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Un llamado urgente a la prudencia colectiva

La gran cantidad de personas que, a pesar de las restricciones que siguen vigentes por la pandemia, salieron a las calles durante el fin de semana en el Gran Resistencia y también en algunas localidades del interior provincial obliga a realizar un nuevo y urgente llamado a la responsabilidad de toda la ciudadanía. La imprudencia de quienes se conducen de manera egoísta, subestimando la capacidad de contagio del virus, es un síntoma de inmadurez cívica.

Las probabilidades de que la comunidad se vea amenaza por un rebrote de Covid 19 serán más altas en la medida en que aumente el número de personas en los espacios públicos. Es así de sencillo. La detección de dos personas contagiadas en la vía pública y la gran movilidad que se observó el fin de semana en espacios verdes y ayer en el centro de Resistencia revela que, lamentablemente, los esfuerzos que se vienen haciendo para evitar un desborde en el sistema de salud no son comprendidos ni acompañados por un número significativo de ciudadanos que, al parecer, se olvidan que el Chaco se mantiene como una de las jurisdicciones con mayor número de contagiados del país, solo superada en cantidad de casos por la situación que se vive en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires.

Acaso sea necesario recordar que desde ayer, tal como lo ordena un decreto presidencial, están prohibidas las reuniones sociales en todo el país. Se trata de un Decreto de Necesidad y Urgencia que establece claramente la prohibición de la realización de eventos culturales, recreativos y religiosos en espacios públicos o privados con concurrencia mayor a diez personas, y se menciona que los mismos deberán realizarse, preferentemente, en lugares abiertos, o bien respetando estrictamente el protocolo que incluya el distanciamiento estricto de las personas que no puede ser inferior a dos metros, y en lugares con ventilación adecuada. Cabe aclarar, por otra parte, que el gobierno nacional extendió las medidas de cuarentena hasta el próximo 16 de agosto. De esta manera, quedaron prohibidas las reuniones sociales en todo el territorio nacional, incluso en provincias y municipios que se encuentran en fase cinco.

También es importante señalar que están prohibidos los eventos sociales o familiares en espacios cerrados y en los domicilios de las personas, en todos los casos y cualquiera sea el número de concurrentes, salvo el grupo conviviente. El decreto señala que la infracción a esta norma deberá ser denunciada por la autoridad interviniente a fin de que la autoridad competente determine si se cometieron los delitos previstos en los artículos 205 y 239 del Código Penal de la Nación. Tal como lo señaló el propio presidente de la Nación, Alberto Fernández, quienes violen el aislamiento deberán enfrentar consecuencias penales por “favorecer la transmisión de una enfermedad”.

Si bien es comprensible que con más de cuatro meses de restricciones a la circulación muchas personas sienten el agobio de las medidas de aislamiento, eso no debe ser una excusa para no entender que las reuniones sociales y la aglomeración en espacios públicos aumenta el riesgo de contagios, más aún si se trata de espacios cerrados.
El virus sigue circulando y por lo tanto es tan importante hoy el lavado frecuente de las manos, el uso del tapabocas y el respeto del distanciamiento mínimo de dos metros, como lo fue el 20 de marzo cuando empezó la cuarentena. El proceso de gradual reapertura de algunas actividades comerciales no debe ser interpretado como un llamado a llenar los espacios públicos.

El director general de la OMS, Tedros Ghebreyesus, dijo que la pandemia muestra escenarios complejos en distintas partes del mundo y que es muy probable que los efectos de la crisis sanitaria se sigan sintiendo en las próximas décadas. “Muchos países que creyeron que ya habían pasado lo peor se están ahora enfrentando a nuevos brotes; algunos que resultaron menos afectados en las primeras semanas están ahora viendo el aumento de casos y muertos, mientras que otros que tenían grandes brotes han logrado controlarlos”. Son tiempos que exigen mucha cautela. Entender lo que realmente está en juego es fundamental para no cometer imprudencias que pueden costar muy caro.