Homenaje al primer auto Mercedes
Hay mucha confusión en torno a los orígenes de Mercedes Benz, uno de ellos es que nunca hubo una “Mercedes” que llevase el prestigioso apellido y que Daimler Benz sólo fue un técnico más de la cadena de producción iniciada a instancias de Emil Jelinek cuando finalizaba el siglo IXX.
En ese entonces Jelinek tenía estrecha relación con Gottlieb Daimler y Wilheim Maybach, dos constructores de vehículos pioneros y reconocidos, a quienes buscaba convencer de que el verdadero propósito de sus autos debía ser la velocidad. "Las carreras harán un nombre para una fábrica y una marca", sostenía.


Aquella obsesión por el nombre ya estaba resuelta en la mente de Jellinek: “Mercedes”. Se cree que ese era el nombre de su hija o por lo menos como a él le gustaba llamarla en lo que podría haber sido su estrategia de marketing de entre casa, porque en realidad la niña se llamaba Adrienne Manuela Ramona Jellinek y no tenía el apellido Benz.
Cuando Jelinek se propuso encarar las carreras seriamente Maybach le proporcionó uno de sus autos, un Simplex que en aquel momento era lo más moderno del mundo: tenía 35 caballos y llegaba a los 100 km/h. Y como había sido concebido bajo sugerencias del propio Jellinek fue anotado como Mercedes.

El apellido Benz aparece en los años 20 como consecuencia de la fusión de esa empresa con la Daimler (en manos de Maybach tras la muerte de Gotlieb Daimler) a instancias de Jelinek que había acordado años antes con Maybach la adquisición de toda su producción a condición que los autos se llamaran “Mercedes” manteniendo la estrella de tres puntas que identificaba a los autos de la firma Daimler.

La astucia de los alemanes de Benz fue exigir para la fusión empresaria que su nombre quede asociado al que venía abriendose paso audazmente en las carreras y así nació Mercedes Benz en 1926.
El homenaje
Aquel primer Mercedes revolucionario (en realidad un Simplex de la fábrica Daimler) fue objeto de la inspiración de un astuto diseñador que sabe que el éxito de su auto depende del nombre y el respaldo de una marca.

El viejo Simplex tenía motor delantero y tracción trasera, con acelerador por pedal y transmisión de varios cambios. Del modelo original, este prototipo copia la ausencia de parabrisas, la columna de dirección con los pedales a los costados, el maletín trasero, el estilo del tablero y las butacas con espacio para dos pasajeros.
Este desarrollo de diseño, que mira al pasado, fue presentado en una muestra denominada Design Essentials 2019 y se dice que varios ejecutivos de Mercedes Benz lo analizaron cuidadosamente.
Se especula con que este Simplex podría incorporar un motor eléctrico por cada rueda, aunque no hay mayores detalles sobre el sistema de propulsión y las prestaciones.










