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Historia clínica digital, un salto cualitativo en salud

El buen funcionamiento del sistema de salud depende en gran medida de la información que se disponga para tomar las decisiones más adecuadas en la atención de los pacientes. Las nuevas tecnologías permiten optimizar procesos, hacer un seguimiento y tener un conocimiento más preciso de las necesidades que se presentan en cada caso. La denominada Historia Clínica Digital o Electrónica es un buen ejemplo de ello.

Si bien en muchos hospitales, sanatorios y centros de salud las historias clínicas de los pacientes se siguen registrando en papel, muchas veces en forma manuscrita, la estandarización de dispositivos electrónicos y el notable aumento en la capacidad de almacenamiento de información digital, han permitido que el registro centralizado de datos y consultas de los pacientes en las distintas áreas de salud sean cada vez más sencillas.

La posibilidad de acceder a historias clínicas electrónicas mediante el empleo de dispositivos móviles, por ejemplo, brinda una mayor seguridad a los profesionales de salud ya que permite contar con una información más completa que resulta de gran ayuda a la hora de realizar un diagnóstico. Es que, básicamente, los sistemas de registro de historias clínicas en formato digital facilitan el acceso a la información de una manera ordenada cronológicamente, incluso si el paciente realizó consultas en distintos centros de atención de la salud, por citar solo uno de los beneficios que aportan estos sistemas digitales.

Los servicios de salud, tanto públicos como privados, que pasan del viejo registro manual a estas estrategias sanitarias más eficientes logran dar un salto cualitativo en la atención de la salud de la población. Por eso es importante que a nivel local se consolide la aplicación de la historia clínica electrónica que, como se dijo, aportará información detallada que permite realizar un seguimiento de cada caso y, a la vez, medir el impacto de las intervenciones.

Los profesionales de salud que han pasado de un sistema a otro coinciden en señalar que el antiguo proceso de registro de datos de los pacientes en papel demanda mucho más tiempo y espacio físico, lo que genera demoras y problemas en la prestación de los servicios. La digitalización, en cambio, simplifica la mayoría de los procesos, agiliza los trámites administrativos, optimiza los recursos y, por ende, permite una mejor atención. Se trata, en rigor, de un cambio de paradigma, y como sucede en la mayoría de esos casos, la decisión de pasar de un sistema a otro muchas veces encuentra resistencia en algunos sectores. Pero esto no debe ser un impedimento para avanzar en términos de eficiencia en los sistemas de salud.

Según estimaciones realizadas a mediados de 2018 por la Dirección Nacional de Sistemas de Información en Salud, un porcentaje limitado de los efectores públicos de salud del país cuenta con algún tipo de registro electrónico, por lo que la gran mayoría todavía mantiene historias clínicas en papel. La misma fuente señala que no se conocen con certeza datos acerca de la proporción en el sistema privado y de obras sociales. Dicho de otra manera, actualmente en el país las historias clínicas están fragmentadas por instituciones, jurisdicciones o niveles de atención, por lo que se impone la necesidad de avanzar hacia la integración de esa información que hoy, si bien ya está en formato digital, todavía permanece en compartimentos estancos. Sobre este tema, un informe de la Dirección Nacional de Sistemas de Información en Salud advierte que es necesario superar ese escenario de información incompleta y almacenada en espacios independientes que no integra la realidad de un paciente, y que no está disponible en forma completa para los profesionales en el momento de la atención. En muchos casos, advierte esa dependencia nacional, la información se genera en procesos de carga secundaria, donde los profesionales sanitarios registran en papel y luego el personal administrativo carga estos registros en sistemas informáticos.

En la medida en que se avance en el uso de historias clínicas electrónicas, tanto en la provincia como en todo el país, se estará dando un salto cualitativo, ya que se podrá contar con información clara, precisa y detallada todos los datos de los pacientes, con un sistema más seguro y fácil de utilizar. Es necesario consolidar un sistema que permita compartir la información médica de los pacientes, a partir de una base de datos que contenga la información más relevante de cada especialidad médica. La tecnología actual permite que eso sea posible.

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