Créditos a tasa cero para monotributistas
El gobierno nacional anunció que se modificaron los criterios que deben cumplir monotributistas y autónomos que inicien los trámites para solicitar los créditos a tasa cero que se habilitaron en el marco de la emergencia sanitaria. De esta manera, más de 270 mil contribuyentes de esas categorías podrán acceder a esta ayuda, que forma parte de una batería de medidas adoptadas para evitar un mayor deterioro del tejido social y productivo del país.
La noticia de modificar los criterios para acceder a estos préstamos abre un horizonte para un número considerable de pequeños y medianos emprendimientos que quedaron muy afectados por la crisis que desató la pandemia. No debe olvidarse que el país heredó una profunda crisis macroeconómica que dejó la administración macrista y que se tradujo en un alto costo social y laboral. La irrupción de la pandemia agravó esa situación y obligó a adoptar medidas para, por un lado, proteger la producción y el empleo, y por otra parte evitar que se deteriore aún más el ingreso de millones de argentinos.
Los créditos a tasa cero para monotributistas y autónomos se enmarca en ese escenario en el que la Argentina enfrenta duras restricciones de financiamiento, por lo que toda la respuesta que brinde el Estado nacional debe financiarse con emisión monetaria. Se trata de un enorme esfuerzo que obliga a todos los sectores de la comunidad a actuar con moderación para evitar tensiones en un momento que el país necesita mantener un difícil equilibrio entre el cuidado de la salud pública y el sostenimiento de una economía que ya venía debilitada antes de la llegada del Covid-19 a la Argentina.
Ahora la Administración Federal de Ingresos Públicos, en el caso de los créditos a tasa cero, extendió los períodos contemplados para evaluar la variación en la facturación de monotributistas y autónomos y la existencia de ingresos por un trabajo en relación de dependencia, actualizando además los datos sobre riesgo crediticio utilizados para reflejar las mejoras en la situación de los contribuyentes. El organismo recaudador ya había informado días atrás que incorporó entre los criterios la evaluación sobre los niveles de facturación electrónica de abril, mayo y junio para determinar cuando los contribuyentes pueden iniciar el procedimiento. Según se informó, la evaluación será secuencial. Primero se utilizará el criterio vigente para analizar si la facturación electrónica de un monotributista entre el 12 de marzo y el 12 de abril de 2020 se ubica por debajo del promedio mensual del ingreso bruto mínimo de la categoría en la que se encuentra registrado. Cuando sea superior, se aplicará el mismo criterio para evaluar el desempeño de la facturación durante el mes de abril completo. Si entonces tampoco le corresponde acceder el procedimiento se repetirá con la facturación de mayo y luego con junio. El criterio para los autónomos contempla la facturación entre el 20 de marzo y el 19 de abril de 2019, respecto del mismo período de 2020. La posibilidad de iniciar el trámite se habilita cuando la variación en los ingresos es de hasta un 5 por ciento. Cuando el contribuyente supere esos parámetros se procederá a comparar la facturación entre el mes abril completo de 2019 y 2020. Si el resultado de esa evaluación es negativo se realizará el mismo ejercicio para mayo y junio. La inscripción se realiza a través de la página web de la Afip y tiene como fecha límite el próximo 31 de julio. Cabe recordar que el crédito a tasa cero ya fue otorgado a más de 410 mil monotributistas y autónomos por más de 50 mil millones de pesos y aún quedan más de 1 millón de créditos pre adjudicados disponibles. El monto al que puede acceder cada monotributista depende de la categoría en la que está inscripto, teniendo como monto máximo 150 mil pesos, los cuales se acreditan en la tarjeta de crédito indicada en tres desembolsos sucesivos e idénticos y cuentan con un período de gracia de seis meses y el repago se realizará, como mínimo, en 12 cuotas fijas sin intereses. El país necesita comenzar a transitar el camino de la reconstrucción, y estas ayudas permiten atenuar el impacto de una crisis que debe ser vista también como una oportunidad para volver a poner de pie a la Argentina.










