Un bar de Resistencia ofrece un menú e indicaciones en Braille
El autor llevó la iniciativa a una amiga chef que a su vez lo incluyó en la carta de un bar que acaba de inaugurar. Aseguran que lo inclusivo atraviesa todos los aspectos.
La inclusión de una carta en Braille para personas ciegas y disminuidas visuales es uno de los rasgos de un emprendimiento gastronómico en Resistencia.


El proyecto de Omar Colman fue acompañado por el Inadi Chaco y la Escuela de Educación Especial Nº 4. ‘Es un honor ser parte del proyecto personal de un amigo que necesitaba un lugar donde ponerlo en práctica‘, cuenta Cecilia Stanicio a NORTE.

La chef que hace dos meses abrió el bar y restó de Laprida y Güemes sostiene que en el espacio las puertas siempre están abiertas a ese tipo de propuestas. Desde su experiencia como consumidora enfoca la atención en los detalles y en ofrecer siempre ‘un poco más’.
En la sección cafetería está la opción de pedir un equipo para tomar mate. ‘Es una costumbre muy nuestra que no debe restringirse a la casa o al lugar donde se trabaja, ¿por qué no animarse?‘, pregunta.
Hay platos regionales con un toque gourmet como el mbeyú caprese o panes caseros con semillas, en busca de sabores con una identidad y con opciones que enriquecen a un lugar.

De Paraguay, adonde viajaba muy seguido -porque vivían sus padres y un hermano-, destaca cómo reciben al turismo: ‘Su gastronomía creció muchísimo, hay gran diversidad y calidad‘.
El contacto con otras experiencias enriqueció su mirada y la amplió para ‘incluir el sistema Braille o para que las personas vegetarianas y celíacas encuentren más opciones en una salida nocturna‘.
"Si nos ayudamos, salimos adelante"
Cecilia Stanicio abrió el local hace dos meses, con apoyo de su hermano. Con cuatro niños, a los 40 años admite que fue complejo entrar en el rubro: ‘Venía de cocinar en mi casa y empezar a trabajar de noche implicó que mi marido se encargue de los chicos. Él comprendió que era mi oportunidad de alcanzar una plenitud profesional y de ser feliz con lo que me gusta, para que seamos felices todos‘.

En un año en el que la inflación y el dólar golpearon con dureza al sector, su confianza en el empredimiento se sostiene en el respaldo de su hermano, en su cocina y en la contención colectiva. ‘Un país sale adelante con el impulso de la gente que trabaja y tiene inquietudes permanentemente; si nos ayudamos salimos adelante‘, afirma.
En el poco tiempo que funciona el bar una boutique ya organizó un desfile y con la artista Marta Acosta colaboraron con el refugio San José (Tirol) y de otra obra en Charata













