La ópera “Caballería Rusticana”, melodrama en un acto
En nuestro Primer Coliseo, fue representada el 28 y 29 de septiembre, en doble elenco de protagonistas principales, la ópera “Cavallería Rusticana”, basada en el libro de Giovanni Verga, sobre libreto de Giovanni Targioni-Torzatti y Guido Minasci musicalizado por Pietro Mascagni.
La ópera, que sigue siendo el espectáculo por excelencia donde se integran todas las artes, en la oportunidad desarrolló una historia de pasiones, traición, honor y venganza bajo la dirección escénica de Boris Laures, organizador, periodista, productor de amplia y calificada trayectoria.

Una versión libre supeditada a recursos humanos y técnicos entre los que se sumaron talentos jóvenes de Corrientes y Chaco.
“Caballería Rusticana” es una gran ópera italiana inspirada en una tragedia rural siciliana, donde la nota psicológica dominante es el amor.
Integraron Solistas Vocales, Coro y Orquesta Sinfónica.
Entre las SOLISTAS VOCALES descollaron:
*Analia Estigarribia (Chaco), soprano ágil, de gran poder y volumen, encarnando el personaje principal “Santuza” una joven aldeana novia de “Turiddu”.
*Hernán Juli, en primer elenco, (Chaco) y Sergio Casco, en segundo elenco (Corrientes) en el rol de “Turiddu”, soldado que fue a la guerra. Ambos tenores con gran capacidad para hacer resaltar los aspectos líricos de la melodía y muy eficaz para expresar las pasiones dramáticas.

*Francisco Malvido, en primer elenco y Lisandro Palomo, en segundo elenco, en el rol de “Alfio,” esposo de “Santuza”, el hombre rico de la comarca. Barítonos de voz pastosa y tinte oscuro.
*María Eugenia Hernández (primer elenco) y Macarena López Leyes (segundo elenco) encarnando a Lola, tercera en discordia. Mezzos sopranos ambas de Corrientes, versátiles, cálidas y a media voz.
*Griselda Copani (Corrientes) como “Mama Lucía”, madre de “Turiddu”. Contralto de voz dramática, profunda y potente.
CORO: El mismo integrado por noventa voces mixtas del Instituto Superior de Música. Le faltó entrenamiento actoral denotado en el “Regina Coeli”, con una actitud estática que no tradujo la alegría pascual al igual que “Gli aranci olezzano”.

ORQUESTA:
No respondió a la agrupación estándar requerida por Mascagni, careciendo de arpa y cantidad numérica de maderas y bronces, pero siendo una versión libre las exigencias quedan al margen.
La velada, no obstante, dejó un saldo positivo: dar oportunidad a los noveles cantantes y a una pléyade de jóvenes estudiantes, de subir a un escenario con orquesta y una puesta escénica.
Es un placer y un orgullo que tantos talentos jóvenes se hayan sumado a interpretar un género musical considerado compañera del movimiento literario del romanticismo.
Profesora Rosita Troia










