Hiroshima: a 74 años del crimen nuclear estadounidense
Era la mañana del 6 de agosto de 1945. Cuando la bomba estalló sobre Hiroshima, la temperatura llegó a 300.000 grados durante una décima de segundo.
Una bola de fuego se desplazó a 1.600 km por hora varios kilómetros a la redonda, destruyendo todo a su paso. En un segundo, 125.000 personas fueron calcinadas en Hiroshima. Tres días después, 75.000 personas fueron asesinadas de la misma manera en Nagasaki.

El bombardeo produce víctimas hasta el día de hoy: las enfermedades causadas por la radiación provocaron tantas muertes como la explosión misma. Hiroshima y Nagasaki fueron sendos asesinatos en masa, comparables a los cometidos por los nazis en sus campos de concentración.
“Aterrorizar”
El bombardeo de áreas civiles fue intencionalmente diseñado por los estrategas estadounidenses. El blanco debería ser el centro de cada una de estas ciudades, y que las áreas industriales eran blancos relativamente pequeños y dispersos. En Nagasaki, se dirigió la caída de la bomba sobre los barrios populares, evitando cuidadosamente destruir los astilleros Mitsubishi, constructores de los barcos de guerra japoneses. El bombardeo de los civiles sembraría el terror entre los no combatientes. “La bomba debe usarse con el fin de aterrar, de causar el mayor daño psicológico”, dicen las actas del “Comité del blanco” estadounidense, encargado de seleccionar las ciudades a bombardear.
Temas en esta nota

Una jueza de EE.UU. declaró ilegal la suspensión de visas de Trump para 75 países

EEUU llega a los u$s 40 billones de deuda externa, familias caen en la morosidad y el salario real se desvanece
Fuerte caída de Trump en las encuestas

Tiroteo cerca de la Casa Blanca: abatieron al principal atacante
Alarma por Donald Trump

Un trabajador de EE.UU. puede comprar 35 kilos más de bife de chorizo que un argentino
Carne y salarios

Milei planifica un nuevo encuentro con Trump
El 10 de febrero

Trump dice que "van a cerrar" el infame Helicoide de Caracas

"El uso unilateral de la fuerza es un peligroso precedente"
Capitanich sobre acción de Estados Unidos en Venezuela










