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Chaco, Campeón Mundial de Coros

Hoy, 19 de agosto, se cumplen 38 años de la partida de la profesora Lilia Yolanda Pereno de Elizondo, la creadora del Coro Polifónico de Resistencia. Yolanda, una “señora” de verdad, tenía 76 años y una vida llena de pasión por la música y el canto coral. De otra manera no se explica lo que hizo durante su vida, en la que paseó por el mundo su talento y el nombre de Resistencia y, por ende, del Chaco despuntando la curiosidad sobre ese lejano y desconocido territorio de donde surgían voces tan armoniosas.

Vale recordarla hoy, porque su memoria parece un tanto olvidada, y porque la obra que ella dejó parece haber sido eclipsada tras la desaparición de sus discípulos, y hoy se sabe poco y nada de la actividad de ese famoso coro. Sin embargo, su tarea fue muy similar a la que luego de un tiempo realizaría un grupo de escultores encabezados por Fabriciano y que se prolongó, con la Bienal Internacional de Escultura y en la Fundación Urunday.

Repasando la biografía de Yolanda, que se marchó en 1981 -ni los cuarentones de hoy la conocieron- tras recibirse de maestra normal y profesora superior de Piano, Solfeo y Armonía en la Normal Sarmiento fue docente de Música allí y en el Nacional “José María Paz”, cargos que desempeño por 34 años. Pero no fue una simple profe. En 1938 creó el Coro de la Escuela Normal, al que se incorporaron después, alumnos y ex-alumnos de otros establecimientos secundarios. El 31 de octubre de 1941, ofreció el primer concierto público “a capella”. El 1 de junio de 1951 se creó la Asociación Coral Polifónica de Resistencia, por iniciativa e impulso suyos. (Vale recordar que ese año nació la Provincia del Chaco).

Del Chaco al mundo

A partir de allí se inició una actividad impensada en provincias vecinas del Nea y, en 1955, debutó en la Capital Federal, en el Aula Magna de la Facultad de Derecho. Pasó por el Teatro Colón, Festivales de Música de Santa Fe (1959 -60), Festivales de Coros de América, realizados en Chile (1963-65). Después tuvo la oportunidad de cruzar el océano y allí surgieron escenarios impensados como Arezzo, Pescara, Barcelona, Bonn, Madrid, Roma. De ellos son recordados aún con épica los de Arezzo (1968) y de Pescara (1974) donde los elogios de la prensa europea fueron mayúsculos para el único representante argentino que se alzó con galardones entre los mejores del mundo, obteniendo el primer premio en Polifonía Clásica, y el tercero en categoría Folklore.

Leer los comentarios de los diarios italianos de esa época en su sección de música, recogidos por el corista Claudio Domínguez, dan la magnitud de lo logrado por ese grupo de chaqueños entre 25 coros del mundo. “Cumplió una labor sobresaliente exhibiendo una soltura excepcional para adaptarse a los estilos de gran riesgo, como son las composiciones renacentistas obligadas y las intrincadas “Lamentaciones de Jeremías” del argentino Alberto Ginastera”. (Il Messagero, Roma).

Regresos triunfales

Los regresos triunfales a Resistencia fueron apoteóticos. Más de diez mil personas esperando al “equipo coral” del Chaco campeón del mundo. Una fiesta increíble vivida por los coristas y una celebración de todos, sin otra camiseta que la del Chaco. Eran tiempos en que íbamos seguido al aeropuerto para recibir triunfadores como los escultores que llegaron de Lillehammer (Suecia), Sapporo (Japón), por citar dos, o los regresos con la corona mundial de Sergio Víctor Palma y luego Carlos Salazar. Hoy hace mucho que no tenemos un motivo para un festejo similar al que recibió el Coro de Yolanda.

Pero nuestra heroína no se quedó en su actividad coral. Se desempeñó en la Sección Cultural de Extensión Universitaria de la UNNE. Fue directora de Cultura de la Provincia desde el 1 de junio de 1967 hasta octubre de 1978, y luego se desempeñó como Subsecretaria de Cultura hasta 1981, año en el que falleció en Córdoba. Sus cargos, equivalentes al presidente del Instituto de Cultura de hoy, tuvieron como sede el primer piso del edificio, en ese tiempo del IPS, donde en un amplio salón se desarrollaba una intensa actividad con exposiciones de artistas plásticos locales y de otros lugares, pero también conciertos, entre los que muchos recuerdan todavía hoy la presentación de Miguel Ángel Estrella, figura mundial. Era una programación sin fisuras y sin pausas preparada por ella y sus dos primeras figuras y también coristas, Ercilio Castillo y el periodista Raúl Delfino Berneri.

Desordenados recuerdos de una gran mujer que hizo Chaco con su arte y lo puso en el primer plano mundial en tiempos que no había tanta tecnología y la provincia estaba en sus inicios. La Escuela Provincial de Música, hoy profesorado, lleva con orgullo su nombre, lo mismo que un salón de la Escuela Primaria Nº 2 y el salón de Extensión Universitaria. Además, cada 19 de agosto, día de su partida, fue declarado Día de los Coros Chaqueños por ley de la Cámara de Diputados. Tenemos la obligación de no olvidarla como a los que la acompañaron en la máxima gesta mundial de Arezzo y cuyo nombre repetimos en esta página.

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