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Orquesta Sinfónica del Chaco: clausura de la temporada 2019

En el Complejo cultural “Guido Miranda” de Resistencia (Chaco) se llevó a cabo el sábado último un brillante concierto de la Orquesta Sinfónica del Chaco (OSCH), último de las actividades del año 2019.

Por la profesora Rosita Troia 

El Maestro Jorge Doumont, a cargo de la dirección de la agrupación, volvió a preparar un repertorio novedoso, con obras que sostuvieron una pródiga vida musical. 

En la ocasión  se desarrolló el siguiente programa:

       *Maurice Ravel: “Pavana para una infanta difunta”. Melodía exótica que opera sobre elementos esenciales de la creación romántica .La agrupación sinfónica interpretó con estilo claro, ordenado y preciso. Destacables el corno (encargado de la melodía principal), el oboe y la flauta traversa.

     *Peter Tchaikovsky: “Obertura 1812” Op.49, composición que recrea en música el conflicto bélico entre Francia y Rusia. Emocionante la inserción de motivos de “La Marsellesa” por el lado francés y “Dios Salve al Zar” por el lado ruso, conmovedor imaginar los cañones de la historia y las campanas de la victoria.

El Maestro Jorge Doumont, a cargo de la dirección de la Orquesta Sinfónica el Chaco.

     *Ferdinand David: “Concierto para trombón y orquesta” Op 4, en Mib mayor. En la oportunidad actuó como solista invitado Damián Stepaniuk (Trombón solista en la Orquesta Sinfónica de Rosario) quien supo manejar la nobleza y grandiosidad del instrumento. La obra con abundancia de dificultades técnicas fue interpretada con amplia capacidad expresiva, desde la apariencia religiosa, tranquila e imponente, hasta los salvajes clamores festivos. En sus tres movimientos (Allegro Maestoso, Andante (Marcha Fúnebre) y Allegro), el virtuosismo del solista se mostró impecable, demostrando los aspectos de la gran poesía musical con excelencia en el manejo de la vara, de los pasajes ligados y de la vibración de los labios en la boquilla; excelente la presión del aire soplado, logrando profundidad, magnífico manejo de la versatilidad del trombón e interpretación de la “cadencia” intachable. Se percibió un diálogo equilibrado y encantador entre el “tutti” orquestal y el trombón, instrumento deliciosamente placentero por su potencia y brillo.    

     * Alejandro Borodin y sus “Danzas polovotzianas” de la ópera “El Príncipe Igor”, cerró la velada. Las interpretaciones denotaron optimismo y alegría, reflejando la faceta característica del pueblo ruso.

El solista invitado Damián Stepaniuk (Trombón) de la Orquesta Sinfónica de Rosario.

 La agrupación dependiente del Instituto de Cultura de la Provincia, reafirmó esa postura decisiva para futuros notables conciertos, los que a no dudarlo, seguirá operando sobre la excelencia que ha producido siempre con todo tipo de formas musicales, decodificando composiciones de deslumbrantes compositores.

Fue un recital de despedida de eminentes conciertos sinfónicos gratuitos para la población chaqueña y la región NEA creando una dinámica muy especial, con particular intensidad emocional por y para los amantes de la cultura musical.

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