Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°
CRUDO TESTIMONIO DE PROPIETARIO DE TRADICIONAL PANADERÍA

“Cerramos tres locales, estamos llenos de deudas”

Los comercios están en jaque. El cierre del centro golpea incluso a los esenciales que pueden abrir, pero casi no tienen clientes: “Sólo cumplimos con los empleados”.

Días atrás se conocía la noticia del cierre de una de las panaderías más tradicionales de Resistencia. El Rey del Pan decidió bajar sus persianas definitivamente tras más de 60 años de historia. Más allá de la trayectoria, se trata de uno más en la saga de comercios que están cayendo en el mismo destino o están caminando sobre una fina cornisa.

comercios.jpg
La panadería Royal, en pleno centro de la ciudad, sintió con fuerza el cerramiento de los accesos al sector y hoy atiende a un 20 por ciento de su masa habitual de clientes.

El caso de las panaderías en el centro es particular: Son un rubro exceptuado, considerado esencial, y que con los protocolos sanitarios establecidos han podido permanecer abiertos durante estos más de cien días de cuarentena que atraviesa el Gran Resistencia. Sin embargo el golpe se da por la clara caída del consumo a consecuencia de la disminución de la circulación de gente en el sector céntrico.

El ejemplo del Rey del Pan es claro: ubicado en una esquina estratégica, donde paran varias líneas de colectivos y donde en tiempos de normalidad pasan miles de personas, caminando o en vehículos. Sin embargo en este tiempo ya no han llegado más colectivos y, encima, sufría el corte permanente de la calle Frondizi a la altura de la vía, sin contar con los demás bloqueos de acceso general al centro.

¿Pero qué significa este cierre de accesos al centro para los negocios de la zona, especialmente para las panaderías? Horacio Cabrera, propietario de Panadería Royal, brindó a NORTE una respuesta contundente:

‘En nuestro local principal, por calle Sáenz Peña, antes de las medidas de aislamiento entraban un promedio de 2.500 personas por mes. Ahora, terminado junio, que es un mes fuerte tradicionalmente para nosotros porque comienza el frío, entraron solo 625 personas. Un 25 por ciento del total en tiempos de normalidad‘, explicó.

comercios2.jpg
Horacio Cabrera está al frente del negocio familiar. Admite que la situación es muy dura y tuvieron que cerrar locales.

Su preocupación es elocuente y él mismo pregunta: ‘¿Cómo hacés para mantener un negocio con toda la infraestructura que tenemos cuando de un día para otro te cambia la realidad y terminás vendiendo el 25 por ciento de lo habitual?‘. Ese 25 por ciento son aproximadamente 20 personas por día. En su caso particular, cuenta Horacio, ‘estamos sobreviviendo con PedidosYa (aplicación de delivery)‘ y, afortunadamente, ‘no se nos cayó el reparto, la venta a despensas, negocios de comidas, migas, eso se mantuvo‘.

Sin embargo, insiste, ‘la venta de despacho, en el local, hoy por hoy es una muerte‘.

AJUSTE Y MUCHAS DEUDAS

¿Y cómo impactó todo esto en el negocio? Fue la pregunta obligada, a lo que Horacio respondió: ‘Cerramos tres locales pequeños del centro, nos quedamos solamente con el de Lavalle y el central de la Sáenz Peña‘. Los locales cerrados estaban en Ameghino, Illia y Vedia.

Pero no solo eso: ‘En este momento estoy debiendo cinco facturas de Secheep, otras cuatro o cinco de Sameep, y de impuestos municipales ya perdí cuenta‘, comentó. Eso sí, remarcó que se mantienen al día con los empleados y proveedores. ‘Pero imaginate que hasta a mi contadora le debo‘, agregó. Consultado por el reciente cierre de otra panadería tradicional, El Rey del Pan, Horacio recordó que junto La Espiga de Oro, La Primera y La Mundial ‘somos las panaderías más antiguas, venimos todas de tres generaciones‘.

“A los políticos no les pido que hagan nada, sólo que sí nos dejen hacer a nosotros”

Las medidas de aislamiento obligatorio, que pueden tener modificaciones según evolucione la emergencia sanitaria, se extenderán en Resistencia al menos hasta el 24 de julio, aunque el panorama sobre lo que ocurra luego está lejos de ser claro.

comercios3.jpg
Las panaderías céntricas están sintiendo el golpe de la pandemia y se ven obligadas a cerrar sus puertas.

Ante esta realidad, que tiene como mínimo un mes más por delante, Horacio Cabrera cree que ‘se va a llenar de locales vacíos‘ el centro de la ciudad.

Luego de contar las dificultades que atraviesa una panadería, que puede estar abierta, el empresario remarcó: ‘Lo que sea comercio no esencial, que ni siquiera puede abrir o lo hace con muchas restricciones, está recontrafundido. Aparte no hay perspectivas de que mejore pronto‘.

Horacio admite que le llama la atención la ‘pasividad‘ que ve en muchos de sus pares del comercio. ‘A mí estos meses me tienen re loco, la estoy peleando como puedo por lo menos con la posibilidad de abrir el negocio. No entiendo cómo podrán hacer los que lleguen a cuatro meses sin poder abrir, sin poder facturar‘, dijo con muy poco optimismo sobre lo que viene.

Finalmente se refirió a las personas a cargo de tomar las decisiones, pero no se limitó a lo que tiene que ver con las medidas que se toman por el contexto de pandemia, sino a la realidad con la que siempre se toma el emprendedor en el Chaco. ‘A los dirigentes, a los políticos, no les pido que hagan nada. Sí les pido que nos dejen hacer a nosotros‘, enfatizó. ‘El local que tenía en calle Vedia lo abrí en octubre 2019 sin habilitación, porque no había forma de juntar todo el papelerío que pedían. Y ahora lo cierro sin siquiera haberlo podido habilitar‘. De esa manera, dijo Horacio, ‘quiero que se tenga una idea de lo que le cuesta al empredendor y al pequeño comerciante en esta ciudad. Tenés que ir a todas las oficinas a pedir por favor que te atiendan, que te reciban los papeles, cuando tendría que ser al revés‘.

Te puede interesar