El Salmón llega para “Cargar la suerte” en Corrientes
Finalizada la gira ibérica en la que presentó su último material de estudio, “ Cargar la suerte ”, Andrés Calamaro retomará la ruta musical este jueves 24 en donde el público de la región Litoral podrá volver a escucharlo en vivo en el Anfiteatro “Mario del Tránsito Cocomarola”.

Las entradas ya están a la venta en www.tuentrada. com y los locales de Musimundo de Corrientes, Resistencia y Posadas. Seis años pasaron de la última visita del Salmón a la ciudad de Corrientes, que nuevamente pisará suelo correntino donde además de las nuevas canciones de “Cargar la suerte”, estarán por supuesto muchos de los clásicos que forman parte de la banda de sonido de tantas generaciones de fans del rock argentino, en la que Andrés estará acompañado por tremenda banda integrada por Germán Wiedemer en teclados, Mariano Domínguez en bajo, Julián Kanevsky en guitarras, y Martin Bruhn en la batería.
En esta gira por el país visitará ciudades como Neuquén, Rosario, Córdoba, San Juan, Tucumán y San Luis, entre otras, para terminar cerrando el año en Buenos Aires. Tras el cierre de la gira que lo llevó a pisar escenarios en su España querida, Calamaro escribió: “Tocamos para gustarnos y estamos muy enfocados en la gira. Lo que voy buscando son buenas sensaciones en el escenario y las tenemos”. Antes de aterrizar en suelo correntino, y entre viajes, Andrés Calamaro realizó una entrevista exclusiva con NORTE donde contó sobre su show y sus ganas de volver a la región.
-Después de tanto tiempo volvés a reencontrarte con tu público del Nordeste.
-Volver a la región siempre es grande, se extraña el pescado y el río. Vuelvo con mucha ilusión, seguimos conectados por lo mejor de ser argentinos; el mate, la música y los amigos. Es un privilegio volver al Nordeste, de tanta historia, tradición y música buena.
-Disco nuevo, estilo distinto... ¿Cómo conviven todos los sonidos “calamarísticos” en este nuevo material?
-Las canciones nuevas en los recitales son delicadas, es el disco que prosigue. De momento tengo que leer los acordes y las letras. Grabamos con dos guitarras y arreglos para cuerdas y metales, en vivo cantamos ajustadas armonías y estamos enfocados en los instrumentos. No engañamos a nadie.
-Tantos años en la música y el público te sigue eligiendo. ¿Cómo es esta comunión que se da? ¿Cómo te reinventás?
-Que exista público es un regalo, como un premio la constancia, supongo, a la resistencia. Le da mucho sentido a la música, que ya tiene sentido por el hecho de ser música en tiempo real. Existe la música que estamos escuchando ahora mismo, terminamos de pintar un cuadro y lo quemamos. La música misma. Me invento cada vez que toco un instrumento, en el ensayo, en mi casa o en los recitales.
-¿Cómo te llevás con los soportes digitales y la caída de venta de los discos mundialmente?
-No es una buena noticia pero es la realidad de los últimos veinte años. Lo llevamos bien porque podemos hacer giras buenas y porque nos gusta mucho grabar. Viviríamos en el estudio y en el ensayo. Es lo que nos gusta de verdad, somos aficionados y músicos, primero. Si el negocio se deprime hay que resistir, los argentinos tenemos entrenamiento en eso.
-Sos una de las voces autorizadas, ¿cómo ves el rock nacional en la actualidad?
-Veo la música como algo internacional. Dentro de ese mundo existe la música argentina que es un legado extraordinario, son cien años de música muy buena, exquisita. El rock es música pero también es una época, como el tango fue una época aunque sigue siendo un repertorio celestial. Toda la cultura argentina añora a los fundadores y los genios, por suerte existen y existieron. El Nordeste tuvo genios, como el tango y el rock, Tránsito, Luis Alberto, El Polaco, Gardel, Borges... esos aparecen cada cien años.
“Mis discos no me importan”
“Cargar la suerte” se estrenó en plataformas digitales el 2 de noviembre de 2018, fue grabado en Los Ángeles, por Gustavo Borner en producción, con Aaron Sterling en batería, Erik Kertes en bajo, Rich Hinman en guitarras y pedal st, Mark Goldember en guitarras y Germán Wiedemer en teclados.
Respecto del disco, y las primeras críticas que recibió el material, El Salmón expresó en un blog: “Mis discos no me importan. Trato de hacer las cosas bien. Eso es todo. No grabo para escuchar mis propios discos. Aunque, eso sí, me fío del comentario de otros músicos. Si es que tienen ganas de escuchar mi álbum. Pero no soy orgulloso. Para mi es trabajo, expresión humana también. Antes de escribir estas canciones me sentía listo para jubilarme, sin nada que decir y harto de las giras. Creo que una sola persona (un periodista político gallego) creía que me quedaban buenos discos para grabar”.











