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Democratización de la Justicia

Mucho se ha hablado y se sigue hablando sobre “la democratización de la Justicia”.

Algo tan genérico que admite miles de interpretaciones para que cada sector lleve agua para su molino.

Sin embargo, si uno se pone a analizar su contenido, tiene que concluir que la Justicia es uno de los tres poderes de todo gobierno democrático, pero el único en el que, paradójicamente, no interviene “el pueblo” en forma directa, que es justamente la esencia de toda acción democrática.

A los miembros de los poderes Ejecutivo y Legislativo los elige el pueblo en forma directa o indirecta en comicios libres. No es así para los miembros de la Justicia, donde la esencia de la democracia (el pueblo) no tiene nada que hacer: ni voz, ni voto.

Es por esto último que vale la pena destacar la iniciativa de poner en marcha los “juicios por jurado” que permiten que representantes de la ciudadanía tomen parte activa cuando se trata de juzgar a uno de sus miembros por la comisión de delitos. Esta es una verdadera manera de democratizar la Justicia.

Y esto no es una novedad: los juicios por jurados están en la Constitución Nacional desde 1853. Pero hace 166 años que el Congreso Nacional no aprueba la ley que los regule para llevarlos a la práctica. Esta negligencia ha provocado que ese rol lo tomaron individualmente algunas provincias que sancionaron su propia norma.

Juicio por jurados en el Chaco

Entre esas provincias se encuentra el Chaco en la que el 2 de septiembre de 2015 (va a hacer cuatro años) la Cámara de Diputados sancionó la Ley 7661 impulsada por el Poder Ejecutivo, que estableció la implementación del Juicio Penal por Jurados. El nuevo cuerpo legal obtuvo 23 votos positivos contra siete por su mantenimiento en cartera y uno por su archivo. La ley sancionada tiene por objeto “establecer el juicio por jurados, en cumplimiento de los artículos 5, 24, 75-inciso 12), 118, 122, 123 y 126 de la Constitución Nacional (1853-1994)”.

La complejidad que determina poner en marcha los 103 artículos del instrumento legal ha provocado que hayan pasado casi cuatro años de su sanción. Se ha mantenido un ritmo pausado que permitiría hacer el primer juicio de este tipo en agosto o septiembre de este año, según los promotores de esta gestión que están empeñados en llevarla adelante y que vienen trabajando sin pausa.

En este sentido durante la reciente Feria del Libro de Resistencia se presentó un libro sobre el tema cuyos autores, los miembros de la Justicia chaqueña Víctor del Río y Fernando Carbajal, expusieron su contenido, presentado por la misma presidente del Superior Tribunal de Justicia, Emilia María Valle, y fue una oportunidad para informarse y entender de qué se trata y cuáles son los beneficios que puede aportar esta “vieja” iniciativa, vale reiterarlo, que ya está en la Constitución Nacional de 1853.

La Justicia desacreditada

Si se revisan las encuestas de opinión de la ciudadanía, hoy los miembros del Poder Judicial son los más desacreditados de la democracia y el Poder que ejercen es el que menos credibilidad tiene. Cuesta creer en la Justicia y en la imparcialidad de sus decisiones, donde se mezclan muchos otros motivos, además de la falta de equidad. Es una Justicia que no tiene los ojos vendados y en la que su balanza funciona muy mal. Por si fuera poco, sus autoridades tienen privilegios inconcebibles en una democracia, como la intangibilidad, el no pagar impuesto a las ganancias y en hablar en un idioma ininteligible para el resto de la gente, que resulta una convidada de piedra en sus procesos y decisiones.

El juicio por jurado será un buen intento por dar parte a la ciudadanía de este Poder que hoy parece inaccesible para la mayoría y situado en un Olimpo para uso exclusivo de los “dioses” (abogados).

Si se quiere democratizar al Poder Judicial, hay también que cambiar muchas cosas, como despolitizar el Consejo de la Magistratura; designar por concurso al personal judicial; hacer menos extensas y más entendibles las sentencias; despapelizar, digitalizar y simplificar los procedimientos; limitar el secreto y permitir el seguimiento de los pleitos y los fallos en los sitios en Internet y difundir más la negociación y la mediación en los conflictos. Por eso esta iniciativa, presta a ponerse en práctica, debe ser bienvenida y vigilada para que en poco tiempo no sea copada por los vicios que son inherentes a todo proceso humano, sobre todo ligado al Poder.

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