La carga impositiva sobre el trabajo
Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Argentina tiene la carga impositiva más alta sobre el trabajo formal de la región, que llega al 57 por ciento del salario. El dato deja en evidencia la necesidad de plantear un serio debate en materia laboral, teniendo en cuenta urgente necesidad de recuperar el tejido productivo y de alentar la creación de puestos genuinos de trabajo, dos tareas que deberán estar entre los puntos centrales de la agenda de la próxima administración nacional.
En la Argentina, por cada 100 pesos que percibe un trabajador que está en blanco, la empresa que lo contrató debe pagar cerca 150 pesos para ajustarse a lo que establecen las normas vigentes. Si se observa solamente cuál es la presión fiscal sobre el trabajo en distintos países de América Latina y el Caribe, se advierte que esa mochila a nivel local representa el 34,6 por ciento, es decir mucho más alta comparada con otras naciones de la región. En Chile, por ejemplo, es de un 22,6 por ciento; en Colombia es de un 30 por ciento; del otro lado del río de la Plata, en Uruguay, el porcentaje es de 30,5 mientras que en Brasil llega al 32,2 por ciento. El promedio para la región, en tanto, muestra un 21,7 por ciento.
Esta particular situación, que afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas que buscan ser más competitivas, se mezcla en un contexto nacional que exhibe un incremento del desempleo, a lo que se suma un constante aumento de costos de insumos y logística que impactan en el nivel de producción. Hace poco, desde la Asociación de Profesionales Representantes de Emprendedores y Empresarios Afines se hizo notar lo difícil que resulta en este escenario generar un nuevo puesto de trabajo, ya que las pymes deben soportar un costo laboral que representa casi un 57 por ciento del sueldo que percibe el trabajador. Por otra parte, no debe olvidarse que también está presente el problema de la denominada “industria del juicio” que ha puesto contra las cuerdas a muchas pequeñas y medianas empresas de todo el país. Si bien datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo de la Nación (de mayo último) indican que la litigiosidad en el ámbito de las relaciones laborales registró una caída interanual del 39,6 por ciento, mientras que el índice de siniestros vinculados con el ámbito laboral se redujo un 6 por ciento; debe tenerse en cuenta que en los últimos días la incertidumbre sobre la economía, la recesión que viene de arrastre y la caída general del consumo no representan buenas noticias para la mayoría de las pymes, muchas de las cuales se encuentran entre la espada y la pared por demandas laborales que las puso al borde del cierre.
Frente a este delicado escenario, algunos especialistas plantean la necesidad de esbozar, sin demoras, una agenda de medidas en materia laboral, que no esquive el debate por el impacto de las nuevas formas de trabajo, los cambios que a nivel global se observan en el mundo del empleo y la manera de compatibilizar los intereses de cada sector a fin de impulsar la producción, la creación de puestos de trabajo y el trabajo. El desafío es enorme, sobre todo teniendo en cuenta la difícil coyuntura que atraviesa el país producto de más de tres años de políticas de la administración Macri que tuvieron efectos negativos para el mercado laboral, y que ya se encendieron luces de alerta en muchos países ante la posibilidad de que la economía mundial se encamine nuevamente hacia una grave recesión.
Algunos economistas observan que los aportes patronales que deben hacerse al Estado por cada empleado en relación de dependencia son muy altos con respecto a los niveles que se registran en otras naciones del mundo y explican, en parte, por qué la Argentina tuvo históricamente un alto porcentaje de empleo informal, comparado con los índices que muestran otros países de la región. Es de esperar que en los próximos meses haya un acuerdo básico para que el país pueda superar la enorme dificultad que tiene para generar empleos formales, un problema que, por supuesto, está relacionado con la fuerte carga impositiva.










