Científicos advierten por crisis climática
El planeta debe reducir, en forma inmediata, las emisiones de dióxido de carbono para evitar que la población mundial sufra las serias consecuencias de la crisis climática.
Así lo señala un artículo publicado en la revista BioScience, que lleva la firma de más de 11.000 especialistas, donde se advierte que se deben tomar medidas urgentes para frenar los efectos del calentamiento sobre la Tierra.
En rigor, son 11.258 científicos de 153 países los que acompañan con su firma lo que se plantea en el artículo publicado en la revista científica: realizar reformas en el sector energético, controlar la creciente población de ganado para consumo humano y reducir contaminantes. “Los científicos tenemos la obligación moral de advertir a la humanidad acerca de cualquier gran amenaza. Sobre la base de la información que tenemos, es claro que estamos frente a una emergencia climática”, señaló Thomas Newsome, de la Universidad de Sydney, en Australia, al ser consultado sobre los motivos que llevaron a especialistas de todo el mundo a apoyar el contenido del artículo.
El experto explicó, además, que son varias las áreas en las que se debe intervenir sin demoras para evitar que aumente la temperatura en la Tierra. Una de esas áreas en el sector energético, donde -advierten- se deben reemplazar los combustibles fósiles con energías renovables bajas en carbono; dejar las reservas restantes de combustibles fósiles en el suelo; eliminar los subsidios a las compañías de combustibles fósiles, e imponer tarifas de carbono que sean lo suficientemente altas como para restringir el uso de este tipo de combustibles. Otro de los ámbitos donde se debe intervenir es el de los contaminantes de corta duración, reduciendo las emisiones de metano, hollín, hidrofluorocarbonos y otros contaminantes climáticos de corta duración.
Según los especialistas, si se toman medidas inmediatas en las próximas décadas se podría reducir la tendencia al calentamiento a corto plazo en más del 50 por ciento. Otras de las medidas que se deben adoptar es restaurar y proteger los ecosistemas de bosques, praderas, turberas, humedales y manglares, y permitir que una mayor parte de estos ecosistemas alcance su potencial ecológico para capturar dióxido de carbono atmosférico, un gas que, como se sabe, es uno de los principales causantes del denominado efecto invernadero.
Los científicos recomiendan, por otra parte, consumir menos productos animales para reducir significativamente las emisiones de metano y otros gases de efecto invernadero y liberar tierras agrícolas para el cultivo de alimentos humanos en lugar de alimentos para el ganado, para lo cual aconsejan incorporar más vegetales en la dieta diaria.
También consideran que es clave la reducción del desperdicio de alimentos, ya que recuerdan que al menos un tercio de todos los alimentos producidos en el mundo son descartados y terminan en la basura. Proponen, además, reconvertir la economía para abordar la dependencia humana de la biosfera y alejar los objetivos del crecimiento del producto interno bruto y la búsqueda de la riqueza.
En ese sentido, aconsejan detener la explotación de los ecosistemas para mantener la sostenibilidad de la biosfera a largo plazo. Por último, recomiendan adoptar medidas para estabilizar la población humana global, que aumenta en más de 200.000 personas por día. Sobre este tema, advierten que será necesario que los países redoblen sus esfuerzos para garantizar la justicia social y económica.
“Estamos listos para ayudar a quienes toman decisiones para avanzar en una transición justa hacia un futuro sostenible y equitativo”, señala el artículo publicado en BioScience, donde se observa también que a pesar de que en las últimas décadas los gobiernos han acordado medidas urgentes, lo cierto es que no se ha logrado reducir en forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero.
También es cierto, y resulta preocupante, que sigan en aumento las temperaturas de los océanos, que se registre una disminución del hielo marino ártico en verano, así como una reducción de las capas de hielo tanto en la Antártida como en Groenlandia, además de disminuir el tamaño de los glaciares. Frente a estos datos estremecedores, urge adoptar medidas para detener el calentamiento global.
El mundo todavía está a tiempo de evitar un agravamiento de los efectos del cambio en el clima, pero para eso es necesario que los gobiernos se comprometan a realizar acciones sin precedentes para reducir las emisiones de gases de efectos invernadero y evitar un mayor deterioro de los ecosistemas y de las condiciones de vida en el planeta.










