Un firme compromiso para erradicar la trata de personas
La trata de personas constituye uno de los delitos más graves en la actualidad, ya que vulnera los derechos humanos de las personas y degrada su dignidad.
Por iniciativa de Naciones Unidas se conmemora hoy el Día Mundial contra la Trata, con el objetivo de generar conciencia sobre este flagelo que expone a sus víctimas a situaciones de explotación sexual, laboral y servidumbre, entre otros tratos degradantes del ser humano.
Según el Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, la trata de personas es “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una personas que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación”.
El mismo instrumento internacional observa que para ser considerada tal, “esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajo o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos”.
En el marco de las actividades que se realizan este mes para generar conciencia sobre la necesidad de luchar contra este delito, el Equipo No a la Trata de la Comisión Nacional de Justicia y Paz realizó un conversatorio virtual con especialistas de distintos ámbitos que contó con la participación de la jueza federal Zunilda Niremperger; el secretario de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, Gonzalo Gasull; la subsecretaria de Programación Federal del Ministerio de Seguridad de la Nación, Silvia La Ruffa, la diputada Paola Michielottto; la titular de Red Alerta de la provincia de Entre Ríos, Silvina Calveyra, la vicepresidenta de Red Alto al Tráfico y la Trata de Argentina (RATT), Rocío Olguin; el pastor Daniel Tomasini y la hermana María Laura Roger, de la Red Kawsay. En el cierre de este encuentro virtual el presidente de Comisión Nacional de Justicia y Paz, Emilio Inzaurraga, leyó una carta del Papa Francisco en la que el pontífice exhorta a la “erradicación total” de este tipo de delitos “que vulnera la dignidad de los hermanos y hermanas más débiles”.
Según las organizaciones no gubernamentales que luchan contra estas redes criminales, la trata de personas es una de las actividades ilegales más lucrativas del mundo. Afirman también que este flagelo sigue existiendo, en buena medida, gracias a que las organizaciones delictivas se mueven en con una gran impunidad en muchos países.
Frente a este complejo panorama, es fundamental que el sistema judicial y las fuerzas de seguridad asuman el firme compromiso de erradicar este delito. También es importante que los distintos sectores de la comunidad se comprometan en la lucha contra la trata de personas, colaborando para que se visibilice el problema y, como plantean los expertos de la ONU, asegurándose de que la penosa situación de las víctimas no pase inadvertida.
Está comprobado que estas organizaciones criminales que se dedican a la trata de personas captan hombres y mujeres que, por lo general, tienen en común una situación de extrema vulnerabilidad que facilita el sometimiento de la víctima, a la que se obliga a vivir en condiciones inhumanas con consecuencias que son gravísimas para la salud, la seguridad y el bienestar de las personas que sufren estas humillaciones.
Debido al maltrato psicológico, con frecuencia las víctimas -que casi siempre provienen de entornos de extrema vulnerabilidad social y económica- no se reconocen como tales y es por eso que les resulta más difícil escapar del lugar donde son explotadas.
El Congreso nacional aprobó en 2008 la ley 26.364 para prevenir y sancionar la trata de personas, y asistir a sus víctimas. Para lograr su cumplimiento, se creó el Programa Nacional de Rescate, que tiene a su cargo la asistencia psicológica, social, médica y jurídica de las víctimas de la trata de personas, desde el mismo momento que son rescatadas de sus lugares de explotación, hasta el momento en el que ofrecen declaración testimonial en la causa judicial. Si bien es cierto que se han logrado avances en la lucha contra este delito, es necesario mantener un firme compromiso para erradicar de la Argentina esta nueva forma de esclavitud.










