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Teatro en cuarentena: los actores chaqueños y el efecto de la pandemia

El coronavirus nos deja sin cuerpo público. Al sacarlo a la calle para lo indispensable registramos que estamos expuestos al riesgo. Vemos a alguien mayor y le pedimos que se guarde, que le hagamos las compras.

Nos lamentamos por las largas colas de jubilados esperando en los bancos, una de las imágenes más tristes de la cuarentena. Tener un techo se vivencia más que antes como privilegio. No hace falta apelar a ninguna teoría conspirativa, por más que resulte tentador cuando justo pasaba que Latinoamérica estaba estallando. Desespera pensar en un pueblo inmovilizado, que no puede hablar, abrazarse, marchar, reunirse.

Este efecto político tiene, también, efectos devastadores en el plano de la cultura: todas las manifestaciones se encuentran en graves problemas. Caída del 70 por ciento en las ventas de librerías. Cancelación de al menos 46 rodajes. Todos los recitales suspendidos. Los artistas callejeros, siempre en el margen y perseguidos, no pueden ir por su pan de cada día. Y el teatro se halla en un abismo. Por estos días no existe. Es una pequeña muerte.

Algunos teatristas chaqueños dieron su visión de cómo pasan esta etapa. Cabe destacar que fueron convocados varios nombres, por cuestiones de cada uno no todos se sumaron y hubiera sido interesante conocer sus días de cuarentena. Pero Nicko Stea, Ulises Camargo, Walter Carbonel, y Gustavo Otelo dijeron presente y nos cuentan como son estos días de aislamiento y como sobrevive el teatro en tiempo de pandemia. 

Walter Carbonell: “Con este aislamiento he vuelto a escribir”

Walter es una de los teatristas que mas ha trabajado por el ambiente chaqueño,  difusor del movimiento murguero y hacedor cultural. Aunque en estos tiempo paso a ser “el papa de Humi” quien se roba todos los likes en redes sociales. 

Walter pasa el tiempo jugando con su hijo Humi, quien se roba todas las miradas en redes sociales

“Con este aislamiento he vuelto a escribir. Una obra que tengo hace más de cinco años sin poder terminarla, ahora la retomé y estoy tratando de darle un final.  Ademas volví a leer, no porque no lo hacía antes, si no hacerlo con detenimiento, entender lo que estoy leyendo, hacer anotaciones, comparaciones” explica Walter.

Sobre el tiempo en familia, el actor dice: “juego mucho con mi hijo. Desde la panza de su mamá nos acompañó a todas las actividades artísticas que teníamos, ya sea por trabajo y placer o solo por placer. Entonces, es fácil proponerle juegos que desarrollen temáticas artísticas, con vestuarios, improvisaciones, simulamos recitales, construimos títeres y luego inventamos una historia y hacemos la función. Inventamos canciones, armamos un escenario y cantamos o simplemente escuchamos música o vemos pelis. Es fanático de Paka Paka, o sea que después de cada capítulo, hay que recrearlos en su pieza. A veces nos grabamos y lo subimos a nuestras redes”

Carbonell deja  en claro que: “también tengo el espacio para el trabajo, porque no estamos de vacaciones, y desde Cultura  seguimos dando visibilidad, fortaleciendo y acompañando a los artistas chaqueños a través de plataformas digitales”

Como reflexión, Walter concluyte: “Pienso que cuando todo pase, el teatro no será el mismo. No creo que la comunidad teatral haga de cuenta que no pasó nada y sigamos creando sin haber sentido este aislamiento. Que nos alejó hasta del convivio cotidiano. No lo creo. Si bien la mayoría de las artes se adaptaron sin ningún problema a las distintas plataformas digitales, algunos grupos de teatro intentaron hacer lo mismo, pero sabemos que no lo es. El teatro es presencia, un mismo tiempo y espacio donde confluye elenco y público y por eso, no es lo mismo mirarlo en una pantalla. Nos queda una tarea, cómo seguimos haciendo teatro, después de la pandemia”

Nicko Stea: “Solo pienso en esa función primera, pasada la pandemia”

Nicko Stea pasa sus días entre videos y clases en vivo de teatro, tratando de fortalecer el vínculo con los espectadores

Stea es uno de los teatristas más activo en redes, sus videos le ponen humor a estos días. Nico sufre las consecuencias del aislamiento, sus padres viven en Pampa Almirón y no los puede ver al igual que a su sobrina Federica. 

“Marzo era el mes donde teníamos que iniciar con los talleres de teatro, a diferencia del año anterior, este 2020 me daba la posibilidad de expandir más de un taller tanto a nivel inicial como intermedio. También ya estábamos en pleno ensayo de nuevas producciones y fechas cerradas para obras. De un día para el otro, nos encontramos ante una situación que sólo podíamos verla ficcionada. La realidad supera la dramaturgia, hoy nos resguardamos en nuestros hogares para proteger nuestra salud y el de nuestros seres queridos” explica Nico. 

“El teatro es algo tan vivencial como presencial, se trabaja con el otro, con su energía y con su mirada, con su expresión y su palabra, con sus gritos y sus silencios, y en el aislamiento total, las redes sociales y la comunicación virtual es lo único que nos permite acercarnos, aunque sé muy bien que no es lo mismo”  comenta el actor. 

Sobre lo que todos sabemos, el que una de las últimas actividades que se va poner activa es la industria del entretenimiento, Stea relata: “el temor está sabiendo que una de las actividades que se normalizará es el teatro. Siento que el trabajo de años por acercar a la gente a una sala o espectáculo, está siendo amenazada”.  A modo de cierre, Nico dice: “solo pienso en esa función primera, pasada la pandemia, volver a dar sala, mirar a los ojos al compañero, escuchar las risas o el llanto de los espectadores, ese aplauso final”

Gustavo Otelo: “¿El futuro? será con final abierto

Gustavo es actor, peluquero y el dueño de uno de los teatros más lindo, el Libertad ese centro de artes ubicado en la zona sur de la ciudad. 

Otelo pasa la cuarentena comiendo y escribiendo

“Por citar a uno de los grandes autores de la literatura, William Shakespeare, cuando una persona decide vincularse con el mundo del espectáculo debería hacer la pregunta de Hamlet: ¿"Ser o no ser?, ésa es la cuestión".  Hacer preguntas y ver si hay respuestas, a tantas cosas. Dedicarse a la actividad artística siempre fue una decisión que las personas que lo hacemos pagamos caro, cobramos poco y generalmente administramos mal. Enfrentarse a la abrumadora cantidad de contenidos en la web, competir con espectáculos públicos pagos por el Estado, que son masivos y "gratuitos", cabe hacerse otra pregunta: ¿Para qué? Hoy que tenemos  mucho tiempo para pensar las respuestas” dice el reflexivo Gustavo.

Con una visión un poco más actual y real de lo que pasa, Gustavo dice: “en tiempos de coronavirus pasa por vender  la fascinación del horror. El teatro queriendo vender ilusiones con gente viva, venía golpeado y con este panorama recibe la estocada final.  Como para alargar la agonía compañías y actores hacen "live's" o liberan contenidos para todos”

Para cerrar Otelo se pone interrogativo y dice: “Será que hay que hacerse las otras preguntas: ¿Un teatro, en Resistencia y para colmo en la periferia? ¿Estarán locos? Sobre eso la respuesta la ha dado el público durante el tiempo que la sala del Libertad estuvo en funcionamiento.  Siempre con localidades agotadas. Por otra parte, siempre se dice que la cultura es la identidad de un pueblo, así nacen las artes que nos representan como expresión ¿ El futuro? será con final abierto, es difícil pensar en el ojo de la tormenta”

Ulises Camargo: “mi actividad se vio afectada”

Camargo da clases virtuales y algún que otro show para sus seguidores en redes sociales

El multifacético Ulises Camargo, es más consistente y duro con sus respuestas: “mi actividad teatral se vio afectada principalmente por la imposibilidad del encuentro físico; el teatro es tan sensorial que solo la presencia y proximidad de los cuerpos pueden completar la sensación que genera y que es satisfacción plena para el actor, director y alumno que soy”

El director de Teatro Musical Chaco señala: “extraño mucho la respuesta inmediata de una mirada, la fuerza de unos dedos apretando mi brazo en alguna escena, la sensación de confianza que emana un suspiro o de desconfianza que emite otro. Ni hablar de los aplausos. Del público presente, que segundo a segundo devuelve su percepción de lo que ve sobre el escenario”

Como a todos los rubros, también hubo afecta al sustento: “con respecto a lo económico... Y bueno, peor. Pero no es tanto como todo lo anterior. Me adapto. Supe aprenderlo en algún momento. Doy clases virtuales de canto, de escritura y algunos ejercicios de teatro. En los tres casos, vale mucho la predisposición, confianza y apoyo de las alumnas y alumnos que entienden, se acomodan, apuestan y por lo tanto, también se adaptan”

Por ultimo Camargo, resalta que el apoyo a los profes y artistas del teatro está siendo esencial.

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