Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

Giorgio Carrara: “Me preparé para esto y disfruté cada instante”

CHARATA (Por Osbaldo Martín para Agencia)- Con tan solo 18 años y un horizonte cargado de sueños y proyectos por cumplir, Giorgio Carrara , es una de las tantas esperanzas que tiene el automovilismo argentino de volver a tener un piloto en la Formula 1. Sus actividades en la F4 Italiana y otras categorías le permiten ilusionarse paso a paso forjando escalón por escalón el futuro que viene.

Empezó a correr allá por el 2007 en el zonal de karting en el Chaco, y mientras escalaba de categoría los títulos complementaban todo. La compañía de su familia y de su papá, Eduardo, al frente de todo lo fueron potenciando para ir a la carga rumbo a la conquista del viejo continente.

“Me preparé para esto, mentiría si digo que no lo soñé o imaginé, yo nací prácticamente arriba de un karting, disfruté a cada instante lo que se me fue presentando en la vida. Recuerdo que con mi papá, los jueves ya nos íbamos o en el auto o camioneta y era así todo el tiempo. Casi siempre las competencias eran en Buenos Aires, y en algún otro punto del país. No parábamos nunca. Todo en pos de esto que nos sucede hoy”, contó Giorgio, en su regreso a Argentina, charlando mano a mano en El Deportivo, de AM del NEA.

Giorgo.jpg
En una larga charla,Giorgio visitó Charata, donde la emoción de recordar sus comienzos, y la ilusión del futuro se juntaron.

“Por ahí me preguntan con respecto a mi infancia, y es complicado el tema porque no tengo otra cosa que no sean recuerdos de las carreras o de estar arriba de un karting. Esa fue mi infancia. Mi primera carrera en Europa fue en el 2011(en karting) ya tenía una experiencia de un poco lo que era correr afuera, y a partir de ahí es como que decía quiero volver algún día y las cosas se fueron dando de una manera increíble. Cuando vuelvo, lo hago en una Formula. Muchos me recuerdan hoy, tal vez, por mi pasado en el karting, me ubican de esa manera, porque corrí tanto tiempo que el recuerdo está siempre vigente”, reconoció.

A sus jóvenes 18 años, y toda una vida comptiendo, Giorgio indicó “sigo siendo un convencido de que debo seguir aprendiendo a cada rato, no hay que dejarse estar, uno debe buscar permanentemente el crecimiento para llegar al objetivo principal. Esto significa una verdadera pasión para mí y como tal no debo desaprovechar las oportunidades que se me presentan. No me pongo un techo todavía por eso apunto a seguir mirando hacia adelante”.

Suiza: perfección total

“Extraño cuando estoy lejos de casa, porque es lógico, pero también cuando vuelvo a mis pagos extraño no estar metido en ese mundo de los fierros. Me acostumbré a vivir en Europa y en andar con el equipo de un lado para otro y por sobre todo a acostumbrarme a lo que es Suiza. Es la perfección absoluta, no ves un papelito tirado en el piso, no hay inseguridad, la gente no levanta lo que no es de ellos, podes dejar la bicicleta afuera toda la noche y al otro día está ahí”, contó.

“Ellos son muy bien organizados. Recuerdo que la primera vez cuando teníamos que salir para una competencia me llamaron a las 8 y yo aparecí 5 minutos después, estaban todos arriba del micro esperándome a mí y en más de una oportunidad me dejaron en el hotel y me las tuve que arreglar solo. Por suerte eso quedó atrás y ahora estoy habituado a lo perfecto que son ellos. Por ejemplo vos buscas una cosa que necesitas en el taller y ahí está en el mismo lugar de siempre”, destacó.

La primera vez: España

“No fue fácil la determinación de cortar el cordón umbilical e irme a Europa solo. Para ello hubo una reunión familiar y ahí se resolvió el asunto. Es obvio que Mamá aún hoy sufre por la distancia y por el amor de una madre, ella lo vive de otra manera a lo que vive mi padre”, reconoce Giorgio. Al recordar esa primer paso al viejo continente, Giorigo contó “llegamos con mi manager Luciano Crespi por primera vez a la fórmula 4 Italiana en una prueba que fue en España en el año 2015 sobre finales del 2016. Ahí empezó todo”.

Pasión por la ingeniera mecánica

“No sé qué sería de no ser piloto de autos, la verdad, nunca lo pensé, tal vez ingeniero mecánico, porque siempre y desde chico me apasionó desarmar y armar los autitos que me regalaban mis viejos”, reconoce Carrara, y añade “hoy me pasa con el karting, lo armo yo a mi gusto, creo que el hecho de estar metido todo el día en este mundo del automovilismo me apasiona, pregunto mucho a los ingenieros me intereso por cada movimiento que hacen, sueño a futuro ya retirado con tener mi propia escudería de karting”.

Roly López y el kartódromo de Charata

Nacido del karting, y “criado” en el circuito charatense que tantos talentosos tuvo sobre su pista, como Giorgio, Roly López también pisa fuerte, con mucha juvntud, y el de Corzuela solo tiene palabras de elogio para el saénspeñenze. “Me alegro por lo que le pasa a Roly (López) en el TN (Clase 2) es un chico que anda bien, lo conozco, es una gran persona, tiene mucho futuro. Años atrás corrimos en los torneos de karting. Llegué a pelear y me ganó un campeonato mano a mano. Ojalá un día de estos ande por Charata y nos juntemos a hacer una carrerita en el kartódromo”, ilusiona. 

Giorgo 2.jpg
"No conozco otra cosa que estar arriba de un karting". Toda una vida en las carreras.

“Desde que nací pruebo en Charata, debo tener millones de vueltas en el trazado a tal punto que le conozco las mañas, cada sector y cada secreto para sacar provecho en cada vuelta. Es un lugar excelente que a mi aún hoy me sirve para apuntalar lo mío en el exterior. Siempre soñé con correr un argentino en mi tierra una pena que no lo pude hacer. Ojalá algún día eso se pueda lograr “.

¿Y el piano?

Allá por el mes de abril, en plenos días de pruebas con el equipo Jenzer Motorsport Giorgio Carrara esperando abordar el vuelo a Roma en el aeropuerto vio un piano a su entera disposición, y allí hizo de las suyas despertando el aplauso de la gente que se arrimó para ver tocar a un gran artista. “Fue todo muy loco ese día, como los muchachos del equipo son muy bien organizados, estaban tres horas antes en el aeropuerto y yo aburridísimo esperando que se haga la hora de volar. De repente veo un piano con el banquito. Fui y empecé a tocar y cuando levanto la cabeza había mucha gente pidiendo otra canción no lo podía creer. Un momento tremendo. Al otro día veo que se hizo viral el video porque alguien lo filmó y aparezco en el diario Clarín me quería morir porque hablaban de lo mío en el piano y no por lo que hacia arriba del auto” (ríe y recuerda).

La Fórmula 1

“Sé que de a poco voy forjando mi futuro arriba de un auto bien lejos de casa y que capaz más allá del horizonte se está armando todo para quedarme mucho tiempo por aquellos lados. Mi gran sueño como piloto es llegar a la Formula 1, el tema es que cualquier piloto desea eso, es algo maravilloso, tanto que a veces suena muy lejano; por eso yo en lo personal no me lo pongo como objetivo, solo que voy paso a paso y no niego que me gustaría. La realidad hoy es otra y me debo a este momento en la F4 Italiana. Mucha gente entiende lo que digo, yo no lo descarto nunca, pero hay que ver que solo 20 de muchos que tienen intenciones, son los que corren, es difícil pero no imposible”, reflexiona Carrara sobre ese gran paso.

Pero con los pies en la tierra y las manos en el volante, Giorgio dice “si no se da, quisiera llegar a correr en una categoría en la cual hoy corren Esteban Guerrieri o el “Bebu” Girolami (ambos en WTCR Copa Mundial de turismo), mi sueño sería ese el de ser piloto profesional y vivir de lo que amo que es el automovilismo, además sería devolverle algo a mi familia y a la gente que me dio una gran mano para llegar donde hoy estoy”.

Te puede interesar