El virus también golpeó al narcotráfico
El aislamiento obligatorio y otras medidas que restringen los movimientos en las ciudades para evitar la propagación del nuevo coronavirus Covid-19 está afectando la cadena de producción, distribución y consumo de drogas ilegales en todo el mundo. Así lo señala un informe publicado por una oficina de la Organización de las Naciones Unidas, especializada en la lucha contra las drogas ilícitas y la delincuencia organizada internacional.
Se trata del informe “Covid-19 y la cadena de suministro de drogas. Producción, tráfico y consumo”, elaborado por especialistas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, también conocida por las siglas UNODC, elaborado en base a datos propios y a información aportada por organismos gubernamentales de los distintos países a esta dependencia de la ONU. Según el documento, los países de todas las regiones del mundo informaron que se observa una escasez general de numerosos tipos de drogas en el mercado minorista, así como aumentos en los precios y reducciones en la pureza de algunas sustancias.
Los expertos de esta agencia de la ONU observan que, debido a que en muchos casos la actividad de las organizaciones criminales depende en gran medida del comercio legal para camuflar sus actividades y distribuir drogas ilegales a los consumidores, las medidas adoptadas por los gobiernos para limitar la propagación de la pandemia de la Covid-19 han afectado inevitablemente a todos los aspectos de los circuitos de drogas ilegales, desde la producción hasta la distribución de estas sustancias. En ese sentido, explican que en este nuevo escenario de crisis sanitaria global que hizo que buena parte de la población del mundo tenga restricciones de movilidad, que se cierren los cruces fronterizos internacionales y que la actividad económica haya disminuido en forma drástica, ya que muchos países han optado por el cierre de negocios no esenciales, el millonario negocio ilegal de drogas también se vio afectado, al igual que otras actividades lícitas del comercio mundial. El documento de la ONU explica que en el mercado mundial la cocaína, por ejemplo, se mueve principalmente por rutas marítimas, aunque esto no quita que los cargamentos de estas sustancias no utilicen otras vías como el transporte aéreo de pasajeros y los pasos fronterizos para distribuir la droga. Esto, advierten los expertos, demuestra la importancia de redoblar los esfuerzos en los controles de frontera, las terminales portuarias y los aeropuertos una vez que pase la pandemia.
El informe señala, además, que en los países de Sudamérica donde crecen los cultivos de coca, la materia prima de la cocaína, el panorama tiene sus particularidades. Al respecto, advierte que las autoridades detectaron que productores de cocaína del este de Colombia están sufriendo una escasez de combustible. En Bolivia, en tanto, la crisis relacionada con la propagación de Covid-19, combinada con la turbulencia política de fines de 2019, parecen estar limitando la capacidad de las autoridades estatales para controlar el cultivo de coca.
En el apartado del informe donde se hace referencia a las consecuencias de una reducción en el suministro de drogas ilícitas, se indica que en estos casos, eso depende del tipo de sustancia y el patrón de consumo. Indica, por ejemplo, que las drogas que se consumen principalmente con fines recreativos podrían estar consumiéndose menos o reemplazado por otros consumos más fácilmente disponibles como el alcohol. Por otra parte, debido que lugares públicos como clubes nocturnos, bares están cerrados actualmente, los especialistas creen que por el consumo de drogas específicamente asociado con esos entornos solo podría ocurrir en un grado muy limitado. Por último, el informe observa que en aquellas situaciones que afectan a personas con trastornos por consumo problemático de drogas, la escasez de estas sustancias podrían tener profundas consecuencias para la salud de estos estas personas.
El documento concluye que, a corto plazo, la crisis generada por el coronavirus puede conducir a una disminución general en el consumo de drogas, mientras que a largo plazo la recesión económica causada por el Covid-19 podría conducir a una transformación duradera de los patrones de consumo de drogas. Como bien señala Marcelo Bergman, en su libro “Drogas, narcotráfico y poder en América Latina”, la circulación y el uso de drogas ilegales se han convertido en uno de los problemas más graves que enfrenta América Latina ya que todos los países de la región sufren el embate del narcotráfico y experimentan un crecimiento en sus mercados domésticos de estupefacientes. Es de esperar que el impacto de la pandemia en el comercio de drogas ilegales sirva para avanzar en la lucha contra este flagelo.










