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“Quedate en casa, no estás solo”

Este y otros conceptos volcó la psicóloga Rosario Fernández, matrícula profesional N° 65340, en una entrevista exclusiva con NORTE. El aislamiento social obligatorio, la ansiedad, la soledad y el especial cuidado de los pacientes psiquiátricos en tiempos de pandemia.

Puesta del sol durante la cuarentena. Foto de Stella Maris Lavia.

La entrevistada es además profesora y trabaja en el instituto Mariano Acosta de CABA. También se desempeña en el colegio Madre Teresa de San Fernando, además de atender en su consultorio particular en Palermo (Capital Federal). 

- ¿Deja alguna enseñanza sobre a ansiedad esta pandemia?

- Es importante considerar que existen personas que se van a sentir más afectadas que otras. Esto dependerá del grado de exposición que se tenga, de la posibilidad de recluirse o de seguir teniendo ingresos en la reclusión. A su vez, del grado de afectación de la zona en que se habita, de sus recursos sanitarios y de sus comodidades.  Y, por supuesto, también se debe discurrir con quien se está viviendo la cuarentena, dado que mientras muchos la afrontan en familia, otros están solos.

Uno de los puntos positivos que se deja ver en medio del dolor y las pérdidas que genera esta pandemia es que hay muchas personas alrededor del mundo que reaccionaron hermanándose en esta lucha contra el coronavirus. 

- Como profesional de la psicología, ¿qué consejos o tips puede dar a nuestros lectores para contrarrestar la soledad, ansiedad?

Independientemente de la situación particular de cada uno, puede ser útil tener en cuenta las siguientes consideraciones:

·         En primer lugar, es aconsejable hacer actividades placenteras para uno. Esto significa reconectarse con los propios intereses. Muchas personas escapan a este encuentro refugiándose en actividades “de moda” o que todos hacen, pero que no a todos les brindan la misma satisfacción. Entonces, si a uno en general no le gusta bailar, o participar de chats grupales, o jugar en línea, o leer, claramente no va a encontrar placer en estas actividades. Que otros muestren en las redes sociales que gozan haciendo estas actividades no significa que sean la fórmula de la felicidad. Cada uno debe encontrar aquellas propuestas que le hagan bien. Indagar en su propia historia, en los recuerdos, para encontrar aquello que a uno le llena.

·         Esto también nos lleva a pensar en la sobre exposición a los medios y las redes sociales. Si bien para muchos es su única vía de contacto social, es fundamental poner un límite para que no se genere desesperación o para evitar comparaciones. Es bueno poner límites de horario para estas actividades y alternar con otras.

·         Otra manera de aminorar el impacto psicológico de esta cuarentena es organizar el caos. Esto sería tener ciertas rutinas diarias y semanales. Por ejemplo, miércoles de series, viernes de pizzas, juntada con amigos por videollamadas los sábados. Igualmente cumplir con determinadas horas de trabajo y de descanso. 

·         También, se pueden regular los permitidos para evitar excesos. Por ejemplo, si antes se bebía alcohol sólo los sábados, seguir con esa frecuencia. O si se hacían cuatro comidas diarias, no aumentar demasiado la ingesta. Del mismo modo ordenar el sueño. Uno puede permitirse un día dormir a hasta tarde, pero esto no debería significar un día perdido, ya que puede aumentar la sensación se vació o falta de propósito. Aun si se durmió más de lo habitual, al despertarse es bueno establecerse objetivos y seguir un cierto orden.

·         Tampoco hay que olvidarse que nosotros, además de mente somos un cuerpo, por ello es importante realizar diariamente una activación física, con el método de preferencia, en la medida de las posibilidades de cada uno. Existen infinidad de opciones: yoga, danzas, artes marciales, deportes, son algunas de ellas.

·         Además, es primordial considerar que esta situación nos está ocurriendo a todos, por lo que debemos ser tolerantes a las reacciones que puedan tener los que nos rodean. Ser empáticos y aceptar que no estamos preparados para una situación como esta y nadie nos enseñó a reaccionar a esto, por lo que cada uno está haciendo lo que puede y aprendiendo en la experiencia. 

Rosario Fernández, psicóloga. Matrícula profesional N° 65340.

- La cuarentena, ¿es una oportunidad para aprender a conocernos y mejorar/pulir los vínculos?

Creo que podemos ver a esta cuarentena como una oportunidad para aprender a quererse. Esto implica, por ejemplo, arreglarse, vestirse para uno, aunque no se vaya a salir. Cocinarse rico para uno mismo o para los que están con nosotros. Permitirse disfrutar. 

Conectarse con los sentimientos también es trascendental. No se puede estar todo el tiempo de buen humor o feliz, menos en situaciones como esta. La preocupación, la ansiedad, el miedo, la angustia, el enojo, son sentimientos válidos que pueden aparecer y que no es saldable negarlos o reprimirlos. Lo mejor es afrontarlos, buscar ayuda, abrirse al respecto, permitirse llorar si es necesario. Pero luego de descargarse, buscar alternativas, soluciones, contención.

- ¿Qué mensaje se da a las personas ante una cuarentena con una fecha aún no cierta de finalización?

Me parece esencial recordar que uno no está solo, aunque esté aislado. Las personas que queremos siguen estando a la distancia. Uno no tiene por qué creerse todopoderoso ni afrontar todo por su cuenta. Poder pedir ayuda es una muestra de salud mental. Así como si a uno le duele la garganta puede chatear o hacer video consulta con el médico de cabecera; si a uno le está doliendo el alma, le está costando estar en su centro, puede pedir asistencia psicológica. 

Esto no implica necesariamente empezar un tratamiento ni mucho menos, simplemente consultar, ser escuchado, ver las cosas desde otro lugar y encontrar alternativas para afrontar esta situación de la mejor manera, a la vez de responder a otras que siguen estando, como la familia, la pareja, el trabajo, las dolencias humanas en general.

- Durante la pandemia, ¿se hacen consultas por los medios digitales?

Totalmente. Por ello, mi compromiso como profesional es seguir atendiendo, ofreciendo asistencia psicológica a quienes lo necesiten. Así, consciente de la situación económica propia del país, acentuada por esta cuarentena, he reducido a la mitad el valor de la consulta por Skype, intentando que sea accesible a más personas. Desde casa, de esta situación salimos todos juntos.

Así que las consultas y turnos al teléfono 1168015129 o a  [email protected]   . 

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