Impacto profundo
En medio de la conmoción mundial por la pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud a causa de la peste del Coronavirus, el Chaco también siente el impacto que la economía del mundo siente.
En el mundo, a países como Alemania, Italia, España, además de China, se les cayó la sábana que los cubría desde el punto de vista sanitario. O es psicosis colectiva por el COVID-19 y ha mostrado la desatención de la Salud de estos países, que llega a Argentina en uno de los peores momentos en lo económico y en infraestructura social, con una crisis en el interior del país y con un Chaco que ya venía con demandas estructurales en la prestación básica de la salud.

En este marco, también –a no distraernos- el combate también es contra el mosquito vector del dengue, palabra tan habitual que hasta no se le asigna importancia pero que lleva ya más de 1.400 casos notificados en la provincia, aunque los reportes de técnicos sanitarios dicen otra cosa y hablan de un fuerte ataque en Los Frentones y Campo Largo.
Impacto uno
En el Chaco y la región, hay que tomar algunos datos de la situación que genera el impacto en lo económico. Mientras los mercados tuvieron un jueves negro con bajas sustanciales en el precio, por ejemplo del algodón en Nueva York, de la soja en Chicago y el resto de los productos.
En el algodón, comenzaron a verse los primeros efectos, y los precios de pizarra para el mercado local siguen bajando.
Solo dos desmotadoras chaqueñas mantienen hasta ahora sin bajar los precios. Según la cotización de referencia de la Cámara Algodonera Argentina con respecto a solo siete días atrás, el grado C1/2 que estaba el 4 de marzo a 92 pesos, bajo a 86; en tanto que el D, de cotizar por kilo de fibra puesto en Buenos Aires a 89 pesos, bajó a 83.
El D1/2 de pagarse 75 pesos ahora cotiza como referencia 70; el E de 50 pesos bajo a 45 pesos y el F de 42 pesos el 4 de marzo bajó a 37 pesos en la jornada del miércoles 11.
Impacto dos
A la par, puertas adentro los productores y empresarios del sector foresto industrial hablan del impacto negativo.
Los valores de los productos, negociaciones y volúmenes de ventas, no puede dimensionarse ni mucho menos estimar el tiempo que puede llevar esto.
Los departamentos Almirante Brown y Güemes, tiene alta producción de carbón vegetal, con destino a exportación. Productores de Los Frentones y Pampa del Infierno, que exportaban sus productos a Chile, ya vienen con una merma en los envíos, como consecuencia de la situación social y política que se vive desde octubre del año pasado, lo que genera menor demanda. A ello se suman otras variables que elevaron al extremo el precio del Dolar en Chile, a más del 30% desde el inicio del conflicto.
En tanto, los exportadores que tienen como destino sus productos a Europa, están en una situación también complicada: “Nosotros sufrimos alguna postergación en unos envíos programados a Italia , un poco se debe que en el puerto de Génova quedan los contenedores estibados ya que no permiten la circulación de los contenedores a destino”, confió a este periodista un empresario exportador.
Otro exportador chaqueño de palo santo canteado y torneado, comentó a quien escribe esta columna que “nosotros estamos con pedidos parados de palo santo desde enero. Estuvimos esperando que pasara el año nuevo chino, y luego el coronavirus nos frenó definitivamente”, dijo.
Impacto tres
Este párrafo está destinado a las probabilidades. Puede tener impacto profundo, de acuerdo a como se lo reciba, o no. Y en este sentido, no solo en los que están en eminencia, sino también en el conjunto de la población. Esta crisis, esta aparición de estas verdaderas plagas apocalípticas, como impactará en nosotros, en lo más profundo nuestro, es decir, en el día con uno mismo y en nuestra unidad primera y necesaria como es la familia, y luego en el barrio para trasladarse a la comunidad.
Las naciones, en la historia de la humanidad, han usado las pestes como oportunidades en medio de las crisis. Ejemplos hay muchos y este no es el ámbito para contarlas, pero lo que debe quedar como enseñanza es que tanto lo del Dengue como el Coronavirus, impera un cambio esencial de mentalidad.
No estamos preparados para tan fuerte golpe, pero es necesario darnos cuenta de que amerita un cambio de percepción sobre la manera de no solo enfrentar la problemática sino de aunar criterios para luchar contra la adversidad, como buenos chaqueños amantes de nuestra patria, porque las plagas, como aquellas mangas de langostas que se comían los cultivos décadas atrás, son oportunidades para resurgir.
Las grandes epidemias del siglo XIV, principalmente la peste, pero también otras de malaria, cólera, tifus o lepra, contribuyeron al desarrollo de la prevención sanitaria, por ejemplo.
Que todo lo que nos pasa, nos ayude a pensar en el ser chaqueño, en el prójimo, y que nos permita despojarnos de ese color de la camiseta política según la ocasión. La comunidad, aún en medio de la crisis, demanda gestos de grandeza de toda la clase política tanto gobernante como de la oposición.










