Panorama complicado en la economía europea
La economía de la Unión Europea experimentará una profunda recesión este año como consecuencia de la pandemia de coronavirus.
Así lo advierte un reciente informe de la Comisión Europea, una de las siete instituciones que tiene el bloque regional, que anticipa una recuperación más lenta de lo que se esperaba en los países del viejo continente. El dato encendió las alarmas en los mercados globales debido a que se trata de una de las economías más grandes del mundo.
Las nuevas estimaciones de los expertos sobre el futuro próximo de la economía de la zona euro calculan que se contraerá un 8,7 por ciento este año. Se trata de una proyección más pesimista comparada con la previsión anterior realizada por la misma institución que, además, advierte sobre los “riesgos excepcionalmente altos” vinculados con dos situaciones que se dieron casi en forma simultánea en Europa: coronavirus y la salida del Reino Unido de la Unión Europea, también conocida como Brexit.
El informe señala que debido a que la atenuación de las medidas de confinamiento impuestas en los países del bloque regional por el Covid-19 va más lenta de lo previsto, el impacto en la actividad económica en 2020 será más significativo de lo que se esperaba.
En este nuevo escenario, se calcula que la contracción del PIB de Francia, Italia y España, las principales economías por detrás de Alemania, será de un 10,6 por ciento, un 11,2 por ciento y un 10,9 por ciento, respectivamente.
La economía alemana, en tanto, se contraería un 6,3 por ciento del PIB. El documento sostiene que el alcance y la duración de la pandemia y de las futuras posibles medidas de restricciones a la movilidad de la población siguen siendo una incógnita, a lo que debe agregarse un dato que no es menor: algunos infectólogos no descartan que en Europa se produzca en los próximos meses una segunda ola de contagios, lo que haría aún más lenta la reapertura de la economía.
La pandemia de Covid-19 ha dejado, hasta ahora, un saldo de más de 200.000 muertos en Europa. Las medidas de confinamiento que se aplicaron para evitar la propagación del virus tuvieron un fuerte impacto en todos los sectores de las economías de los países del bloque, pero golpearon con mayor dureza a la industria del turismo.
En ese sentido, el Banco Central Europeo señaló que la pandemia tiene un impacto “severo y duradero” en la economía de los países de la eurozona más dependientes del turismo, como España. Sobre ese tema, las autoridades monetarias estimaron que todo indica que las consecuencias económicas irán más allá del levantamiento de las restricciones y las medidas de confinamiento. Pero eso no es todo.
Se cree que las políticas proteccionistas en el comercio mundial y la falta de acuerdo en las negociaciones de la futura relación comercial entre el Reino Unido y la Unión Europea son factores que también actuarán como un freno al crecimiento de los países del bloque europeo en lo que resta de este año. De todos modos, las expectativas de la comunidad internacional están puestas en el hallazgo de una vacuna contra el Covid-19, que podría ayudar a reducir los tiempos de apertura de varias actividades. Por otra parte, se espera que la negociación de un plan de recuperación económica de Europa -que actualmente está en marcha- permita llegar rápidamente a la aprobación de una propuesta para el bloque.
Cabe destacar que los mandatarios de los países miembros de la Unión Europea se reunirán la próxima semana en Bruselas, en su primera cumbre presencial desde el confinamiento, para discutir del plan de 750.000 millones de euros propuesto para afrontar la crisis del coronavirus por la Comisión Europea, que calcula que los sectores más beneficiados serían el turismo que necesitaría 161.000 millones de euros, el comercio 115.000 millones de euros, el sector de energías renovables 100.000 millones, las industrias intensivas 88.000 millones de euros y el sector de negocios digitales 66.000 millones de euros.
Es de esperar que las naciones europeas logren una rápida recuperación de sus economías. Para la Argentina y sus socios en el Mercosur esto tiene una enorme importancia ya que los países que integran el bloque sudamericano son los principales proveedores de productos agrícolas de la Unión Europea.










