La familia perdió protagonismo en la formación de los jóvenes
Así lo advierten las juezas Gutiérrez y Cortés, quienes realizan controles nocturnos. “La respuesta del Estado es limitada”, dicen.
La muerte de Fernando Báez Sosa a manos de un grupo de jóvenes, ocurrida a mediados de enero en Villa Gesell, en la provincia de Buenos Aires, dejó en evidencia la necesidad de un profundo debate sobre las formas de socialización actuales, que ubican a los jóvenes entre los grupos más vulnerables, más allá del acceso o no a distintos bienes o de la situación social que atraviesan.

NORTE consultó a la jueza de Faltas de Resistencia, Marcela Cortés, y a su par Alicia Gutiérrez, quienes coincidieron en que las respuestas que pueden brindar los Estados siempre serán limitadas en tanto y en cuanto la familia no retome su rol central en la formación de los chicos.
RESPONSABILIDADES COMPARTIDAS
‘El tema de la muerte de Fernando visibiliza el problema que tenemos, en la sociedad, con los jóvenes‘, consideró Cortés y sumó: ‘Hace mucho tiempo venimos llamando la atención e instando a no tener que esperar que muera un chico para que todos nos pongamos a trabajar en esta cuestión‘.
En esa perspectiva, la jueza destacó que ‘acá no podemos poner la responsabilidad solo en los órganos del Estado, es decir la Justicia o la Escuela, sino que lo que está faltando es la participación de la familia como actor centrar‘. ‘Evidentemente, la familia está en crisis y no está siendo capaz de acompañar a sus jóvenes en su proceso vital en el que la diversión sana es uno de los aspectos‘, reflexionó.
HÁBITOS CUESTIONABLES
La magistrada tiene un largo camino recorrido en el control y la supervisión del cumplimiento de las normas que deben regir en los locales nocturnos.
A partir de ese trabajo en terreno logró identificar lo fuertemente arraigada que se encuentra la cultura del consumo de bebidas alcohólicas entre los jóvenes. ‘En realidad es una costumbre compartida por la sociedad el consumo en exceso de alcohol, pero que los jóvenes puedan acceder fácilmente tiene que ver con actitudes de los comerciantes y empresarios que priorizan el lucro y la ganancia‘, consideró.
VIOLENCIA COMO MÉTODO
Cortés entendió que ‘lo que subyace en todo esto es la violencia con la que se mueve la sociedad en general y los jóvenes en particular, especialmente cuando estos consumen alcohol; pero la violencia hay que tratarla en la casa y en otros ámbitos como los clubes donde, por ejemplo, estos chicos practicaban rugby‘. ‘Como padres debemos reflexionar sobre los jóvenes que estamos criando pero además compartir con ellos las percepciones sobre estos temas porque en otras épocas siempre hubo peleas pero esta saña es inédita‘, afirmó.
Haciendo un repaso sobre lo que ocurre en los últimos años, la jueza consideró que este tipo de hechos se va haciendo cada vez más frecuente. ‘El Estado puede mandar la policía y tener mayor presencia, podemos hacer más controles pero el problema empieza en la familia, que es el primer núcleo social‘, afirmó.
AUTORIDAD DESGASTADA
En tanto, para Gutiérrez, ‘la autoridad paterna y el rol de la familia en el marco de la educación del chico está desdibujada: los padres están sobrepasados con las nuevas generaciones y no encuentran los límites‘. ‘Hay un rasgo común en la formación, en general, que es la falta de respeto hacia la autoridad, en todas sus manifestaciones: desde la maestra, hasta los padres‘, reflexionó. En ese sentido, sumó que ‘el chico, por todo el acceso que tiene al mundo a través de la tecnología necesita verse reflejado y esto está en conflicto en la sociedad en su conjunto, lo que lleva a los chicos a estar perdidos‘. ‘Es realmente triste verlos desenvolverse en la noche a los jóvenes hoy, consumiendo alcohol y otras sustancias en exceso, cada vez más jóvenes y poniendo en riesgo también su devenir como adultos: puede que nos adultos no le estemos poniendo en frente un proyecto para canalizar sus esfuerzos y en esto debemos pensar‘, aportó Gutiérrez.
EN ASCENSO
La jueza consideró que si bien en la actualidad los recursos tecnológicos permiten hacer más visibles los distintos casos, la marcha en reclamo de Justicia por Fernando que copó las calles de varias ciudades del país deja en claro que hechos lamentables y jóvenes asesinados en distintos contextos de violencia han ocurrido siempre. Para Gutiérrez, en el fondo, la sociedad ‘está atravesada por el desamor completo hacia el otro‘.
ESFUERZO COMPARTIDO
En consonancia con lo planteado por Cortés, la jueza consideró que ‘el ciudadano tiene el afán de que el Estado le resuelva todo, pero hay lugares al que el Estado no llega y se construyen en el entramado familiar‘. ‘Lo que pasa hoy en las calles con los chicos es consecuencia de un entramado de relaciones muy complejo y los estamos dejando solos cuando ellos necesitan sentirse valorados y útiles para la sociedad‘, cerró.
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