Aguas Termales y Minerales
Desde fines del siglo XX, y en lo que va del presente, se aprecia una tendencia creciente que fomenta la vuelta a lo natural, tanto en la alimentación como en distintos aspectos de la vida cotidiana, entre los que se encuentran los tratamientos con medicinas alternativas, las que rescatan el potencial de la naturaleza para tratar muchas enfermedades y favorecer el equilibrio general del organismo.
Por Juan Antonio Alberto
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En esta corriente, las terapias con aguas termales se perfilan como un recurso de primer orden, ya sea para atenuar los dolores del reumatismo, combatir el estrés o simplemente como satisfacción de índole estético.

Según relatan antiguas leyendas, las cualidades medicinales de las aguas termales fueron descubiertas por animales como los osos, ciervos y jabalís, además de aves como cisnes, grullas y garzas, que frecuentaban las fuentes termales para sanar sus patas o alas heridas. Es así como los humanos aprendieron a valorar los "dones" de este regalo de la naturaleza, ya que antiguamente no había medicamentos adecuados para mitigar las diferentes dolencias, razón por la cual constituían el único remedio para padecimientos tan diversos como heridas, problemas gastrointestinales, neuralgias, artritis, reumatismo y traumatismos, entre muchos otros. Aunque hay mucho de cierto en ello, no faltan quienes sospechen de tanta maravilla. No obstante, lo que sí es indiscutible es el interés benéfico que los baños termales brindan para reposar en un lugar tranquilo y evadirse de la fatiga mental y física.
Pero... ¿Qué son las Aguas termales? y, ¿de dónde provienen?
Los baños termales tienen como origen un manantial por el que brota agua caliente durante todo el año y cuya temperatura es bastante superior a la atmosférica por provenir del subsuelo. Estas aguas contienen diversas sustancias minerales y desde siglos inmemorables se les atribuyen propiedades medicinales. Concretamente se llama aguas termales a las aguas minerales que salen del suelo a más de 5°C con respecto a la temperatura superficial.

Existen dos tipos de aguas termales de acuerdo a su origen geológico, las magmáticas y las telúricas. El tipo de terreno del que aparecen es una de las principales diferencias entre ambas, así las aguas magmáticas nacen de filones metálicos o eruptivos, mientras que las telúricas pueden aparecer en cualquier lugar. La temperatura de las aguas magmáticas es más elevada que la de la telúrica. La primera tiene por lo general tempera-turas mayores a los 50º C, mientras que las de origen telúrico pocas veces lo hacen. Por otro lado, gracias a que las aguas telúricas son filtradas, estas poseen menor cantidad de sales que las magmáticas. Los elementos más frecuentemente encontrados en las aguas magmáticas son arsénico, boro, bromo, cobre, fósforo y nitrógeno. Las aguas telúricas tienen por lo general bicarbonatos, cloruros, sales de cal y otros.
Estas aguas son corrientemente usadas con fines curativos en baños, inhalaciones, irrigaciones, y calefacción. Su origen se debe al calor del interior de la Tierra producido por la desintegración de isótopos radioactivos o en zonas volcánicas como Nueva Zelanda, México, Islandia, Japón, Perú, Estados Unidos, incluso en Argentina y Chile; o bien sitios próximos a regiones con actividad volcánica, es así como encontramos aguas termales en el Norte del Uruguay, en los departamentos de Artigas, Salto y Paysandú, también en la provincia de Entre Ríos y en Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco) en Argentina, siendo una de las más importante de nuestro país, la ubicada en Las Termas de Río Hondo, Provincia de Santiago del Estero. Asimismo en Sudamérica, en el norte del Perú, en el distrito de Curgos brotan grandes manantiales de aguas calientes sulfurosas y ferrosas con numerosas cualidades curativas sobre todo para casos de reumatismo, dichas fuentes se encuentran en las localidades de Yanasara y El Edén.

Clasificación de las aguas de acuerdo a su temperatura
• Aguas Hipertermales: más de 45º C
• Aguas Mesotermales o calientes: de 35 º a 45º C
• Aguas Hipotermales o poco frías: de 21 º a 35 º C
• Aguas frías: menos de 20 º C
Clasificación de las aguas de acuerdo con su contenido de minerales
• Minerales: de 1 a 1.5 gr/L
• Medio minerales: de 0.2 a 1.0 gr/L
• Oligo minerales: menos de 0.2 gr/L
Propiedades y beneficios de las aguas termales
Las aguas termales no son una panacea para todas las enfermedades, pero pueden ser un óptimo calmante para muchas de ellas, ya que:
• Estimulan las defensas del organismo.
• Depuran la sangre, eliminando toxinas por sudoración y diuresis.
• Reactivan el metabolismo.
• Reeducan el sistema termorregulador.
• Provocan una dilatación en la red vascular, con el correspondiente flujo sanguíneo, tornando al organismo, resistente al frío.
• Tienen efectos revitalizadores sobre células y tejidos.
• Se obtienen resultados analgésicos y antiespasmódicos.
• Son sedantes del sistema nervioso.
Los Baños Termales. Un poco de historia...
Los centros de baños termales no son una novedad, ya que son extensamente conocidos en Europa desde el siglo X d.C. e inclusive desde los tiempos romanos, cuando el hombre empezó a perseguir su equilibrio en el mundo por medio de elementos como el aire, el agua, la tierra y las plantas.

Aunque se presume que el hombre primitivo de la edad de piedra, ya conocía de las propiedades útiles a la salud de las aguas minerales calientes, se piensa que los primeros balnearios de aguas mineromedicinales de los que se tienen noticia datan de 2000 a.C., ya que de esa época se han hallado pruebas de su presencia en la ciudad india de Mojenjo-Daro y en la ciudad de Epidauros, en la Antigua Grecia. También han aparecido instalaciones en la isla griega de Creta (entre 1700 y 1400 a. C.) y en la ciudad egipcia de Tel el-Amarna (1360 a. C.).
Entre los griegos los tratamientos mediante baños de aguas medicinales adquirieron gran repercusión. La mayoría de los centros médicos disponían de manantiales que facilitaban las técnicas hidroterapéuticas Entre ellos se destacaron los de Peloponeso, Cos, Pérgamo, Rodas, etc.
En Grecia y en Roma los baños se transformaron en complejos rituales acompañados de ejercicios y masajes. Las termas romanas más antiguas, que se mantienen hasta hoy, son las de Stabiano en la ciudad de Pompeya, construidas en el siglo II (a. C.). El agua que abastecía las termas, en ocasiones, se acarreaba desde fuentes lejanas. Además, por aquella época se erigieron en Roma muchas termas públicas, las cuales tenían una función social y política. Se convirtieron en lugares excelentes para la distracción y las relaciones sociales, edificándose en ellas auténticas obras de arte. Durante la dominación romana, se propagaron por Europa sus hábitos y normas, incluyendo las termas, con lo cual se divulgó la práctica de las curas balnearias.

La supremacía de los bárbaros trajo como consecuencia, entre otras, la desaparición de gran parte de las termas romanas y un retroceso en la aplicación de las curas termales.
Más tarde la iglesia cristiana, por su parte, dio más preferencia a la limpieza espiritual que a la limpieza corporal, a la vez que calificaba a las termas romanas como un lugar de inmoralidad. Durante toda la etapa medieval se le dio poco uso a las aguas mineromedicinales, incluso escaseaba el suministro de agua y las cañerías y fue una práctica habitual el poco aseo personal. En Escandinavia, donde el cristianismo tardó en imponerse, cada casa poseía una instalación denominada sauna, donde se aplicaban primero baños de agua templada y luego de agua helada.
Cuando los árabes dominaron el sur de Europa, se rehabilitaron los baños públicos y las curas termales. Todas las ciudades importantes dispusieron al menos con un baño público. Entre estos se destaca El Baño Real de la Alambra en Granada. Después de la reconquista de España por los reyes católicos y la expulsión de los musulmanes del territorio ibérico, nuevamente se restringió las aplicaciones de las curas balnearias, vinculándose esas costumbres con actos herejes, moriscos y judeoconversos
En Constantinopla por su parte, durante la el imperio bizantino, se mantuvieron las costumbres romanas, las cuales perduraron y se reforzaron durante el dominio turco.
Las Cruzadas dieron también un florecimiento a las curas termales. Las aguas mineromedicinales fueron utilizadas para la cura de los heridos y combatir las enfermedades contraídas en Oriente
El Renacimiento, que aparece a partir del siglo XV, no trajo cambios notorios en el campo de la balneoterapia, a pesar de los adelantos evidentes que significó para la Medicina en general. Sin embargo, los nuevos descubrimientos geográficos pusieron de manifiesto el uso de las aguas termales, también por parte de los pobladores del Nuevo Mundo.
Entre los siglos VIII y XIX se suscita un rescate de la cultura clásica y se vuelve a generalizar el uso del agua termal y de los baños en general como una de las medidas higiénicas más comunes. Sin embargo, debido al hacinamiento de las personas en las grandes ciudades europeas, en el siglo XIX se produjo un brote de cólera, se puso de manifiesto la necesidad de construir baños privado y públicos como medida de higiene.
Hoy por hoy, la Hidrología Médica como rama de la Terapéutica, se sustenta en los avances de la ciencia y se apoya en otras disciplinas, tales como las Ciencias Naturales, la Química, la Física, la Fisiología, la Farmacia, etc. Hoy se conoce la composición química de las aguas, sus orígenes, sus funciones en el organismo, etc. Sin embargo, a pesar de que las curas termales han sido revalorizadas, han perdido el lugar privilegiado que ocupaban en otras épocas.
Aguas termales en el Chaco
En la ciudad chaqueña de Presidencia Roque Sáenz Peña se halla el complejo termal municipal, reinaugurado, a fines del año 2002, con una renovación de sus instalaciones para cumplir adecuadamente con sus fines turísticos y terapéuticos. Esto se consiguió a partir de una nueva perforación que alcanza una profundidad de 150 metros y desde donde emana agua hipotermal (denominada así por su temperatura de 27° C), hipertónica e hipermarina (ya que contiene más de 40 gramos de sal por litro).
Entre las más de 40 propiedades curativas que se le acreditan a las aguas termales de Saénz Peña, figuran las siguientes: sedante del dolor muscular y articular; reactivación circulatoria general; movilización de los depósitos de ácido úrico y uratos de las articulaciones de personas con reuma crónico y gotoso; acción curativa sobre los músculos atrofiados por artritis reumática con aumento de su tonicidad y fuerza muscular; acción curativa local sobre procesos de piel no infecciosos; acción curativa y calmante del sistema nervioso en hipocondríacos.
El complejo termal está situado a 165 kilómetros de Resistencia -ciudad capital del Chaco- y brinda múltiples servicios a sus visitantes, entre los que se cuentan habitaciones individuales para los baños de inmersión y turcos, saunas y los servicios de masoterapia, cosmetología, gabinete de enfermería y consultorio médico. Además posee salas para relax posterior a las inmersiones con vista a los jardines interiores, sanitarios y vestuarios.
Y... ¿El Agua Mineral?
El agua mineral es agua que contiene minerales u otras sustancias disueltas que alteran su sabor o le dan un valor terapéutico. Sales, compuestos sulfurados y gases se encuentran entre los elementos que pueden estar disueltas en el agua. El agua mineral puede ser preparada artificialmente o puede brotar naturalmente. En ocasiones, puede ser efervescente.
Habitualmente el agua mineral era utilizada o consumida en la fuente, frecuentemente se hacía alusión a “tomar las aguas o tomar la cura”, y dichos lugares eran mencionados como spas, baños o pozos. Spa se empleaba cuando el agua era consumida y usada en baños , baños cuando el agua no era bebida corrientemente y solo se hacían inmersiones, y pozo cuando el agua no se usaba ordinariamente en inmersiones. A menudo un activo centro turístico progresaba próximo a un sitio de aguas minerales, aun en tiempos antiguos. Tales desarrollos turísticos resultaron en pueblos spa y hoteles hidrópatas (usualmente abreviados como Hidros).
En nuestro tiempo, es mucho más habitual que las aguas minerales sean embotelladas en la fuente y distribuidas para su consumo. Viajar a las fuentes de aguas minerales para acceder directamente a ellas es ahora inusual, y en muchos casos no es posible, debido a derechos de propiedad comerciales exclusivos de las empresas que explotan dichos recursos. Hoy se encuentran más de 3000 marcas de agua mineral disponibles comercialmente a nivel mundial.
Para saber más...
Los topónimos o nombres de muchos lugares del mundo están relacionados con la pre-sencia de aguas termales en su sitio de asentamiento, característica geológica que los ha destacado, por ejemplo algunos de ellos son:
• Aguascalientes, estado, municipio y ciudad de México
• Puruándiro, ( “lugar de aguas termales”) en Purépecha, municipio y ciudad de México
• Hot Springs, (“manantial caliente”), en Arkansas, Estados Unidos
• Thermopolis, (ciudad caliente), Wyoming, también en Estados Unidos
• Tiflis, (lugar caliente), en Georgia.
• Oymyakon, (agua que no se congela), en Siberia, Rusia
Fuentes de imágenes:
Imágenes adaptadas de:
http://geosalud.com
http://www.publispain.com










