Cuidado con los cascos falsificados
Los contrastes de un país como China son notorios, desde su aspecto cultural al industrial. En este país se manufacturan productos de altísima calidad en sociedad con grandes marcas establecidas de occidente a burdas copias baratas y peligrosas, en este caso particular veremos el tema de cascos.
Un buen casco para moto no es barato, el motociclista siempre tiene que estar dispuesto a pagar el más costoso que le permita el presupuesto, pero siempre original.

El mercado de cascos de moto falsificados no es algo nuevo e ya saltaron a la palestra hace años las noticias sobre copias de mala calidad que estaban llegando desde Asia.
Esto quiere decir que hay gente circulando por las rutas con cascos que no los van a proteger correctamente en caso de accidente y que, por supuesto, no cumplen con la normativa ECE 22.05.

Marcas premium como Shoei y Arai, que tienen una gama bastante variada y que se caracterizan por tener unos precios más bien tirando a altos, son las favoritas para falsificar. Hace unos días BER Racing Europe, distribuidor oficial de Arai en Europa, publicó en su perfil de Facebook una demostración de lo que puede pasar en caso de tener un accidente de moto mientras se circula con una de estas imitaciones.

Para ello hizo una compra online a través de una conocida página web de origen chino, de la que no dio el nombre pero que estará entre las tres o cuatro que se nos vengan a la cabeza. El modelo de casco elegido fue un Arai SZ-Ram III, una copia de esta unidad estilo jet por la que pagaron apenas 60 Euros (unos 67 Dólares) el Arai oficial y correctamente homologado no cuesta menos de 450 Dólares.

Al someter al casco falso a pruebas similares a las que se realizan para obtener la homologación ECE 22.05, su estructura no soportó de manera efectiva los golpes. Por suerte, en esta ocasión no había una cabeza de verdad dentro de ese Arai 'fake'.
Muchos fabricantes cuentan en sus webs con documentos en los que explican cómo identificar si un casco de su marca es auténtico. Si la excusa para no adquirir un casco de calidad es un presupuesto muy ajustado, más vale gastar el dinero en un casco homologado de otra marca menos conocida y más barata que en una copia, porque la diferencia casi siempre de paga con la vida.










