Ha pasado mucha agua bajo el primer puente
La hipercinesia del gobernador del Chaco hizo que en estos días se desempolvara el proyecto de la construcción del segundo puente entre Resistencia y Corrientes y que junto con su colega de la vecina orilla y el Rotary Club acudiera a Buenos Aires para pedir que se incluya la obra en el presupuesto nacional al secretario de Hacienda, debido a su elevado costo. No se sabe si el pedido es para este año o el que viene, pero atendiendo a los graves problemas que se tienen, todo lo que se diga tendrá más que nada el tono de las buenas intenciones.
DESDE 1992
Hay que decir que no es nada nuevo. Este proyecto tiene por lo menos 28 años ya que fue en 1992 que se empezó a hablar con cierta urgencia del segundo enlace. Ese año se presentó el proyecto “Segundo Puente Chaco Corrientes y Complejo Multimodal de Cargas”, desarrollado por el Centro de Estudios de Transporte de la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Resistencia. La idea era aprovechar la situación estratégica del área, como nudo del tráfico fluvial al unirse allí la hidrovía del río Paraguay- Paraná, del Paraná Medio y del Alto Paraná, además de ser conexión de importantes rutas terrestres viales y ferroviarias.
Por ello, se pretendía que, además del puente, se erija un puerto, de esa manera se convertiría en un complejo para el manejo de cargas de una amplia región.
Hasta 1997 hubo gestiones a nivel de los gobiernos provinciales, con intermitencias. Ese año, los entonces gobernadores de Chaco, Ángel Rozas, y de Corrientes, Raúl Rolando Romero Feris, sellaron el Tratado de Integración entre ambas provincias para impulsar en conjunto la construcción en base al proyecto surgido de la universidad, sobre el cual continuaron las gestiones.
Antes de la caída del gobierno de Fernando de la Rúa, en el 2000, hubo una licitación pública a la que se presentaron la multinacional Techint y el Grupo Roggio. Pero finalmente el proyecto, el financiamiento y ese impulso quedaron presos de la crisis argentina. Las gestiones continuaron durante una década hasta obtener, en el 2007, la aprobación para el financiamiento de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el visto bueno del entonces presidente Néstor Kirchner. Sin embargo, todo quedó allí nomás, en los papeles e intenciones.
LOS ÚLTIMOS TIEMPOS
A mediados de marzo de 2015, durante la presidencia de Cristina Kirchner se licitó con dos cambios respecto del proyecto de ambas provincias: se limitó a la construcción de un puente vial y se amplió la posibilidad de los asentamientos de las cabeceras 62 kilómetros hacia el sur, por lo cual la traza escogida perdería gran parte de su utilidad para descongestionar el tránsito por el actual puente. El 19 de agosto de 2015 Vialidad Nacional oficializó la adjudicación del estudio de factibilidad y dio por finalizado el proceso licitatorio. Finalmente, tras los estudios en 2015, se realizó el llamado a licitación.
Durante la campaña que lo llevó a la presidencia Mauricio Macri, una de sus promesas fue la de construir un segundo puente. Meses después de ser elegido y asumir el cargo, confirmó que esta obra se encontraba entre las prioridades de su gobierno. No hace falta abundar, pero como tantas otras cosas, todo quedó en la nada.
Lo cierto es que hoy estamos iguales o peor que en 1992. Todavía no se ha determinado si la mejor opción es que solo permita el tránsito vehicular o que en cambio sea ferroautomotor y otras especificaciones que señalan los entendidos. Lo cierto es que es más que necesario, también por la vida útil del actual y porque una construcción de ese tipo tardará no menos de tres años. No se sabe cuándo será todo, ahora se vuelve a gestionar que se incluya en un presupuesto nacional.
TODOS DEBEN PARTICIPAR
Y si ya se esperaron 28 años, y los que nacieron en el año de la inauguración del primer puente este año cumplirán 47, seguirá pasando mucha más agua bajo este puente. Lo importante es que se haga realidad lo que dijo el gobernador cuando anunció su gestión: “La concreción de esta obra dependerá de los gobernadores, de nuestros diputados, de nuestros senadores, de los empresarios y de nuestros gobiernos. No puede haber diferencias entre correntinos y chaqueños. Es una tarea en común y prioritaria que nos compromete a todos para plasmar este viejo sueño”.
Los gobiernos tienen que liderar, pero las instituciones y los legisladores nacionales tienen que reclamar con énfasis. Fue así que se lograron, por ejemplo, la provincialización, la instalación de la Universidad del Nordeste, el primer puente. Nadie se puede cruzar de brazos.
Copla de Aledo
Si no borras con el codo
lo que escribes con la mano,
tal vez no sueñes en vano;
tal vez no mueras del todo.
Aledo Luis Meloni - “La luz que uno amaba” (1987)










