En busca de respuestas y contención desde el Estado
Un área estatal de la provincia coordina intervenciones para agentes que por una diversidad de situaciones requiere una internación domiciliaria, o una licencia prolongada.
Fotos de Miguel Ángel Romero
Allí acuden quienes enfrentan a la complejidad de un largo tratamiento sea por problemas de salud, un consumo problemático o las consecuencias que conlleva un accidente de trabajo.

CHAQUEÑA dialogó con la coordinadora del área social Andrea Dell Oste, licenciada en trabajo social especializada en discapacidad y familia, con una diplomatura en adicciones y consumos problemáticos. Ella explica cómo se gestó el espacio que funciona en el edificio de Monseñor De Carlo, a una cuadra de Casa de Gobierno.
Pese a desempeñarse en tareas administrativas, desde su ingreso en el Estado asegura que se preocupó por encontrar respuestas a aspectos sociales. Al observar casos de trabajadores con problemas de adicciones o de enfermedades que no estaban contempladas en el régimen de licencias o permisos de la administración pública con otros pares vieron que había muchas situaciones sin resolver.

Después de acompañar varios de esos casos esa idea dio origen a un área social en 2017 en el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia.
Dell Oste escribió un proyecto para trabajar con personal del Ministerio, aunque de inmediato la demanda trascendió ese límite y llegaron pedidos de otros hasta convertirse en un espacio en relación con varias dependencias. Luego se fueron firmando otros convenios con entes autárquicos y descentralizados, y fuerzas de seguridad.
“Esta área es única porque trabaja el resguardo del aspecto laboral para una persona que atraviesa una situación problemática de salud, sobre todo cuando se trata de adicciones, por tratarse de un tema nuevo para el personal del Estado”, presenta.
El funcionamiento
“Las formas de ingreso son cuatro: a solicitud del agente que tiene problemas, por pedido de un familiar, a través de un jefe inmediato superior o del gremio”, explica.

Para las personas con consumos problemáticos (adicciones) el trabajo consta de varias etapas. Luego de una primera entrevista se realiza una derivación con el área correspondiente. La Casona es uno de los espacios que firmaron convenio para la atención; es un centro de día que ofrece tratamiento preventivo ambulatorio de adicciones. La clínica San Gabriel, San Ignacio y el centro Darse Cuenta son otras de las instituciones que abordan la misma temática.
El área de Salud Mental del Insssep también deriva a agentes que requieren una contención y acompañamiento familiar en talleres gratuitos.
Mientras que otro grupo aborda a las personas que fueron dadas de alta en centros de internación o tratamiento ambulatorio.

Desde el ingreso, el proceso contempla derivaciones, seguimiento y acompañamiento hasta el final del tratamiento. “Tenemos el legajo de cada uno, esté o no con una internación, en una comunidad o haciendo algún otro tipo de tratamiento. En la faz laboral cada mes presentamos la documentación que corresponda a la patología o situación del agente. Esto permite resguardar sus derechos y evitar que suceda como en otros casos ya ocurrió que hubo personal cesante”, detalla.
La idea es que desde el Estado haya una mirada para estas situaciones en todos los estratos. Si bien hay instituciones que trabajan en forma gratuita, por ejemplo, para casos en situación de calle, el área social se ocupa de los agentes del Estado, eso es lo nuevo, su impronta.
¿Qué relación existe con otras áreas como por ejemplo Reconocimientos Médicos?
-Con la unidad de Recursos Humanos tenemos una vinculación directa. Los agentes con largo tratamiento son evaluados cada 30 días en el área de Psiquiatría de Salud Ocupacional (Salud Pública). Nuestra área social da acompañamiento. Antes cada quien lo manejaba de manera individual y quedaba librado a la gestión individual, había gente que quedaba cesante, sin que se le dé posibilidades de realizar un tratamiento. Había un desconocimiento que permita ensamblar alternativas.
¿Por qué depende de Infraestructura y no de otro ministerio?
-En este camino fuimos viendo que una área como la muestra puede insertarse en cualquier ministerio o dependencia del Estado, en cualquier espacio físico, mientras que cumpla las funciones que se están cumpliendo ahora.
Y mientras haya recursos…
-Eso es algo por lo que estamos peleando, para que tengamos un reconocimiento. Tenemos el aval absoluto de Infraestructura y todas las áreas con las que venimos trabajando. Los mismos usuarios nos manifiestan que si no existiera el sostén de la gente desde que llega hasta el final del tratamiento, se quedarían en el camino. Ninguna persona que esté tratando de dejar una adicción puede completar su tratamiento si no hay un ente un área que además de su familia y vínculos lo apoye o contenga. Una adicción no solo afecta la salud física de una persona, también la vincular, un aspecto del que también nos ocupamos de sostener.
Las herramientas
En 2017 se presentó el proyecto y comenzó a actuar en 2018 en el edificio de Marcelo T. de Alvear 240 donde históricamente estuvo Caritas y más recientemente el área de Inspecciones de Infraestructura.
Hasta la pequeña oficina llega todos los días algún caso. En un salón de usos múltiples se organizan capacitaciones y talleres para una diversidad de situaciones.
Dell Oste explica que dentro de varias dependencias del Estado hay becados o trabajadores sin obra social, entonces se creó un grupo terapéutico ambulatorio con profesionales especializados.
“Son grupos terapéuticos y de entrenamiento novedoso. No existe una institución en la provincia que trabaje de esa manera por lo amplio y por lo profundo”, sostiene.
Una vez a la semana asisten todas las que terminaron su entrenamiento.
“Con Salud Mental y otras instituciones dedicadas a la internación se ofrece una continuidad para las personas dadas de alta y para que en una segunda etapa realicen un entrenamiento socioneurocognitivo que les permita fortalecer conductas no adictivas y su reinserción social laboral”.
Por ejemplo se la institución San Ignacio está previsto que acudan todos los que finalizaron en la provincia de Buenos Aires su tratamiento.
Además el área social acordó un convenio con un centro de formación grupal que se dedica a dictar capacitaciones con varios perfiles. Un ejemplo: se inició una de 11 meses destinada al público en general que ofrece herramientas para ayudar a familiares de agentes estatales.
Problemáticas con mayor incidencia
Dell Oste sostiene que las adicciones y los consumos problemáticos son las situaciones con mayor demanda, le siguen las relaciones interpersonales conflictivas en el ámbito laboral. En menor medida las enfermedades provocadas por accidentes de trabajo, llevan a muchas personas a una situación de internación domiciliaria y que requieren de un largo tratamiento.
Todos los casos están bajo la modalidad de un tratamiento prolongado.
De cada Ministerio hay en promedio unos diez agentes contenidos por la mirada especial del área social. Y entre las derivaciones hay más personas, que como es un sistema amplio, al momento de la entrevista aún no se disponían estadísticas.
El equipo está conformado por un plantel fijo de seis personas, que además de las derivaciones cuenta con respaldo de un grupo terapéutico ambulatorio. La atención es gratuita y funciona en el mismo espacio para quienes no tienen obra social, se organizan reuniones los jueves para una diversidad de grupos y los talleres se suelen dictar los viernes. En las ciudades de General San Martín y Las Garcitas se replican varias de esas mismas capacitaciones.
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