Para comprar un cero kilómetro chico, un argentino necesita 18 sueldos
Un estudio privado señala que el sueño del auto nuevo está cada vez más lejano para los trabajadores. La pérdida de poder real de los salarios y la falta de confianza en el futuro económico son dos de los factores que inciden.
La industria automotriz afronta un panorama difícil, sobre todo mirando a las condiciones del mercado nacional. En primer lugar, porque la cantidad de sueldos necesarios para comprar un vehículo se incrementó significativamente en 2019. Mientras que en 2018 se necesitaban 14,8 sueldos promedios para comprar un vehículo chico –compuesto por modelos como Yaris, Gol Trend, Polo, Argo, 208, Etios, Onix-, a fines de 2019 la cantidad aumentó a 17,8 sueldos. El indicador de 2019 implica que se retrocedió a un nivel similar al verificado en 2010 (18,3 sueldos), señala un informe de la consultora Invenómica.
“Posiblemente los incrementos de sueldos le ganen a la inflación de los vehículos en 2020, pero difícilmente la cantidad de sueldos para comprar un vehículo se ubique en los niveles registrados (siquiera) en 2018”, señala el reporte.
Salarios para abajo
Un segundo factor de complicación para el sector son los salarios. Entre 2016 y 2019 el salario real de los trabajadores se contrajo alrededor de un 21%. En 2020 la perspectiva es un poco más alentadora y los salarios posiblemente le ganen a la inflación. “Pero esa recuperación no tendrá un impacto significativo en la compra de bienes de capital. Las finanzas de los hogares se encuentran sumamente complicadas. Y estos tienen prioridades más importantes que comprar un vehículo nuevo ante una leve mejora del salario real”, señala Invenómica.

En tercer lugar se encuentran los costos de mantenimiento. El elevado costo de seguro y patente de un vehículo nuevo debilita la renovación del parque automotor. En otras palabras, no es lo mismo el costo de patente y seguro de un 0km a un vehículo de dos o más años de antigüedad. Nuevamente, ante una leve mejora de los salarios los consumidores intentarán satisfacer necesidades más básicas que debieron relegar en los últimos años.
Préstamos caros
En cuarto lugar se encuentran los préstamos, ya sean prendarios o personales. Si bien en las últimas semanas las tasas de interés se redujeron, aún se encuentran en niveles extremadamente altos. El financiamiento es una variable clave para que la industria automotriz pueda expandirse, y gran parte de la posible recuperación de la industria en 2020 dependerá de este punto, advierte la consultora.
“Y en quinto lugar, aunque no por ello menos importante que los puntos anteriores, se encuentran las expectativas del consumidor. Mientras la confianza del consumidor no mejore respecto a, entre otras cosas, su situación laboral o la economía en general, la demanda de vehículos difícilmente cambie de tendencia”, señala el informe.
La consultora marca que de acuerdo a su modelo econométrico la proyección de patentamientos (autos + livianos) se ubicaría en 410,000 unidades en 2020, un 7% por debajo de 2019. La recuperación de la economía y las expectativas del consumidor deberían ser mucho más rápidas de lo esperado para poder verificar efectivamente una recuperación de las ventas de vehículos.










