea silenciosa que realizaron muchas personas para que hoy esta primera biblioteca popular del Chaco siga sirviendo a la comunidad”.
La Cámara de Diputados de la Provincia del Chaco por Ley Nro.6788 declaro Patrimonio Cultural de la Provincia, a la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia. Decía Jorge Luis Borges, el eximio escritor y presidente de la Biblioteca Nacional: “Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”.













