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PARADOJAS DE LA ELECTRICIDAD

Cuando los eléctricos contaminan

Fernando de Noronha es un archipiélago volcánico brasileño que se encuentra en pleno océano Atlántico, a 710 kilómetros de la ciudad de Fortaleza en el nordeste de ese país.

Son 21 islas de las cuales solo está habitada la mayor de ellas que lleva el mismo nombre que el archipiélago. El resto han sido declaradas Parque Nacional Marino por el gobierno, y por lo tanto está prohibida la presencia humana en ellas, salvo para fines de investigación científica. Aquí se va armando el panorama que lleva a esta nota. 

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Zoe el eléctrico fabricado en Noruega tiene una autonomía de 300Km que dejan una huella de carbono inaceptable para un lugar como Noronha

Noroña es un paraíso natural por lo que muchos ecoturistas viajan al archipiélago donde pueden navegar pero no bajar a las playas con una infraestructura para el turismo muy básica, consistente en posadas familiares, y pocos restaurantes. Precisamente ese contacto con la naturaleza es el gran atractivo y qué mejor que recibir a los turistas en impecables autos eléctricos que no contaminan ni espantan a las aves con su silencioso andar.

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El paraíso natural de Fernando de Noronha no puede recibir movilidad eléctrica porque cargar los autos es más contaminante que emplear nafta.

El mes pasado, Renault cedió a la administración de la isla habitada seis vehículos eléctricos, un Kangoo Z.E., dos Twizy y tres Zoe. La iniciativa tiene que ver con la próxima entrada en vigencia en 2022 de una ley que prohíbe los coches de combustión a partir de ese año, y tiene como objetivo hacer que la movilidad local sea sostenible.

Pero en Fernando de Noroña, la electricidad no se produce de manera sustentable y la luz se genera a partir de voraces motores Diésel que consumen 450.000 litros de Gasoil por mes, combustible que llega en barco para abastecer a los más de tres mil habitantes y los miles de turistas que frecuentan el lugar. 

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Los enormes motores Cummins que suministran electricidad a la isla son el único recurso del lugar para tener energía.

El 90% de esa electricidad proviene de esos generadores ya que es imposible llevar energía del continente mediante cables submarinos y aunque hay una importante inversión en una planta de energía solar, su impacto es mínimo y el proyecto quedó stand by.

Paradojas de la energía, semejante consumo de Diésel en un lugar tan chico hace que Fernando de Noroña sea el lugar más “sucio” de Brasil país donde hay más de 2,400 plantas termoeléctricas que representan menos del 2.4% de la matriz energética continental y dado que en este país las centrales hidroeléctricas representan hasta el 60% de la generación de electricidad encender una lámpara en Sao Paulo es más verde que en Noronha.

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Renault instaló puestos de carga para los eléctricos de Noronha pero un estudio reveló que cargar sus baterías emite más carbono que usar motores normales.

La usina local funciona en la planta de Tubarão  con cuatro unidades Cummins C1500 y otra unidad C1250. La revista especializada de Brasil Quatro Rodas consultó al gigante estadounidense por las emisiones contaminantes del sistema, pero no recibió una respuesta al momento de la publicación del informe reproducido en esta nota.

Electricidad sucia

De todas maneras los especialistas brasileños tomaron en cuenta la tasa de control de contaminantes más estricta de la agencia ambiental de EE. UU. calculando las emisiones generadas por los Cummins y cuánta de esta corresponde a la carga de baterías del Zoe. El resultado no fue nada alentador; la recarga completa de la batería de 41 kW del Zoe emitiría 143.5 gramos de CO en la atmósfera. Dividiendo esta contaminación por la autonomía del auto, se llega el índice de 0.478 g / km, de carbono expelido por los Cummins para que los autos eléctricos reciban carga completa.

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El curioso eléctrico que Renault donó para la policía de la isla enfrenta el mismo riesgo de contaminación que otras mecánicas.

El valor no es impresionante al principio, pero supera, por ejemplo, al anticuado motor del Sandero que quemando nafta genera  (0.43 g / km.

Sin embargo, comparar el rendimiento de un motor diésel con un motor de ciclo Otto no es justo, así que se hizo un balance poniendo en perspectiva el consumo del Renault Master con el Zoe. El dato sorprendente es que el Renault Master que lleva hasta 16 personas, contra cinco del hatch eléctrico y deja una huella de carbono de solo 0.72 g / km, lejos de los 0.95 g / km de Zoe.

El futuro

Renault tomó nota de este problema y respondió a la consulta que ya está buscando alternativas para hacer que el Zoe noruego sea más ecológico. 'Este es solo el comienzo de un proyecto que involucrará toda la energía de las islas', dijo Ricardo Gondo, presidente de Renault do Brasil, durante el lanzamiento de los nuevos Logan y Sandero.

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Increíblemente para un lugar como Noronha el Master de 16 plazas es menos contaminante que el Zoe eléctrico de 4 plazas.

Gondo explicó que la compañía está considerando usar las baterías desechadas de sus otros modelos eléctricos para almacenar la energía limpia generada en el archipiélago en momentos de baja demanda y devolver la electricidad en las horas punta. 'También existe el sistema en el que el automóvil almacena energía excedente durante el día y la devuelve por la noche', concluye Gondo.

El ejecutivo no reveló esos los planes futuros, pero anticipó que Renault participará en nuevas soluciones para Fernando de Noronha, que incluso pueden incluir la generación de energía limpia aunque omitiendo el dato que además de gastar más Diésel la isla deberá enfrentar la llegada de una importante cantidad de baterías que son consideradas contaminantes aun cuando mantengan capacidad de carga.

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